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<DIV align=center><STRONG><FONT size=4><U>boletín solidario de
información</U><BR><FONT color=#800000 size=5>Correspondencia de Prensa</FONT>
<BR><U>28 de enero 2010<BR></U><FONT color=#800000 size=5>Colectivo Militante -
Agenda Radical</FONT><BR>Gaboto 1305 - Montevideo - Uruguay<BR>redacción y
suscripciones: </FONT></STRONG><A
href="mailto:germain5@chasque.net"><STRONG><FONT
size=4>germain5@chasque.net</FONT></STRONG></A></DIV>
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<HR>
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<DIV align=justify> </DIV>
<DIV align=justify><STRONG><FONT size=3>Haití</FONT></STRONG></FONT></DIV>
<DIV align=justify><FONT face=Arial><STRONG></STRONG></FONT> </DIV>
<DIV align=justify><FONT face=Arial size=2><STRONG><FONT size=3>Un desastre
clasista</FONT></STRONG><BR><BR><BR><STRONG>Jeb Sprague
*<BR></STRONG></DIV></FONT>
<DIV align=justify><FONT face=Arial size=2><STRONG>Rebelión<BR></STRONG><A
href="http://www.rebelion.org/"><STRONG>http://www.rebelion.org/</STRONG></A></FONT></DIV>
<DIV align=justify><FONT face=Arial size=2><BR> </DIV></FONT>
<DIV align=justify><FONT face=Arial size=2>Sólo cinco días antes del terremoto
que destrozó Puerto Príncipe el 12 de enero, el Consejo de Modernización de las
Empresas Públicas (CMEP) del gobierno haitiano anunció la privatización del 70%
de Teleco, la compañía estatal de teléfono de Haití.</FONT></DIV><FONT
face=Arial size=2>
<DIV align=justify><BR>Hoy Puerto Príncipe está en ruinas con miles,
posiblemente cientos de miles de muertos, barrios enteros destrozados, muchas
personas enterradas vivas. De pueblos de toda la península del sur, como
Léogâne, se dice que están en la ruina total, con un número de víctimas
incalculable. El presidente de Haití, René Préval, y su administración se han
revelado ineptos, ausentes y ni siquiera se les oye en la radio local.</DIV>
<DIV align=justify><BR>En Point Morin, en el barrio de Verna Bois, de la
capital, el edificio de Teleco resultó seriamente dañado. A través de Twitter,
en Puerto Príncipe, alguien advirtió el lunes a los residentes locales de que
deben evacuar: “después de las últimas evaluaciones de la construcción, se han
dado cuenta de que las principales columnas de la estructura están
dañadas”.</DIV>
<DIV align=justify><BR>Con una multitud de personas que no puede obtener
atención médica, agua y suministros básicos, la falta de infraestructuras
estatales es muy evidente. En lugar de invertir en programas sociales y en
infraestructura pública que podría haber ayudado a la gente de Puerto Príncipe
después de un desastre natural, el gobierno haitiano fue presionado por Estados
Unidos y las instituciones financieras internacionales para vender su
infraestructura, cerrar los comedores populares patrocinados por el gobierno y
reducir los aranceles que podrían beneficiar a la economía rural.</DIV>
<DIV align=justify><BR>La tendencia demográfica en Haití en los últimos diez
años, demuestra el impacto de la globalización capitalista: el movimiento de la
población rural a los barrios marginales de Puerto Príncipe, a menudo ubicados
en condiciones precarias en las laderas.</DIV>
<DIV align=justify><BR>“Los barrios más pobres empiezan con mala geología”, dijo
el escritor Mike Davis en su libreo Planet of Slums, en el cual describe la
explosión de las comunidades pobres en la era del capitalismo global. Miles de
millones de personas no tienen más remedio que vivir en lugares
peligrosos.</DIV>
<DIV align=justify><BR>A mediados de 2007, con el periodista haitiano Wadner
Pierre, escribí un artículo para IPS (Inter Press Service), en el que
investigábamos el desmantelamiento de la compañía estatal de teléfono en Haití
(Teleco). Entrevistamos a los trabajadores del sector público, despedidos en
masa. El plan del gobierno era reducir la plantilla de Teleco de 3.293 empleados
a menos de mil. Actualmente, los jefes de Teleco han acabado con dos tercios de
los puestos de trabajo de la empresa. Durante su primer mandato, entre 1996 y
2001, Préval ya vendió otras compañías estatales, como las que producían harina
y cemento.</DIV>
<DIV align=justify><BR>Ahora Préval sigue adelante con el “Cadre de Coopération
Intérmaire” (CCI), un macroprograma de ajuste económico formulado por su
antecesor, el dictador Gerad Latoure, junto con las instituciones
internacionales. La privatización ha sido la parte fundamental del
neoliberalismo en Haití.</DIV>
<DIV align=justify><BR>A lo largo de los años 80 y 90, Haití recibió presiones
para reducir los aranceles sobre el arroz extranjero, eliminando así la poca
protección que tenía su economía local. Con la falta de oportunidades en el
campo, la migración a la capital se intensificó. Cientos de miles de personas se
instalaron en barrios de chabolas como “Carrefour”.</DIV>
<DIV align=justify><BR>Utilizando la retórica del nacionalismo para intentar
