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<DIV align=center><STRONG><FONT size=4><FONT color=#800000><EM><U><FONT
size=5>correspondencia de prensa - boletín solidario</FONT></U></EM>
<BR><FONT color=#ff0000 size=6>Agenda Radical</FONT><BR>Edición internacional
del Colectivo Militante<BR><U>7 de marzo 2008</U><BR>Redacción y
suscripciones:</FONT> </FONT></STRONG><A
href="mailto:germain5@chasque.net"><STRONG><FONT
size=4>germain5@chasque.net</FONT></STRONG></A><BR></DIV>
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<HR>
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<DIV align=justify><STRONG><FONT size=3>Colombia</FONT></STRONG></FONT></DIV>
<DIV align=justify><FONT face=Arial><STRONG></STRONG></FONT> </DIV>
<DIV align=justify><FONT face=Arial><STRONG>Donde termina el asfalto: Cerros del
Sur de Bogotá</STRONG></FONT></DIV>
<DIV align=justify><FONT face=Arial><STRONG></STRONG></FONT> </DIV>
<DIV align=justify><FONT face=Arial size=2><STRONG><FONT size=3>Raúl Zibechi
*</FONT><BR></STRONG></FONT></DIV>
<DIV align=justify><FONT face=Arial size=2><STRONG></STRONG></FONT> </DIV>
<DIV align=justify><FONT face=Arial size=2><STRONG></STRONG></FONT> </DIV>
<DIV align=justify><FONT face=Arial size=2><STRONG>Programa de las Américas
</STRONG></FONT></DIV>
<DIV align=justify><FONT face=Arial size=2><A
href="http://www.ircamericas.org"><STRONG>www.ircamericas.org</STRONG></A></FONT></DIV>
<DIV align=justify><FONT face=Arial size=2></FONT> </DIV>
<DIV align=justify><FONT face=Arial size=2> </DIV>
<DIV align=justify>En el límite sur de Bogotá, entre montañas frías barridas por
el viento de la cordillera, millones de desplazados por 60 años de guerras
buscan construir el mundo de sus sueños, pese a las amenazas de los grupos
armados y el abuso de los propietarios de tierras. </DIV>
<DIV align=justify><BR>"Acá la gente llegó desplazada de diversas regiones por
las diferentes violencias, la de los 40, los 60, los 70, los 80 ... .", dice
Mauricio, director de la escuela-comunidad Cerros del Sur, construida en la
parte alta del cerro Potosí-La Isla, desde donde se divisa buena parte de la
región sur de la ciudad. Llegamos hasta allí en un taxi que nos dejó en la calle
que divide Potosí del cerro vecino, Caracolí, más pobre y poco organizado, donde
los paramilitares dictan su ley. Con dificultad caminamos cuesta arriba por
caminos de tierra hasta la puerta de la escuela, situada a casi tres mil metros
de altitud. </DIV>
<DIV align=justify><BR>A una hora del centro de Bogotá, se extiende el inmenso
suburbio de Ciudad Bolívar, el más poblado de las 20 "localidades" de la
capital, con un millón de habitantes. Casi todas las viviendas guardan vestigios
de la autoconstrucción que caracteriza toda la zona. Llegando al barrio de
Jerusalén, donde aparece un cinturón de cerros que marcan el límite de la
ciudad, las viviendas son cada vez más pobres aunque casi todas están
construidas con bloques. Los servicios parecen cada vez más precarios: sólo las
calles principales, las avenidas, están asfaltadas; los comercios y el
transporte público son más escasos; la llanura va dando paso a cuestas
empinadas. Estamos llegando a los suburbios de los suburbios. </DIV>
<DIV align=justify><BR>Primera sorpresa: la escuela no tiene rejas, ni en la
entrada principal ni en las ventanas, algo impensable en Bogotá, menos aún en
sus periferias. Mauricio dice que eso forma parte del proyecto que comenzaron en
1983 un puñado de docentes y estudiantes salesianos dedicados a la educación
popular, una escuela-comunidad: "No se sabe si la escuela hace parte de la
