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<DIV align=center><STRONG><FONT size=4><FONT size=5><U>boletín informativo - red
solidaria</U></FONT><BR><FONT color=#800000 size=6><EM>Correspondencia de
Prensa</EM></FONT><BR>Año V - 2 de noviembre 2007<BR>Redacción y suscripciones:
</FONT></STRONG><A href="mailto:germain5@chasque.net"><STRONG><FONT
size=4>germain5@chasque.net</FONT></STRONG></A></DIV>
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<HR>
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<DIV align=justify><STRONG><FONT size=3>Kurdistán</FONT></STRONG></FONT></DIV>
<DIV align=justify><FONT face=Arial><STRONG></STRONG></FONT> </DIV>
<DIV align=justify><FONT face=Arial><STRONG>El verdadero objetivo turco
<BR><BR>Txente Rekondo *</STRONG></FONT></DIV>
<DIV align=justify><FONT face=Arial size=2><STRONG></STRONG></FONT> </DIV>
<DIV align=justify><FONT face=Arial size=2><STRONG>La
Haine</STRONG></FONT></DIV>
<DIV align=justify><FONT face=Arial size=2><A
href="http://www.lahaine.org/"><STRONG>http://www.lahaine.org/</STRONG></A></FONT></DIV>
<DIV align=justify><FONT face=Arial size=2> </DIV>
<DIV align=justify><BR>El gobierno turco, sometido a fuertes presiones por parte
de la opinión pública y los poderes fácticos, parece dispuesto a llevar a cabo
algún tipo de operación militar contra los kurdos en Kurdistán del sur. </DIV>
<DIV align=justify><BR>Todo indica que tras la reunión del próximo cinco de
noviembre en Washington entre Erdogan y Bush, el ejército turco tendrá la luz
verde, o eso al menos se desprende de las palabras del general Yasar Buykanit,
comandante en jefe del ejército turco, que ha manifestado que “esperaremos a la
vuelta del primer ministro”.</DIV>
<DIV align=justify><BR>Kurdistán es la nación más grande del mundo sin estado, y
se calcula que alrededor de cuarenta millones de kurdos viven en el mundo. Unos
18 en Turquía, seis en Iraq, nueve en Irán y tres en Siria, y con una superficie
mayor que el estado español siguen sometidos a los designios de esos estados y a
expensas de las diferentes coyunturas de la comunidad internacional.</DIV>
<DIV align=justify><BR>En esta ocasión, las amenazas de intervención turcas en
el Kurdistán del sur han vuelto a traer al centro de las informaciones la
realidad kurda, una situación que algunas lecturas simplistas pretender ubicar
con la creación del PKK, ocultando o ignorando las décadas de luchas y
alzamientos del pueblo kurdo en defensa de su identidad y de su derecho como
pueblo a elegir su propio futuro.</DIV>
<DIV align=justify><BR>Desde Turquía se remarca estos días “la necesidad de
responder a los ataques recientes del PKK” y acabar con las supuestas bases de
esa organización en Kurdistán del sur. Haciendo uso de la retórica de
Washington, los militares turcos se enganchan al paraguas de la “guerra contra
el terror” para justificar sus pretensiones militaristas. Sin embargo, tras esa
“versión oficial”, se esconden los verdaderos objetivos turcos. Y éstos serían
acabar con el PKK por un lado (algo que ya ha fracasado en el pasado) y sobre
todo desestabilizar el Gobierno Regional Kurdo (GRK) y evitar que Kirkuk, con
toda su riqueza petrolífera acabe dentro del mismo.</DIV>
<DIV align=justify><BR>Algunas voces, incluso desde dentro de Turquí, avisan de
los desastrosos resultados que traería una intervención a gran escala, tanto
para la región como para los propios intereses de Turquía a medio o largo plazo.
