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<DIV align=center><STRONG><FONT size=4><U><FONT size=5>boletín informativo - red
solidaria de revistas</FONT></U><BR><FONT color=#800000
size=6><EM>Correspondencia de Prensa</EM></FONT><BR>Año IV - 19 de marzo 2007 -
Redacción: </FONT></STRONG><A href="mailto:germain5@chasque.net"><STRONG><FONT
size=4>germain5@chasque.net</FONT></STRONG></A></DIV>
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size=3>Colombia</FONT></STRONG></FONT></DIV><FONT face=Arial size=2>
<DIV align=justify><BR><STRONG><FONT size=3>Derechos Humanos: las dos
Colombias</FONT></STRONG></DIV>
<DIV align=justify><BR><STRONG><FONT size=3>Constanza Vieira</FONT></STRONG>
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<DIV align=justify><STRONG>IPS, Bogotá</STRONG></DIV>
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href="http://www.ipsnoticias.net/"><STRONG>http://www.ipsnoticias.net/</STRONG></A></DIV>
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<DIV align=justify>Quince regiones, en las que viven sólo 16 por ciento de los
42 millones de habitantes de Colombia, expulsan a 70 por ciento de los
desplazados internos, concentran 73 por ciento de las minas antipersonal y 47 de
cada 100 masacres, advirtió ACNUR.<BR><BR>"Hay dos Colombias. Una es un Estado
muy moderno y dinámico y otra, un poco marginal", dijo el Alto Comisionado de
las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), António Guterres. <BR><BR>"Ese
carácter dual hace que el Estado no esté en una parte del país, o esté muy
poco", agregó. La distancia entre el refinado entramado legal colombiano y la
realidad es "muy difícil de recorrer", sostuvo Guterres en el auditorio de la
bogotana Universidad Jorge Tadeo Lozano. <BR><BR>ACNUR calculó que tres millones
de personas en Colombia son desplazados internos, es decir que debieron
abandonar sus hogares hacia otros puntos del país como consecuencia del
conflicto armado interno. <BR><BR>Otro medio millón de personas son refugiados,
o sea que debieron abandonar el país por las mismas causas, según ACNUR. En los
últimos dos decenios, ocho de cada cien colombianos han tenido que huir de la
guerra de algún modo u otro, un promedio de 200.000 personas por año. <BR><BR>El
alto funcionario del sistema de las Naciones Unidas realizó estas apreciaciones
el viernes, al presentar el informe "Conclusiones y recomendaciones del balance
de la política pública sobre el desplazamiento 2004-2006". <BR><BR>En este país
andino, en guerra civil desde hace 43 años, 20 por ciento de la población recibe
80 por ciento de los ingresos totales, según el economista César González, ex
presidente de la Asociación Bancaria, organización que agrupa a las firmas
financieras colombianas. <BR><BR>La pujante Antioquia es el único departamento
donde las normas establecen la reparación a los desplazados. Esa legislación,
que aún no se ha estrenado, incorpora elementos de leyes nacionales, de los
Principios Rectores de los Desplazamientos Internos de la ONU, del derecho
humanitario internacional y de las convenciones sobre derechos humanos.
<BR><BR>El ACNUR urgió al gobierno priorizar el apoyo a las zonas expulsoras de
desplazados, que hoy sufren una baja capacidad institucional. <BR><BR>En la
Colombia "marginal", en las áreas rurales y fronterizas menos desarrolladas,
aunque estratégicas militarmente o ricas en recursos naturales, es donde la
longeva guerra es peor. <BR><BR>La mayoría de los que huyen para salvar la vida
llegan a otras zonas marginadas, las barriadas pobres de las grandes ciudades.
<BR><BR>Guterres visitó esta semana por tres días las "dos Colombias".
<BR><BR>El funcionario constató que las comunidades negras de Chocó, que
componen 90 por ciento de la población de ese departamento noroccidental, pasan
por una "enorme dificultad" a causa del ya tradicional abandono del estado, que
agrava "los problemas del conflicto, del desplazamiento, de la situación social
en general". <BR><BR>La mayoría de las familias en la zona que visitó Guterres
han sido desplazadas por combates y temen que eso suceda otra vez. El
diplomático les dijo que la seguridad y la paz -- tan escasas-- son en realidad
"sus derechos primordiales, sin los cuales ningún otro derecho podrá ser
alcanzado de forma adecuada". <BR><BR>Comunidades negras chocoanas como
Jiguamiandó y Curbaradó, o Cacarica y otras aldeas del bajo río Atrato han sido
tres veces víctimas del Estado, o bien de la ausencia de Estado: hostigados por
fuerzas militares, por paramilitares ultraderechistas aliados a éstas y por
guerrilleros en lucha por el territorio, escribió la semana pasada el centro de
análisis Transnational Institute (TNI) desde su sede en Ámsterdam.