comunidad o la comunidad de la escuela, ya que juntas han crecido y se han
formado como una sola."1</DIV>
<DIV align=justify><BR>Gracias a más de 20 años de trabajo y espíritu
comunitarios, en cuya formación la escuela Cerros del Sur jugó un papel
determinante, el barrio es uno de los pocos que cuenta todos los servicios;
calles asfaltadas, agua y electricidad, gas por cañería, centros de salud,
transporte, colegios, jardines infantiles y parques. "Otros barrios, que también
empezaron por esa fecha, no han progresado tanto. Para logar lo que aquí se ve,
se necesita gente que se destaque colaborando", señala un viejo vecino, Pedro
Vargas2. </DIV>
<DIV align=justify><BR>Con unos 15,000 pobladores, Potosí es uno de los diez
sectores del barrio de Jerusalén (unos 150,000 habitantes), a su vez uno de los
320 barrios que forman Ciudad Bolívar, una de las 20 localidades que integran la
ciudad de Bogotá, de siete millones de habitantes. La capital crece a un ritmo
vertiginoso, en gran medida por la emigración de desplazados de la guerra. Desde
1985 la violencia ha provocado tres millones de desplazados, de los cuales un
23% llegaron a Bogotá, instalándose casi todos en barrios muy pobres de la
periferia sur y suroccidental, donde más de la mitad de sus pobladores son
víctimas directas o indirectas de seis décadas de guerras contra el campesinado.
</DIV>
<DIV align=justify><BR><STRONG>Veinte años construyendo barrio</STRONG> </DIV>
<DIV align=justify><BR>Hasta comienzos de la década de 1980 las laderas de
Potosí estaban peladas. Todo Jerusalén albergaba apenas 8,000 personas que no
contaban con agua, luz ni alcantarillado, no tenían teléfonos ni transporte,
pero tampoco contaban con asistencia sanitaria ni escuela. Un poco más allá de
los cerros, había campamentos de la guerrilla del M-19 y cierta presencia de las
FARC y el ELN3. En pocos años se fue poblando en base a familias que llegaban
del campo o las que no pudieron seguir pagando alquileres en el centro de
Bogotá. </DIV>
<DIV align=justify><BR>Tenían que caminar cinco kilómetros con tarros y baldes
para conseguir agua. Compraron sus terrenos a "urbanizadores piratas" a los que
entregaban todos sus ahorros y, para completar, televisores, planchas y otros
electrodomésticos. Como eran ventas ilegales, la policía llegaba de noche y
quemaba los ranchos de cartón y tela asfáltica, porque consideraba que se
trataba de una invasión. A diferencia de lo que sucedió en la mayor parte de las
periferias latinoamericanas y colombianas, donde la mayoría de las familias
invadieron tierras de modo ilegal, en Bogotá predominó la modalidad de la compra
de lotes individuales donde la familia autoconstruye su vivienda. <BR>Según uno
de los testimonios, la construcción de estos barrios es "la prolongación de la
lucha por la tierra que por décadas ha cubierto el campo de nuestro país,
expresada en la urbe en forma de lucha por la vivienda". De esa manera, "una
pequeña parte de los miles de inmigrantes rurales y urbanos que sufrimos el
éxodo por la expulsión y la miseria, transitando veredas y calles en busca de
tierra y techo, resolvimos en Potosí-La Isla, por cuenta y riego propio, una
parte de los mismos"4. </DIV>
<DIV align=justify><BR>En marzo de 1984 se inauguró el Instituto Cerros del Sur,
fundado por Evaristo Bernate. Asistían 300 niños a la escuela que funcionaba en
tres casetas prefabricadas de apenas 40 metros, y un grupo de profesores
voluntarios y autodidactas. Muchos niños se sentaban en el suelo o sobre un
ladrillo y escribían sobre una tabla que hacía las veces de pupitre.
