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<DIV align=center><STRONG><FONT size=4><FONT color=#800000><EM><U><FONT
size=5>correspondencia de prensa - boletín solidario</FONT></U></EM>
<BR><FONT color=#ff0000 size=6>Agenda Radical</FONT><BR>Edición internacional
del Colectivo Militante<BR><U>5 de mayo 2008</U><BR>Redacción y
suscripciones:</FONT> </FONT></STRONG><A
href="mailto:germain5@chasque.net"><STRONG><FONT
size=4>germain5@chasque.net</FONT></STRONG></A><BR></DIV>
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<DIV align=justify><STRONG><FONT size=3>Socialismo</FONT></STRONG></FONT></DIV>
<DIV align=justify><FONT face=Arial><STRONG></STRONG></FONT> </DIV>
<DIV align=justify><FONT face=Arial size=2><STRONG><FONT size=3>5 de mayo de
1818: nace Karl Marx<BR><BR>Enrique Dussel
*</FONT></STRONG><BR><BR></FONT></DIV>
<DIV align=justify><FONT face=Arial size=2><STRONG></STRONG></FONT> </DIV>
<DIV align=justify><FONT face=Arial size=2><STRONG>La Jornada, México,
4-5-08</STRONG></FONT></DIV>
<DIV align=justify><FONT face=Arial size=2><A
href="http://www.jornada.unam.mx/"><STRONG>http://www.jornada.unam.mx/</STRONG></A></FONT></DIV><FONT
face=Arial size=2>
<DIV align=justify><BR> </DIV>
<DIV align=justify>Karl Heinrich (1) Marx nace el 5 de mayo de 18183 en Trier
(Treveris, la capital del impero de Carlomagno, y fundada por los romanos de los
cuales se guardan con predilección las antiguas ruinas de la ciudad antigua en
2000 años), en una casa de dos pisos con un patio interior todavía existente (y
que se sitúa hoy en la “calle Karl Marx” de la indicada ciudad), propia de una
familia de la pequeña burguesía prusiana. Su padre, Heinrich Marx, abogado de
formación y burócrata del Estado luterano, de antigua familia judía (el abuelo
de Marx fue el rabino de Trier, lo mismo que un hermano menor de su padre), era
un ilustrado, que se casó con Henriette Pressburg (igualmente de una familia de
rabinos holandeses por siglos). El 24 de agosto de 1824 se bautiza luterano,
obligación que su padre (burócrata prusiano) debió realizar bajo presión. Su
madre permaneció judía hasta su muerte.</DIV>
<DIV align=justify><BR>El joven Marx estudió la preparatoria en el colegio Spee,
en memoria de un famoso jesuita progresista y crítico político de comienzo del
siglo XIX. En 1835 pasa su examen de bachillerato manifestando ya profundas
convicciones éticas. En su “examen de alemán”, contra I. Kant, expresa que “la
virtud no es el engendro de una dura doctrina de deberes”; por el contrario, la
ética exige al ser humano ser feliz y “el ser humano más feliz es el que ha
sabido hacer felices a los más”. Por ello, la ética enseña “que el ideal al que
todos aspiran es el ofrecerse en sacrificio por la humanidad”. ¡Y tenía Marx
sólo 17 años!</DIV>
<DIV align=justify><BR>Estudió derecho en el momento todavía de gran brillo de
Berlín, poco después de la muerte de Hegel. En 1841, en el mismo año en que
Schelling criticó frontalmente a este gran filósofo (en presencia de más de 500
estudiantes, entre los que estaban Kierkegaard, Engels, Feuerbach, Savigny, y
tantos otros), Marx presentaba su tesis doctoral, pero en filosofía (y no en
derecho) en la Universidad de Jena. En ella habla del dios fenicio: “¿No ha
reinado el antiguo Moloch?” Años después, en 1855, expresará todavía que “es
sabido que los señores de Tiro y Cartago no aplacaban la cólera de los dioses
sino sacrificándoles... niños pobres comprados para arrojarlos a los brazos
ígneos de Moloch”. Cinco años antes, le escribía una carta a Engels
comunicándole la muerte de su hijito Enrique Guido, muerto antes de un año de
edad en su pobrísimo y frío departamento de dos habitaciones en Londres: “El
pobre niño ha sido un sacrificio a la misère burguesa”.</DIV>
<DIV align=justify><BR>Marx pasará en 1842 a la crítica política, todavía desde
la religión, bajo la temática del fetichismo. Como el fundamento del Estado para
Hegel era la religión luterana del emperador prusiano, había que comenzar con la
crítica del fundamento (la religión) para criticar al Estado (la política). Se
trata de la crítica de la cristiandad, como la denominará Kierkegaard. Es decir,
el cristianismo se había confundido desde Constantino, en el siglo IV, con el
imperio. Por ello Marx indicará (en el número 179 de la Gaceta de Colonia):
“Ustedes quieren un Estado cristiano... Lean la obra de San Agustín De Civitate
Dei y de los demás padres de la iglesia... y vuelvan y dígannos cuál es ese
Estado cristiano”. La crítica política sabe que no puede haber, ni para los
cristianos, un Estado cristiano.</DIV>