<BR><BR>Guterres siguió la huella de los que llegaron, huyendo, a los barrios de
invasión de Altos de Cazucá, al sur de Bogotá. <BR><BR>Allí, como una bandera
blanca entre callejuelas de polvo y miedo, ACNUR plantó hace unos años una sede,
atrajo a la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) y a otras
agencias de la ONU. Y después al Estado, en primer lugar la Defensoría del
Pueblo (ombudsman), que instaló su sede frente a la de ACNUR, y finalmente un
centro de servicios. <BR><BR>ACNUR declaró 2007 Año de los Derechos de las
Personas Desplazadas, en alianza con la Iglesia Católica, la Agencia
Presidencial para la Acción Social y la Cooperación Internacional,
parlamentarios de diversas tendencias, la Consejería para los Derechos Humanos y
el Desplazamiento (CODHES) y otras organizaciones sociales. <BR><BR>Guterres
reafirmó ante las víctimas, las más altas autoridades colombianas y
organizaciones de la sociedad civil el compromiso de ACNUR de seguir cooperando
ante una de las crisis humanitarias más graves del mundo. <BR><BR>A mediados de
año termina su misión el comisionado de ACNUR en Colombia, el argentino Julio
Roberto Meier, "que ha sido un gran delegado realmente", dijo a IPS el
presidente de CODHES, Marco Romero. <BR><BR>"El gobierno ha ejercido una presión
muy dura frente a las agencias de la ONU", agregó. <BR><BR>Las autoridades
consideraron primero sacar del país la Oficina de la Alta Comisionada de las
Naciones Unidas para los Derechos Humanos. Después, propuso recortar sus tareas
a las de simple asesoría, y actualmente la mantiene bajo permanente presión por
evaluar sus "resultados" en Colombia. <BR><BR>El gobierno de Álvaro Uribe
también ha rechazado que la ONU emplee términos como "conflicto armado" y
"crisis humanitaria", y organiza reuniones para analizar lo que denomina "post
conflicto", en el entendido que la situación está mejorando. <BR><BR>Todas esas
actitudes contribuyen a minimizar el papel de ACNUR y de la OCHA, explicó
Romero. <BR><BR>Pero para las organizaciones de derechos humanos, ACNUR debe
seguir en Colombia, con un rol destacado y con el mismo mandato actual, aunque
le señalan que aún resta mucho por hacer para proteger a las comunidades
afectadas por el conflicto. <BR><BR>"Están matando a las víctimas que reclaman
derecho a la reparación, y hay muchas regiones que no tienen cobertura ni
protección", advirtió Romero. <BR><BR>El activista dijo que "en las zonas de más
guerra, donde hay laboratorios de guerra cruentos, no hay una presencia
sistemática de todas estas agencias" de Naciones Unidas. <BR><BR>El desarraigo
continúa. Sesenta por ciento de la población desplazada no tiene acceso a ningún
tipo de servicio de salud y la deserción escolar asciende a 70 por ciento, según
CODHES. <BR><BR>ACNUR califica la situación de "tragedia humanitaria".
<BR><BR>En su balance, "ACNUR ha resaltado que el de Colombia es el gobierno que
hace mayor esfuerzo interno con desplazados en el mundo. Ha tenido un avance
significativo en materia de educación, salud, protección básica", dijo a IPS
Luis Alfonso Hoyos, alto consejero presidencial de Acción Social y la
Cooperación Internacional. <BR><BR>La oficina de Hoyos está a cargo, entre otras
tareas, de la atención a los desplazados. <BR><BR>"Pero todavía falta mucho en
materia de generación de ingresos y de tierra. Hay un esfuerzo presupuestal
significativo, un mayor involucramiento institucional, pero hay que trabajar
más" en los dos ámbitos, reconoció el funcionario. <BR><BR>Según Hoyos, "90 por
ciento de la gente que se desplazó venía de zonas rurales. Pero la mitad de
ellos quiere permanecer en zonas urbanas". <BR><BR>"Ahora necesitan de
capacitación, de apoyo, de políticas que permitan la generación de ingresos y la
integración en la nueva sociedad" a donde han llegado, subrayó Guterres.
<BR><BR>ACNUR apunta que los programas de acceso a tierras no parten de la idea
de restituir los predios abandonados o arrebatados, que suman entre 2,8 y 6,8
millones de hectáreas, según distintos estudios estatales. <BR><BR>Al mismo
tiempo, avanza en el parlamento el proyecto de Estatuto de Desarrollo Rural o
Ley de Tierras, que abre la puerta para que predios ocupados por "desplazadores"
durante cinco años continuos pasen a su propiedad. <BR><BR>Al respecto, Guterres
urgió "una vigilancia de toda la sociedad y de todo el Estado para garantizar
que nuevas iniciativas legislativas no derroquen principios esenciales de
afirmación de los derechos, sobre todo de los derechos de las personas
desplazadas".
<HR>
<STRONG><EM><FONT color=#000080 size=3>La información difundida por
Correspondencia de Prensa es de fuentes propias y de otros medios, redes
alternativas, movimientos sociales y organizaciones de izquierda. Suscripciones,
Ernesto Herrera: </FONT></EM></STRONG><A
href="mailto:germain5@chasque.net"><STRONG><EM><FONT color=#000080
size=3>germain5@chasque.net</FONT></EM></STRONG></A>
<HR>
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