Formalmente, es una institución privada pero los padres no pagan porque están
becados por el ministerio de Educación. </DIV>
<DIV align=justify><BR>El objetivo no fue sólo educar, sino tratar de organizar
la vida del barrio, para lo cual cada uno de los profesores se encarga de un
sector específico para "crear organización comunitaria con los líderes del
barrio para buscar solución a las dificultades que se afrontaban5". Desde el
comienzo la Junta de Acción Comunal del barrio estaba controlada por personas
que buscaban "un espacio de ascenso social y beneficio propio", para lo que se
aliaron con políticos tradicionales de la ciudad. Esos políticos eran,
justamente, los que habían vendido y revendido lotes ilegales en los barrios
periféricos con protección de las autoridades. </DIV>
<DIV align=justify><BR>A medida que la comunidad comenzó a organizarse junto a
la escuela, comenzaron los conflictos. En 1986 se formaron las "madres
comunitarias". La mayoría de los niños se quedaban solos en sus casas mientras
sus padres salían a trabajar. Se produjeron incendios y varios accidentes, por
lo que un grupo de madres decidió comenzar a cuidar colectivamente a los niños
en sus propias casas, aún sin contar con apoyo oficial. Ellas mismas
construyeron un local para 60 niños, incluyendo el baño y la cocina, y se
tomaron en 1987 las oficinas del Instituto de Bienestar Familiar para conseguir
fondos para pagar salarios. </DIV>
<DIV align=justify><BR>Así consiguieron todo. Primero el Jardín Alegría, luego
la escuela y más tarde la educación secundaria que funciona en Cerros del Sur.
Los políticos tradicionales comenzaron a ser desplazados y reaccionaron, como
suele suceder en Colombia, acusando a los docentes y activistas barriales de
"comunistas" y "guerrilleros". Hubo decenas de allanamientos policiales. Así y
todo, en 1987 el barrio eligió a Evaristo como presidente de la Junta de Acción
Local. En los años siguientes, y gracias a múltiples presiones entre las que
destacan decenas de tomas a las empresas estatales y municipales, consiguen
llevar la luz y el agua a todo el barrio. </DIV>
<DIV align=justify><BR>Pero no fue el Estado quien construyó todo. Los vecinos
tuvieron que hacer la mayor parte de las obras. Un grupo de jóvenes hizo fiestas
para conseguir dinero para hacer un parque, y luego trabajaron en su
construcción. La carretera era importante para que llegara el transporte
público. Hacia finales de 1987 más de 200 vecinos salieron todos los domingos
con picas y palos, durante tres meses, para hacer la vía principal6. A cada paso
que daban surgían nuevos problemas. Hubo serias peleas entre los empresarios por
el monopolio del transporte en el barrio, con actos de violencia. Pero
consiguieron que se pudiera llegar desde el centro al barrio en un solo autobus
y que el servicio no estuviera en manos de una sola empresa. </DIV>
<DIV align=justify><BR>Luego crearon una tienda comunal para abaratar los
artículos más necesarios y no tener que salir del barrio a comprarlos. El Centro
de Atención Médica lo levantaron a comienzos de los años 90. Más tarde, la
emisora comunitaria, los grupos juveniles, de danzas y deportes. Potosí se
convirtió en poco tiempo en el sector más organizado y alentó a las demás juntas
a unirse creando JERUCOM, la unión de todas las juntas de Jerusalén. Se
convirtió en una referencia para toda Ciudad Bolívar. El 11 de mayo de 1991,
Evaristo fue asesinado, como tantos otros líderes sociales y vecinales del país
en esos años. Al parecer, los asesinos fueron aquellos que se sentían
desplazados por el trabajo comunitario que encabezada el director del Instituto
Cerros del Sur. Su muerte quedó impune. </DIV>
<DIV align=justify><BR><STRONG>Crear comunidad</STRONG> </DIV>
<DIV align=justify><BR>La muerte de Evaristo provocó una crisis que pudo ser
superada por la firmeza de los vecinos, que ya habían conseguido una buena parte
de los servicios. La escuela-comunidad se convirtió "en el centro al que todas y
