<!DOCTYPE HTML PUBLIC "-//W3C//DTD HTML 4.0 Transitional//EN">
<HTML><HEAD>
<META http-equiv=Content-Type content="text/html; charset=iso-8859-1">
<META content="MSHTML 6.00.6002.18278" name=GENERATOR>
<STYLE></STYLE>
</HEAD>
<BODY bgColor=#ffffff background=""><FONT face=Arial size=2>
<DIV align=justify>
<HR>
</DIV>
<DIV align=center><STRONG><FONT size=4><U>boletín solidario de
información</U><BR><FONT color=#800000 size=5>Correspondencia de Prensa</FONT>
<BR><U>4 de setiembre 2010</U><BR><FONT color=#800000 size=5>Colectivo Militante
- Agenda Radical</FONT><BR>Gaboto 1305 - Montevideo - Uruguay<BR>redacción y
suscripciones: </FONT></STRONG><A
href="mailto:germain5@chasque.net"><STRONG><FONT
size=4>germain5@chasque.net</FONT></STRONG></A></DIV>
<DIV>
<HR>
</DIV>
<DIV> </DIV>
<DIV><STRONG><FONT size=3>Imperialismo<BR><BR>La ridícula cumbre para Oriente
Próximo de Obama</FONT></STRONG><BR><BR><BR><STRONG>Alexander
Cockburn<BR>CounterPunch</STRONG></FONT></DIV>
<DIV align=justify><FONT face=Arial size=2><A
href="http://www.counterpunch.org/"><STRONG>http://www.counterpunch.org/</STRONG></A></FONT></DIV>
<DIV align=justify><FONT face=Arial size=2><STRONG>Traducido del inglés para
Rebelión por Germán Leyens</STRONG><BR><BR><BR>Ha sido imposible leer el orden
del día para la cumbre en el Despacho Oval entre Obama, Netanyahu y Abbas sin
desternillarse de risa ante lo absurdo de sus pretensiones. El plan
estadounidense es que el presidente Obama informe al primer ministro israelí
Binyamin Netanyahu y a Mahmud Abbas, en representación de la Autoridad
Palestina, que es el momento decisivo para un arreglo pacífico. EE.UU. quiere un
acuerdo dentro de un año, con estipulaciones en ese acuerdo que sean realizadas
por fases dentro de una década.</FONT></DIV><FONT face=Arial size=2>
<DIV align=justify><BR>En juego: los asentamientos judíos ilegales, el estatus
de Jerusalén Este, el tratamiento dado a los refugiados palestinos y fronteras
definitivas entre Israel y un Estado palestino. </DIV>
<DIV align=justify><BR>El hombre que saludó a Netanyahu y Abbas ya no es el
ícono de cambio que entusiasmó al mundo con su discurso a los musulmanes en El
Cairo y quien encargó al ex senador estadounidense George Mitchell que preparara
la escena para un convenio justo sobre problemas que no han sido solucionados
durante más de medio siglo. </DIV>
<DIV align=justify><BR>Obama está en una mala situación política. La economía
baja en espiral. Las elecciones de mitad de mandato surgen amenazadoramente como
un posible baño de sangre para los demócratas, en el que podrían perder por lo
menos una, si no ambas, cámaras del Congreso. Como lo sabe perfectamente el
lobby de Israel, los demócratas ansían dinero judío y votos judíos. Cuando se
trata de intereses israelíes el Congreso de EE.UU. salta siguiendo las órdenes
del lobby. El discurso de la secretaria de Estado Hillary Clinton, cargado de
honores para Netanyahu, podría ser interpretado como un llamado a la colecta de
fondos para su próximo intento de obtener la candidatura presidencial demócrata.
</DIV>
<DIV align=justify><BR>Desapareció toda noción de retorcer el brazo a Netanyahu,
o de tratar de hacerlo, como cuando el gobierno criticó un asentamiento judío
ilegal hace cuatro meses y cuando el vicepresidente Biden transmitió en Tel Aviv
las preocupaciones del general Petraeus de que la obstinación de Israel pone en
peligro los intereses de seguridad de EE.UU. en la región. </DIV>
<DIV align=justify><BR>El lobby devolvió el golpe con amenazas políticas. En
julio, Dana Milbanke del Washington Post describió con una franqueza poco usual
la inminente visita de Netanyahu a Washington: </DIV>
<DIV align=justify><BR>“Una bandera azul y blanca israelí cuelga de Blair House.
Al otro lado de Pennsylvania Avenue, la bandera de EE.UU. está en su sitio usual
sobre la Casa Blanca. Pero para captar el verdadero significado de la visita del
primer ministro Binyamin Netanyahu al presidente Obama, los funcionarios de la
Casa Blanca podrían haber preferido izar la bandera blanca de la rendición.”