Durante la década de los noventa Turquí realizó hasta cuatro operaciones de gran
escala contra los campos del PKK en Kurdistán del sur, y a pesar de contar
entonces con el apoyo de los peshmergas kurdos del sur, no lograron sus
objetivos.</DIV>
<DIV align=justify><BR>En estos momentos además, la coyuntura ha variado y en
plena era de la información e Internet, la repercusión internacional de los
ataques turcos (con la mayoría de víctimas civiles) tendría mayor eco en todo el
mundo y probablemente otorgaría mayor simpatía y apoyos a la causa del pueblo
kurdo. Por su parte, unas sanciones económicas o el cierre de la frontera entre
Iraq y Turquía supondrían un doble efecto, pues si bien castigaría a los kurdos
del sur (aumentando su enojo y rechazo hacia Ankara), también supondría un
castigo añadido a la población kurda del norte, cuyo apoyo hacia el PKK se
dispararía aún más.</DIV>
<DIV align=justify><BR>Un ataque militar en las actuales condiciones supondría
un elevado número de bajas y un mayor sufrimiento para la población civil que a
una estructura como la del PKK, preparada operativamente hace tiempo para una
eventualidad como la que se avecina. Los obstáculos que encontraría el ejército
turco en una ofensiva a gran escala son importantes también. En primer lugar, la
zona de los montes Qendil está alejada de la frontera turca y la presencia de
soldados turcos en el Kurdistán del sur supondría una afrenta para los poderosos
peshmergas kurdos. El desplazamiento de fuerzas y material, además de lento
sería altamente costoso, y la pérdida de vidas humanas entre las filas turcas
sería considerablemente alta.</DIV>
<DIV align=justify><BR>Otro factor importante a la hora de analizar la situación
que se aproxima, lo encontramos en los cambios producidos en la coyuntura
internacional. Desde el 2003, tras la invasión estadounidense de Iraq, el
tablero regional ha variado considerablemente, y la balanza de fuerzas ha podido
sufrir importantes alteraciones. Así, las relaciones entre Turquía y Siria
(otrora enemigos declarados) han mejorado mucho, habiendo dejado de lado Ankara
sus presiones y chantajes en torno al control de las aguas del Eúfrates. También
con Irán mantiene el gobierno turco una alianza para luchar contra las
guerrillas kurdas.</DIV>
<DIV align=justify><BR>En el otro lado de la balanza, las relaciones con Israel
han empeorado, desde que el gobierno de Turquía busca una mayor ubicación en el
contexto árabe y sobre todo desde que se conoce el apoyo material de Tel Aviv a
los insurgentes kurdos. Este apoyo, en línea con la teoría de que “el enemigo de
mi enemigo es mi amigo”, que tan bien aplica EEUU, busca que los kurdos del este
puedan desestabilizar al gobierno de Teherán. Ese doble rasero de Washington
(declarando ilegal al PKK, pero no haciendo lo propio con el PJAK), unido a la
postura “fría” de la Unión Europea hacia Turquía, estaría provocando un cambio
en las relaciones y alianzas regionales.</DIV>
<DIV align=justify><BR>La reciente ofensiva del PKK busca forzar una
negociación, de ahí el incremento de sus acciones militares. Además, se ha
producido un salto cualitativo, ya que la guerrilla kurda ha retomado las
operaciones a gran escala contra los puestos militares turcos, una táctica que
se había abandonado a comienzos de los noventa. También la captura de algunos
soldados turcos se ha mostrado como una acción cuidadosamente elaborada y
llevada a cabo con éxito, lo que podría dar al PKK y a la causa del pueblo kurdo
importantes réditos propagandísticos.</DIV>
<DIV align=justify><BR>Otra clave la encontramos en la postura turca, que sigue
ignorando todos los llamamientos y ofertas kurdas para buscar una salida
pacífica y negociada. La apuesta militar de Ankara, acompañada de verdaderos
progroms contra la población kurda en suelo turco, pero también en Europa,
inmerso todo ello en una exaltación del nacionalismo más rancio y reaccionario
turco, sólo puede obtener una respuesta kurda, “la resistencia”, tanto desde el
GRK que desea mantener ese status de “independencia de facto”, como desde el PKK
que sigue luchando por el derecho de autodeterminación para su pueblo, como
desde los kurdos en Irán o Siria luchando por su propia supervivencia como
pueblo.</DIV>
<DIV align=justify><BR>Como ha señalado un periodista kurdo, “cuando las cosas
van bien para Kurdistán, Turquía interviene militarmente”. El pánico turco hacia
una realidad como la que representa el GRK, que podría servir de faro para el
resto de kurdos, le hace concebir estas estrategias militares. </DIV>
<DIV align=justify><BR>El problema central es que una nación con cerca de 40
millones de personas ve negados sus derechos básicos, “una situación que no se
puede aceptar sin asumir sus consecuencias”.</DIV>
<DIV align=justify><BR>La lucha del pueblo no surge con la aparición del PKK
hace unas décadas, tal y como nos presentan algunos medios. Los kurdos han
luchado desde hace siglos contra los diferentes regímenes que se han sucedido en
Irán, Iraq, Siria o Turquía, y saben que a pesar de todo el sufrimiento que han
soportado, siguen firmes en su resolución de ejercer el derecho de
autodeterminación.</DIV>
<DIV align=justify><BR>Las soluciones políticas deben primar sobre las
militares. Turquía, y el resto de estados de la zona, tienen que reconocer los
derechos del pueblo kurdo, incluido el de autodeterminación. La puesta en marcha
de una conferencia en la que estén presentes todos los actores, seguida de
medidas como la liberación de presos y un cese bilateral de las hostilidades
debería dar inicio al camino para una solución definitiva a un conflicto tan
largo. Y esta es la única vía que desde Turquía no se ha explorado, y ahora
parece que también pretende repetir los fracasos del pasado antes que abordar la
raíz del problema.</DIV>
<DIV align=justify><BR> </DIV>
<DIV align=justify>* Gabinete Vasco de Análisis Internacional (GAIN) </DIV>
<DIV align=justify>
<HR>
</DIV>
<DIV align=center><EM><STRONG><FONT color=#000080 size=4>Correspondencia de
Prensa - boletín informativo - red solidaria<BR>Ernesto Herrera (editor):
</FONT></STRONG></EM><A href="mailto:germain5@chasque.net"><EM><STRONG><FONT
color=#000080 size=4>germain5@chasque.net</FONT></STRONG></EM></A></DIV>
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