todos confluyen, no sólo en busca de educación sino, también para discusión de
los problemas de la comunidad, actuando como eje articulador de iniciativas que
redunden en beneficio de todos. Es el sitio principal de encuentro para la
discusión y planeación de actividades comunitarias"7. </DIV>
<DIV align=justify><BR>Fueron creando nuevos conceptos pedagógicos. Llegaron a
concebir que la pedagogía abarca todos los aspectos de la vida, no sólo lo que
sucede en el aula. Mientras todos los colegios se aíslan, Cerros del Sur se
abre: "Esto también hace parte del proyecto pedagógico: cómo la gente se toma el
colegio, cómo se apropia de él, cómo lo siente suyo, cómo lo hace parte de su
propia vida"8. El objetivo es que "el estudiante logre una incidencia profunda
en su propia vida, que lo lleve a gestar procesos de transformación en sí mismo
y en su comunidad"9. </DIV>
<DIV align=justify><BR>Esta concepción de la educación es muy similar a la que
sostiene el movimiento sin tierra de Brasil. "De esta manera—dice un texto de
Evaristo—la escuela es más que el edificio o el salón de clases. Es el barrio
como un todo. De ahí que se aprenda en las distintas prácticas sociales: en el
salón de clase, pero también en la construcción de las casas, en la conducción
del agua, en las demandas y tomas a las empresas de servicios públicos, en la
apertura de calles, etc."10</DIV>
<DIV align=justify><BR>En los años 90 en Ciudad Bolívar se vive un clima de
intensa organización comunitaria. Aunque se habían conseguido algunos servicios,
los barrios más altos tenían grandes carencias (80% sin alcantarillado y
alumbrado público), y presentaban insuficiencias en educación (faltaban 90,000
cupos), salud y transporte. Con la implantación del modelo neoliberal se suma un
problema nuevo: la violencia. Unos 300 jóvenes eran asesinados cada año como
parte de la "limpieza social"; pequeños delincuentes, drogadictos y pandilleros,
pero también activistas sociales y políticos, en una población que hacia 1993
tenía 600,000 habitantes. En paralelo, había un renacer cultural con encuentros,
talleres, charlas y espectáculos. </DIV>
<DIV align=justify><BR>Se creó la Unidad Cívica, en la que confluyeron 65
organizaciones de Ciudad Bolívar que convocaron un paro cívico para el 11 de
octubre de 1993. El paro fue un éxito al punto que el municipio aceptó casi
todas las demandas y se crearon comisiones de seguimiento de los acuerdos
firmados con participación de las organizaciones comunales. Mauricio hace su
propia evaluación: "Con el primer paro cívico de 1993 se forzó a la
administración a negociar con todas las juntas de Ciudad Bolívar. A partir de
ese momento empezó a llegar mucho dinero, con mucha corrupción y ahí se estropeó
un poco la cosa. Cuando llegan esos dineros, llegan también las ONGs que viven a
nombre de la miseria y se produce una gran atomización y se rompe toda esa
organización con el asesinato también de muchos líderes. El tejido organizativo
se quiebra11. </DIV>
<DIV align=justify><BR>Aún así, en Potosí siguieron avanzando. La Junta de
Acción Comunal fue sustituida en 1998 por un Consejo Comunal con el objetivo de
aumentar la participación. En la junta tradicional se elige apenas una directiva
de unos siete miembros pero el consejo lo integran varios representantes de los
17 sectores de trabajo. De modo que se pasa de una directiva de siete a una
suerte de asamblea abierta de más de 50 personas. Ahora, "toda decisión se toma
entre todos, no se toma a criterio del presidente o de una sola persona, sino a
criterio de la mayoría"12. </DIV>
<DIV align=justify><BR>Aunque se sienten más aislados por la crisis de las
organizaciones sociales de la zona, desde que la alcaldía de Bogotá fue ganada
por Luis Garzón del Polo Democrático, en 2004, las relaciones con las
autoridades han mejorado mucho. El trabajo comunitario se ha ido profundizando y
ahora abarcan proyectos productivos que denominan "bioseguridad alimentaria".