<DIV align=justify><BR>En 1843 pasa de la crítica religiosa de la política a la
economía política. En La cuestión judía se pregunta, como buen judío (porque
siempre se autointerpretó como judío), pero siguiendo la tradición de los
profetas que supieron criticar a su propio pueblo: “¿cuál es el culto mundano
que el judío practica? La usura. ¿Cuál su dios mundano? El dinero” –es decir,
Mamón, Moloch.</DIV>
<DIV align=justify><BR>En su exilio en París, ahora sí y por primera vez, Marx
se lanza al estudio de la economía política. Descubre que la fundamentación
última de la acción política es material, si por “materia” se entiende el
“contenido” de toda praxis cuya referencia es siempre la afirmación y
reproducción de la vida humana.</DIV>
<DIV align=justify><BR>Le tocará todavía huir a Bruselas; escribir la obra
maestra de política y economía que clarifica la “línea” estratégica a los
movimientos llamados “comunistas” dentro de los sindicatos y nacientes partidos
políticos obreros de Europa. Lo de “partido” del “Manifiesto del partido
comunista” no debe entenderse en el sentido actual. Se trata en cambio de las
orientaciones práctico-estratégicas de las “corrientes” comunistas de esos
sindicatos y partidos.</DIV>
<DIV align=justify><BR>En 1849 se encuentra Marx definitivamente en Londres,
habiendo sido expulsado ahora de Bruselas. Allí permanecerá, a excepción de
cortos periodos en Alemania, hasta su muerte. Será tiempo de intenso trabajo
intelectual en la mejor biblioteca económica de Europa, la del Museo Británico.
Allí diariamente llenará más de 120 cuadernos de apuntes, escribirá cientos y
cientos de cartas, cientos de artículos, algunos pocos libros y millares de
hojas manuscritas que todavía no terminan de editarse. Sin embargo, todo ese
gigantesco trabajo culminó en un tomo de una obra inconclusa y publicada en
1867: El capital. Fue, y sigue siendo, la crítica más articulada del sistema
capitalista, donde se demuestra la imposibilidad de ese sistema en el largo
plazo, por ser destructor de la vida en la naturaleza y de la humanidad. Ante
los efectos negativos crecientes actuales, en gran parte irreversible del
capitalismo en su fase neoliberal, su libro retorna, crece, vuelve a
reconocérselo como una de las obras clásicas de la historia de la
humanidad.</DIV>
<DIV align=justify><BR>El mismo Marx manifestó el sentido ético de su obra
cuando escribió: “Todo el tiempo que podía consagrar al trabajo debí reservarlo
a mi obra, a la cual he sacrificado mi salud, mi alegría de vivir y mi familia
–escribía el 30 de abril de 1867. Si fuéramos animales podríamos naturalmente
dar la espalda a los sufrimientos de la humanidad para ocuparnos de nuestro
propio pellejo. Pero me hubiera considerado poco práctico de haber muerto sin al
menos haber terminado el manuscrito de mi libro”.</DIV>
<DIV align=justify><BR>Desde su juventud (“hacer felices a los más”) hasta su
muerte (evitar “los sufrimientos de la humanidad”) Marx pensó lo mismo, es
decir, que había que luchar para que los sistemas de injusticia fueran superados
en un “Reino de la Libertad”, del pleno desarrollo de la capacidades creativas,
aun estéticas, del ser humano. Al sufrimiento de los oprimidos había que negarlo
y transformarlo, en un nuevo sistema, en felicidad.</DIV>
<DIV align=justify><BR> </DIV>
<DIV align=justify>* Filósofo de la Teología de la Liberación.</DIV>
<DIV align=justify> </DIV>
<DIV align=justify><U><STRONG>Notas</STRONG></U></DIV><STRONG><U></U></STRONG>
<DIV align=justify><BR>1. Una pequeña anécdota. Mi bisabuelo, Johannes Kaspar
Dussel, un ebanista emigrante socialista alemán en Buenos Aires en 1870, puso a
su primer hijo el nombre de Carlos (Karl), y a su segundo hijo, mi abuelo,
Enrique (Heinrich). Los primogénitos nos llamamos, después y por esta causa,
“Enrique”, adoptando así el segundo nombre de Marx.<BR></DIV>
<DIV align=justify>
<HR>
</DIV>
<DIV align=center><STRONG><FONT size=3><FONT color=#800000><FONT
size=4>Correspondencia de Prensa - Agenda Radical - Boletín
Solidario</FONT><BR>Ernesto Herrera (editor): </FONT></FONT></STRONG><A
href="mailto:germain5@chasque.net"><STRONG><FONT
size=3>germain5@chasque.net</FONT></STRONG></A><BR><STRONG><FONT size=3><FONT
color=#800000>Edición internacional del Colectivo Militante - Por la Unidad de
los Revolucionarios<BR>Gaboto 1305 - Teléfono (5982) 4003298 - Montevideo -
Uruguay</FONT><BR></FONT></STRONG><A
href="mailto:Agendaradical@egrupos.net"><STRONG><FONT
size=3>Agendaradical@egrupos.net</FONT></STRONG></A></DIV>
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<DIV align=justify><BR></DIV></FONT></BODY></HTML>