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<DIV align=center><STRONG><FONT size=4><EM>boletín solidario de información -
edición internacional</EM><BR><FONT color=#800000 size=5><U>Correspondencia de
Prensa</U><BR>Agenda Radical - Colectivo Militante</FONT><BR><U>11 de abril
2009</U><BR>suscripciones y redacción: </FONT></STRONG><A
href="mailto:germain5@chasque.net"><STRONG><FONT
size=4>germain5@chasque.net</FONT></STRONG></A><BR></DIV>
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<DIV><STRONG><FONT size=3>Muros contra la pobreza</FONT></STRONG></DIV>
<DIV><STRONG><FONT size=3></FONT></STRONG> </DIV>
<DIV align=justify><STRONG><FONT size=3>Entrevista a Jorge Jauregui, el
urbanista argentino que batalla contra los muros en las favelas de
Brasil</FONT></STRONG></FONT></DIV>
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<DIV align=justify><FONT face=Arial><STRONG>“Es una capitulación del poder
público”</STRONG></FONT></DIV><FONT face=Arial size=2>
<DIV align=justify><BR><STRONG><FONT size=3>El arquitecto lleva dos décadas en
Brasil y es un ferviente opositor a la construcción de muros como forma de
frenar el crecimiento de los barrios pobres. Aquí analiza el significado urbano,
social y político de una medida de ese tipo.</FONT></STRONG><BR><BR></DIV>
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<DIV align=justify><STRONG>Soledad Vallejos</STRONG></FONT></DIV>
<DIV align=justify><FONT face=Arial size=2><STRONG>Página/12, Buenos Aires,
10-4-09</STRONG></FONT></DIV>
<DIV align=justify><FONT face=Arial size=2><A
href="http://www.pagina12.com.ar/"><STRONG>http://www.pagina12.com.ar/</STRONG></A></FONT></DIV>
<DIV align=justify><FONT face=Arial size=2></FONT> </DIV>
<DIV align=justify><BR><FONT face=Arial size=2>“Los muros siempre son contra
alguien”, señala el arquitecto Jorge Jáuregui, nacido en la Argentina, radicado
en Brasil y autodefinido urbanista latinoamericano. “Cuando se levanta un muro,
real o imaginario (porque muchas veces comienzan por lo imaginario y luego se
van materializando), nunca se hace a favor de nada”, insiste, con la autoridad
de haber estudiado el tema de cerca, tanto como uno de los hacedores del
programa Favela Barrio en Río de Janeiro, como en su carácter público de crítico
del muro para detener el crecimiento de las favelas de la misma
ciudad.</FONT></DIV><FONT face=Arial size=2>
<DIV align=justify><BR>–<STRONG>Que se levanten estos muros en situaciones de
frontera, en sentido social y político, ¿significa que fracasaron todas las
demás respuestas posibles?</STRONG></DIV>
<DIV align=justify><BR>–Es una capitulación por anticipado del poder público, en
el sentido de que son decididos por un poder público que no confía en su propia
capacidad de fiscalización a la hora, por ejemplo, de mantener el control sobre
lo construido y lo no construido, como en el caso de las favelas. Cuando se hace
un muro para dividir, para cortar, no se tiene en cuenta que lo primero que uno
piensa al encontrarse frente a él es cómo pasar al otro lado. En este momento,
estoy trabajando en un área que se llama Complejo de Manguinhos, conformado por
un conjunto de 11 favelas, divididas al medio (cinco quedan de un lado, seis del
otro) por el tren. Esa vía de tren está flanqueada por muros, lo que constituye
un borde imposible de trasponer de un lado al otro de la comunidad. Sin embargo,
la gente hizo agujeros en el muro y transita: termina usando como calle los
espacios entre el muro y la vía, e inclusive la misma vía, si hasta hay fotos
donde se ve cómo circulan en bicicleta por el medio de la vía. </DIV>
<DIV align=justify> </DIV>
<DIV align=justify>Lo que quiero decir es que el muro no sólo no resuelve, sino
que crea problemas adicionales. El muro ya es una capitulación por anticipado
frente a la posibilidad de pensar alguna armonía entre las partes, algún tipo de
convivencia, en el sentido que planteaba Jacques Derrida. El, que casualmente
visitó Río poco antes de morir, decía que en el mundo contemporáneo es necesario
reaprender a convivir en la diferencia y que esto implica una propedéutica
política. Es algo difícil de hacer, pero necesario, y está visto que sin ella
sólo se cometen actos innecesarios, como quedó clarísimo con la contramarcha del
muro de San Isidro. En el caso argentino, a diferencia de lo que pasa con el
muro para evitar el crecimiento de las favelas, hubo una reacción y un cambio de
idea. Aquí lo máximo que se sugirió fue que se embelleciera el muro con plantas,
que fuera ecológico.</DIV>
<DIV align=justify><BR><STRONG>–Pero sigue siendo un muro y permanece la
intención de bloquear.</STRONG></DIV>
<DIV align=justify><BR>–Porque persiste la idea de que, ya que no podemos tratar
con la diferencia, separemos lo que está dividido, acentuemos la división. Pero
son cosas que no pueden hacerse sin reflexión: se trata del desafío de imaginar
alternativas.</DIV>
<DIV align=justify><BR><STRONG>–Río de Janeiro, Cisjordania, Tijuana, el caso
–aunque notablemente de menor escala– de San Isidro: los muros parecerían estar
generalizándose.</STRONG></DIV>
<DIV align=justify> </DIV>
<DIV align=justify>–Sí. Y si se generaliza como solución, en todo el mundo tal
vez empiece a haber ciudades tan feas como San José de Costa Rica, que parece
más un campo de concentración que una ciudad: por la calle, sólo hay cercas de
hierro y rejas, una contaminación que inclusive reproducen las zonas más
desfavorecidas. Eso alimenta la paranoia de la persecución y la inseguridad
generalizada, todo el mundo se defiende de todo el mundo. En entornos así, nadie
camina por la calle, los desplazamientos sólo son en auto. Es preciso lograr una
conjunción de ciudad, urbanidad y espacio público, y si esos factores se
combinan con espacios verdes, uno puede decir que está ante un lugar deseable de
ser vivido. Un ideal podría ser el estado actual de Palermo –planteado como
contenedor físico–, pero integrando clase media, alta, sectores populares: un
ambiente donde las diferencias se articulen verdaderamente. No es posible
integrar las diferencias, pero sí articularlas a partir de puntos en común. Y
hay que lograrlo junto al disfrute de la urbanidad. No se trata de muros, sí de
llenar las calles de gente: nada más seguro que una calle llena de gente.</DIV>
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</DIV>
<DIV align=center><STRONG><FONT size=3><FONT color=#800000
size=4>Correspondencia de Prensa</FONT><BR>boletin solidario de información -
edición internacional<BR></FONT></STRONG><A
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size=3>Agendaradical@egrupos.net</FONT></STRONG></A><BR><STRONG><FONT
size=3>Gaboto 1305 - Teléf: (5982) 4003298 - Montevideo -
Uruguay</FONT></STRONG></DIV>
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