"Nos planteamos formas de economía popular—dice Mauricio—con la creación de un
restaurante comunitario que da almuerzos muy baratos a 400 personas y otros
tantos desayunos a niños". </DIV>
<DIV align=justify><BR>En la escuela funciona una huerta con cultivos orgánicos
que forma parte del proyecto de bioseguridad alimentaria que poco a poco se va
expandiendo a huertas caseras, donde las familias comienzan a realizar pequeños
cultivos orgánicos, y a otros espacios escolares así como en predios baldíos del
barrio. La agricultura urbana empezó hace apenas cinco años y están instalando
ahora una plaza de mercado para evitar intermediarios y que los campesinos
vendan sus productos directo a los vecinos, sin intermediarios. Cuentean con el
apoyo del programa Bogotá Sin Hambre, de la Alcaldía de la ciudad. </DIV>
<DIV align=justify><BR><STRONG>El cambio lento</STRONG> </DIV>
<DIV align=justify><BR>Con ayuda de profesores, estudiantes y egresados de
Cerros del Sur, la organización comunitaria se profundiza. Cada tema que
trabajan implica una organización cuadra por cuadra con un coordinador, y
reuniones los fines de semana en la escuela-comunidad. Uno de los últimos logros
en materia de vivienda fue conseguir recursos para mejorar 500 viviendas, con
apoyo de arquitectos que diseñan la mejora de los espacios internos de las
casas. Los temas más importantes que trabajan son derechos humanos, deportes,
madres comunitarias, educación especial para personas con capacidades
diferentes, cultural, pavimento de las calles y vivienda. </DIV>
<DIV align=justify><BR>"De este barrio salieron campeones sudamericanos de
marcha, lo que muestra que es posible que los chicos de estos barrios, a los que
se ve como delincuentes o drogadictos, puedan tener brillantes desempeños", dice
Mauricio con orgullo. En general, los chicos de barrios como Potosí son víctimas
de grupos paramilitares que sólo en este barrio asesinaron entre 200 y 300
jóvenes desde comienzos de los años 90. </DIV>
<DIV align=justify><BR>Consultado sobre los cambios más importantes que observa
en su barrio, Mauricio enumera: "Llegué aquí en 1987. Se constata una clara
mejora de las condiciones de vida, ahora hay servicios públicos, casi no hay
déficit en primaria y muy poco en secundaria. Pero lo más notable es el cambio
cultural. Antes los problemas se resolvían a machete y ahora ya no es así. La
gente ha tenido la posibilidad de terminar sus estudios e ingresar a la
educación superior, eso hace que disminuya el consumo de drogas, la violencia
familiar y los atracos. Hay una evidente mejora de la organización comunitaria.
Hay más autonomía". </DIV>
<DIV align=justify><BR>Pone como ejemplo lo que sucede en el barrio vecino,
Caracolí. Subimos hasta el patio de la escuela, donde está la cancha de
basketball, para observarlo a la distancia. Las diferencias son notables. Las
calles no están asfaltadas, las viviendas son mucho más precarias, casi todas de
un solo piso y de materiales poco duraderos. Como asegura un reportaje publicado
por la revista Semana, ganador del premio Rey de España de periodismo, "Caracolí
es un montón de casas tristes e incompletas" y carece de los servicios
elementales13. </DIV>
<DIV align=justify><BR>En Caracolí, apenas a 200 metros de Potosí, mandan los
paramilitares. "Le hicieron la propuesta de meterse en sus grupos a los acá y la
gente rechazó", asegura Mauricio. "Los paras trabajan en base a la fuerza de las
armas y a través de eso resuelven los problemas, sea la droga o los robos. O te
vas o te matan. Es su estilo en todos los temas. Si tenés un almacén hay que
pagarle la vacuna para ellos"14. </DIV>
<DIV align=justify><BR>Uno de los cambios mayores se relaciona con la violencia
doméstica, casi un lugar común en Colombia. "La señora ya puede salir a estudiar
pero eso ha sido todo un cuento, porque ahora la mujer está en otros espacios
aunque eso ha provocado rupturas en la familia y hay muchas mujeres solas. El
machismo ha disminuido mucho, hay mucha madre joven soltera. Se ven niñas
embarazadas con 12 y 13 años, aunque en nuestra escuela son muchas menos que en
otros barrios. Aún nos falta profundizar en educación sexual", termina Mauricio.