desviar la atención del pueblo, funcionarios del gobierno de Haití han
colaborado estrechamente con las instituciones financieras internacionales,
organizaciones no gubernamentales y varios “expertos” del exterior. En contra de
los políticos haitianos que no estaban dispuestos a aceptar dichos planes, la
fuerza bruta, el bloqueo económico y las misiones de la sociedad civil desde el
extranjero, han forzado el “camino correcto” para gobernar.</DIV>
<DIV align=justify><BR>A raíz del terremoto, el Estado haitiano se evaporó. La
policía tuvo que buscar a sus propios seres queridos, los ministerios del
gobierno y las bases de las Naciones Unidas quedaron en ruinas y muchos
funcionarios de alto rango han muertos bajo toneladas de hormigón.</DIV>
<DIV align=justify><BR>Ampliamente criticados por no haber visitado a las
víctimas ni dirigirse por radio a los barrios de la capital, Préval y otros
líderes del gobierno han acampado en una estación de policía junto con oficiales
y periodistas extranjeros. El martes, Préval viajó a Santo Domingo, en la
república dominicana, para entrevistarse con funcionarios encargados de la
ayuda.</DIV>
<DIV align=justify><BR>Washington Post explica que “El gobierno de Estados
Unidos considera a Préval –agrónomo de formación- un tecnócrata en gran parte
libre de las agudas ideologías políticas que han dividido a Haití durante
decenios. Pero en un momento en el que la tragedia obliga al país esencialmente
a empezar de nuevo, la aversión a Préval en el escenario público ha inducido a
millones de haitianos a preguntarse si realmente existe un gobierno”.</DIV>
<DIV align=justify><BR>Cientos de periodistas han llegado a Puerto Príncipe,
mientras los militares de Estados Unidos han establecido una base en el
aeropuerto nacional. La secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton,
acaba de llegar. Dando prioridad a la descarga de armas pesadas, las fuerzas de
EE.UU. han rechazado a una serie de grandes aviones que transportaban equipos
médicos y de rescate, lo que provocó protestas por parte de Francia, Venezuela y
la organización humanitaria Médicos sin Fronteras.</DIV>
<DIV align=justify><BR>Los medios de comunicación internacionales han mostrado
imágenes de los haitianos cavando con sus manos, sin herramientas, en los
edificios destruidos buscando supervivientes. Sin embargo, según han pasado los
días, los gritos de los seres queridos enterrados han quedado en silencio.</DIV>
<DIV align=justify><BR>Otros medios de comunicación han empezado a mostrar
imágenes de personas pobres en el centro de la capital en busca de alimento
acusándolos de “ladrones” o “criminales” cuando sólo están haciendo lo que haría
cualquier persona para sobrevivir. En algunos mercados, hombres armados amenazan
a los que se atreven a buscar agua o comida.</DIV>
<DIV align=justify><BR>En los últimos decenios, con las medidas de austeridad
impuestas a Haití, ha sido casi imposible construir un gobierno eficiente con
capacidad de hacer algo en situaciones de emergencia o para apoyar proyectos de
inversión social. El derrocado gobierno de Aristide, 2001-2004, aunque fue
severamente castigado económica y militarmente por la oposición y sus aliados
extranjeros, se negó a la privatización, instituyó un programa nacional de
comedores y centros de alfabetización y hasta se construyeron unos cuantos
bloques de viviendas para los pobres en la capital (como se puede ver en aquel
momento en un artículo del antiguo diario del gobierno La Unión).</DIV>
<DIV align=justify><BR>Esas pequeñas medidas para mejorar la situación del
pueblo pertenecen al pasado. La represión contra la democracia vino acompañada
de la destrucción de la economía local en beneficio del capitalismo global y
requiere que Haití esté gobernada por una clase desconectada de la mayoría. En
su libro A Theory of Global Capitalism, el sociólogo William I. Robinson
describió "los grupos dominantes del Sur, a veces denominados ‘burguesía
modernizadora’, han supervisado procesos de cambios drásticos sociales y
económicos para incorporarse a la economía global”. Después de tanta
destrucción, no es sorprendente que los haitianos sigan resistiéndose a esos
procesos de cambio que los hacen más pobres y vulnerables. </DIV>
<DIV align=justify><BR>El geógrafo Kenneth Hewitt invento el término
“classquake” (terremoto de clase) después del terremoto de 1976 en Guatemala,
que costó la vida a 23.000 personas, debido a la precisión con la que destruyó a
los pobres. El classquake en Haití es mucho peor, agravado por decenios de
globalización capitalista y la intervención de Estados Unidos.</DIV>
<DIV align=justify><BR>* Jeb Sprague recibió un Premio de Proyecto Censurado en
2008 por un artículo que publicó con Inter Press Service (IPS) de Puerto
Príncipe, Haití. Visite su Web de la universidad: <A
href="http://home.umail.ucsb.edu/~jhsprague/">http://home.umail.ucsb.edu/~jhsprague/</A>
<HR>
</DIV>
<DIV align=justify><BR></FONT> </DIV></BODY></HTML>