</DIV>
<DIV align=justify><BR>Y ante la cumbre de septiembre, los israelíes apuntaron
deleitados al retiro por Obama de una exigencia de que Israel congelara las
colonias judías en tierra palestina. En su lugar instó a mostrar
“circunspección”. “El primer ministro está satisfecho porque su posición
principal de que las negociaciones debieran ser sin condiciones previas fue
aceptada” dijo el portavoz de Netanyahu, Nir Hefetz, a la Radio del Ejército
desde Nueva York. Se citó al propio Netanyahu, quien ha rechazado demandas de
una congelación de los asentamientos, y dijo a un periódico: “Entiendo el
inglés: ‘circunspección’ y ‘congelación’ son dos palabras diferentes”. Y en
cuanto al estatuto de Jerusalén y el tema de los refugiados palestinos,
Netanyahu se niega inflexiblemente a discutirlos. </DIV>
<DIV align=justify><BR>Simultáneamente, horas antes de los apretones de manos,
unos colonos judíos dijeron que comenzarán de inmediato los trabajos para la
construcción de edificios en por lo menos 80 asentamientos, rompiendo la
congelación parcial por el gobierno, que termina el 26 de septiembre. </DIV>
<DIV align=justify><BR>El tenor de la política israelí actual es un rechazo
fanático de cualquier detención de los asentamientos, cualquier concesión seria
respecto a las fronteras, más allá de un “Estado” palestino en pequeños trozos,
encerrados entre carreteras y muros israelíes, con agua desviada y comunicación
entre diversos fragmentos de territorio palestino bajo rigoroso control israelí
y constante acoso. Jerusalén Este, la capital propuesta para un Estado
palestino, sufre una invasión incesante de nuevos proyectos habitacionales
judíos. </DIV>
<DIV align=justify><BR>La prensa israelí informa de que Netanyahu todavía tiene
que desarrollar una posición para la negociación. Su ministro de exteriores,
Avigdor Lieberman, se negó a asistir a la cumbre y piensa que Netanyahu debiera
haber dicho simplemente a Obama que la construcción continuará sin restricción
alguna después del fin de la actual moratoria oficial, que termina el 26 de
septiembre. </DIV>
<DIV align=justify><BR>Por su parte, Abbas ya no es presidente de la Autoridad
Palestina, que no tiene un mandato democrático de la vasta mayoría de los
palestinos. Votaron por Hamás y consideran a Abbas como un traidor que existe
sólo gracias al dinero de EE.UU., los consejeros de seguridad del Pentágono y el
apoyo israelí. Hamás expresó su opinión sobre la reunión matando a cuatro
colonos israelíes. (Medio millón de colonos judíos ilegales han sido la
consecuencia más evidente del “proceso de paz”.) </DIV>
<DIV align=justify><BR>Tácticamente, Netanyahu tiene juego fácil. Puede
proclamar las esperanzas de paz de Israel y, no obstante, advertir que los
intereses de seguridad de Israel son supremos. Puede sermonear a Obama sobre los
temores primordiales de aniquilación de Israel y, no obstante, no mostrarse
demasiado reticente al señalar que Israel puede aniquilar a sus enemigos y está
bastante dispuesto a hacerlo. El arsenal nuclear de Israel ronda
fantasmagóricamente alrededor del evento. </DIV>
<DIV align=justify><BR>Cuando la moratoria expire dentro de tres semanas,
permitirá que continúen los asentamientos, lo que por su parte llevará a Abbas a
amenazar con cumplir su compromiso de abandonar las conversaciones si esto
ocurre, un deber programado, como Jeffrey Blankfort predijo en este sitio la
semana pasada. Israel continuará su arremetida hacia la derecha, con una purga
cada vez mayor del disenso en un entorno político cada vez más encarnizado. El
Plan Obama se sumará a todas las demás ruinas diplomáticas en el desierto de los
huesos abandonados, la característica más obvia de todos los mapas que intentan
presentar la búsqueda de una “solución justa” en Oriente Próximo.</DIV>
<DIV align=justify><BR>¿Por qué realiza este esfuerzo Obama? Como dice
Blankfort: </DIV>
<DIV align=justify><BR>“Cada presidente de EE.UU., desde Nixon, ha hecho un
esfuerzo por terminar con la ocupación israelí por razones estratégicas de
EE.UU., y cada uno de ellos se ha enfrentado al lobby y, al final, ha sido
incapaz o no ha estado dispuesto a gastar el capital político necesario para
imponer su voluntad a Israel. En cada caso, el Congreso se ha puesto de parte de
Israel y nunca más que durante el gobierno de Obama. Los tres presidentes que
cuestionaron a Israel: Ford, Carter, y Bush padre, terminaron por ser obligados
a retirarse y fueron removidos en las elecciones.” </DIV>
<DIV align=justify><BR>Ahora bien, ¿por qué –considerando esta historia– trató
de hacerlo Obama? Blankfort sospecha que fue por presión de los aliados europeos
de EE.UU. para que lo hiciera porque: </DIV>
<DIV align=justify><BR>“la continuación del conflicto I-P pone en peligro su
seguridad y su sociedad mucho más que en el caso de EE.UU. y ha habido llamados
desde hace tiempo para que la UE active su propia ‘iniciativa de paz’ y
probablemente lo haría si EE.UU. se retirara de ese terreno. Es lo último que
Israel o el lobby desean y por eso vemos a elementos del lobby en cada
administración, actualmente Ross, Emanuel et al., presionando para la
participación de Obama a pesar de que saben que va a fracasar.” </DIV>
<DIV align=justify><BR>La reciente remodelación del Despacho Oval por Obama
incluye una alfombra muy cursi con citas edificantes en su borde: “La única cosa
que hemos de temer es el temor en sí” de F.D. Roosevelt; “El arco del universo
moral es largo, pero se curva hacia la justicia” de Martin Luther King Jr.; “El
gobierno del pueblo, por el pueblo, para el pueblo” de Lincoln, etc. Cuando se
espere una rara visita de los palestinos, deberían guardar la alfombra, y
colocar otra con la Estrella de David al medio y con un texto bordado en el
borde: “¡Cuidado palestinos! Abandonad toda esperanza al entrar aquí”.
<BR></DIV>
<DIV align=justify>* Alexander Cockburn. Periodista, co-director del bimensual
CounterPunch y del sitio internet homónimo (<A
href="http://www.counterpunch.org">www.counterpunch.org</A>).
<HR>
<BR><BR><BR></FONT></DIV></BODY></HTML>