</DIV>
<DIV align=justify><BR>Antes de bajar hacia la avenida donde nos dejó el taxi,
recorremos parte del barrio, el jardín de niños, el comedor, la casa de las
madres comunitarias. Mauricio va explicando otros proyectos que ya funcionan. Se
hace trueque con ropa, juguetes y zapatos y el dinero que recaudan lo dedican a
la educación especial de minusválidos. Un grupo de mujeres jóvenes creó la
Corporación Cultural Potosí, en cuyo salón de danza realizan un proceso de
formación artística con jóvenes y personas de la tercera edad para "rescatar,
valorar y alimentar nuestra cultura y brindarles una posibilidad de vida
diferente". </DIV>
<DIV align=justify><BR>En Potosí, como en La Victoria (Chile) y en Villa El
Salvador (Perú), la pobreza es inocultable. Pero la organización comunitaria ha
dignificado la vida, y ha hecho posible que sus habitantes no sólo cuenten con
servicios sino con elevados niveles de autonomía, personal y colectiva. No es
poco, si se considera que todo lo han hecho con su propio esfuerzo. </DIV>
<DIV align=justify> </DIV>
<DIV align=justify> </DIV>
<DIV align=justify>* Raúl Zibechi es analista internacional del semanario Brecha
de Montevideo, docente e investigador sobre movimientos sociales en la
Multiversidad Franciscana de América Latina, y asesor a varios grupos sociales.
Es colaborador mensual con el Programa de las Américas (<STRONG><A
href="http://www.ircamericas.org">www.ircamericas.org</A></STRONG>).</DIV>
<DIV align=justify><BR><STRONG><U>Notas</U></STRONG></DIV>
<DIV align=justify><BR>1) Entrevista a Mauricio Sanabria. <BR>2) Corporación
Taliber, "Potosí-La Isla. Historia de una lucha", ob, cit. p. 33. <BR>3) M-19
fue una guerrilla nacionalista. FARC son las Fuerzas Armadas Revolucioanrias de
Colombia (comunistas) y ELN es el Ejército de Liberación Nacional (guevarista).
<BR>4) Corporación Taliber, ob. cit. p. 9. <BR>5) María Isabel González
Terreros, "Escuela-comunidad", ob . cit. p. 32. <BR>6) Idem, p. 62. <BR>7) Idem.
p. 75. <BR>8) Corporación Taliber, ob. cit. p. 69. <BR>9) Idem. p. 68. </DIV>
<DIV align=justify>10) Idem. p. 74. <BR>11) Entrevista a Mauricio Sanabria.
<BR>12) Corporación Taliber, ob. cit. p. 104. <BR>13) "Caracolí. Reportaje al
desplazamiento en el sur de Bogoá", en www.semana.com del 24 de agosto de 2006.
<BR>14) "Vacuna" es una suerte de impuesto forzoso que imponen los grupos
armados. <BR> <BR><STRONG><U>Recursos</U></STRONG></DIV>
<DIV align=justify><BR>Corporación Taliber, "Potosí-La Isla. Historia de una
lucha", Bogotá, 1998. <BR>Entrevista personal a Mauricio Sanabria, Bogotá, 1 de
noviembre de 2007. <BR>María Isabel González Terreros, "Escuela-comunidad.
Historia de la organización comunitaria en Potosí-Jersusalén, Desde Abajo,
Bogotá, 2004. <BR>Periódico Desde Abajo, "La ciudad es la gente", 23 de enero de
2004, en www.desdeabajo.info. </DIV>
<DIV align=justify>
<HR>
</DIV>
<DIV align=center><STRONG><FONT size=3><FONT color=#800000><FONT
size=4>Correspondencia de Prensa - Agenda Radical - Boletín
Solidario</FONT><BR>Ernesto Herrera (editor): </FONT></FONT></STRONG><A
href="mailto:germain5@chasque.net"><STRONG><FONT
size=3>germain5@chasque.net</FONT></STRONG></A><BR><STRONG><FONT size=3><FONT
color=#800000>Edición internacional del Colectivo Militante - Por la Unidad de
los Revolucionarios<BR>Gaboto 1305 - Teléfono (5982) 4003298 - Montevideo -
Uruguay</FONT><BR></FONT></STRONG><A
href="mailto:Agendaradical@egrupos.net"><STRONG><FONT
size=3>Agendaradical@egrupos.net</FONT></STRONG></A></DIV>
<DIV align=justify>
<HR>
</DIV></FONT></BODY></HTML>