<!DOCTYPE HTML PUBLIC "-//W3C//DTD HTML 4.0 Transitional//EN">
<HTML><HEAD>
<META http-equiv=Content-Type content="text/html; charset=iso-8859-1">
<META content="MSHTML 6.00.6002.18278" name=GENERATOR>
<STYLE></STYLE>
</HEAD>
<BODY bgColor=#ffffff background=""><FONT face=Arial size=2>
<DIV align=justify>
<HR>
</DIV>
<DIV align=center><STRONG><FONT size=4><U>boletín solidario de
información</U><BR><FONT color=#800000 size=5>Correspondencia de Prensa</FONT>
<BR><U>24 de setiembre 2010</U><BR><FONT color=#800000 size=5>Colectivo
Militante - Agenda Radical</FONT><BR>Gaboto 1305 - Montevideo -
Uruguay<BR>redacción y suscripciones: </FONT></STRONG><A
href="mailto:germain5@chasque.net"><STRONG><FONT
size=4>germain5@chasque.net</FONT></STRONG></A></DIV>
<DIV>
<HR>
</DIV>
<DIV> </DIV>
<DIV><STRONG><FONT size=3>Uruguay</FONT></STRONG></FONT></DIV>
<DIV align=justify><FONT face=Arial><STRONG></STRONG></FONT> </DIV><FONT
face=Arial size=2>
<DIV align=justify><STRONG><FONT size=3>Paro General: un manoseo
burocrático de los aparatos sindicales </FONT></STRONG></DIV>
<DIV align=justify> </DIV>
<DIV align=justify> </DIV>
<DIV align=justify><STRONG>Editorial/Colectivo Militante</STRONG></DIV>
<DIV align=justify><STRONG>23 de setiembre 2010</STRONG></DIV>
<DIV align=justify><BR> </DIV>
<DIV align=justify>Recién el martes 28 sabremos cómo se hace. Y si se hace. La
resolución de la Mesa Representativa del PIT-CNT (8-9-2010) de realizar un Paro
General de 24 horas el 6/7 de octubre entró, por decir lo menos, en un
“impasse”. Solamente alguien muy distraído - o ignorante del funcionamiento
cupular y antidemocrático de la central sindical -, podría sorprenderse por esta
vuelta de tuerca. </DIV>
<DIV align=justify><BR>El bloque mayoritario del PIT-CNT, esto es, el brazo
sindical del partido de gobierno, decidió barajar y dar de nuevo. Las afinidades
políticas, programáticas y estratégicas - en torno del “proyecto progresista”
presidido por “el compañero Mujica” -, inclinaron la balanza por encima de las
diferencias “metodológicas”. Porque en lo esencial coinciden. De allí que las
corrientes que hegemonizan la dirección de la central sindical (Articulación,
Partido Comunista, Partido Socialista, Movimiento de Participación Popular)
hayan decidido volver a las componendas. Poniendo fin al simulacro.
</DIV>
<DIV align=justify><BR>Atenuada la “crisis por crecimiento” en aras de la
“unidad” (frenteamplista), este bloque afina la puntería. Centra la
discusión en dos opciones: mantener el paro de 24 horas o cambiarlo por uno de
12 horas. Para ambos casos esgrimen el mismo argumento: “garantizar la más
amplia movilización”, porque - según la mayoría de Secretariado del PIT-CNT
- esto no se logra “con un feriado a secas”. Por una vez dicen la verdad,
porque siempre concibieron la medida de Paro General como un “feriado” y no como
una jornada de lucha activa. Hasta el “combativo” Marcelo Abdala - referente del
Partido Comunista y votante del Paro General en la Mesa Representativa del 8 de
setiembre - se ha manifestado a favor de la segunda opción “si la idea es
priorizar la movilización”. (Últimas Noticias, 22-9-10) La coartada, para
justificar la voltereta, provino de las críticas de varios sindicatos respecto
al horario del paro y a las “dificultades para instrumentarlo”. El asunto le
calzó justo al bloque mayoritario para “reabrir la discusión” sobre la
“efectividad” de los paros generales. </DIV>
<DIV align=justify><BR>Lo cierto, en todo caso, es que en esta puja burocrática,
la medida del Paro General como instrumento de lucha de los trabajadores, ha
sido manoseada (y desacreditada) por los aparatos sindicales que responden al
gobierno. Con ello, se busca desactivar la incipiente reacción - defensiva y
fragmentada - de los trabajadores sindicalizados, expresada en innumerables
conflictos, huelgas, ocupaciones, marchas, etc. Una vez más, queda en
evidencia el verdadero rol de estas estructuras sindicales burocráticas. Su
asociación al “proyecto progresista” - que asegura la reproducción del orden
capitalista -, le impone como moneda de cambio, una estrategia desorganizadora
de las movilizaciones y de las luchas. El objetivo de este bloque mayoritario
está muy claro: impedir la extensión y, eventualmente, la radicalización de la
protesta y la resistencia social. Y, sobre todo, desestimular cualquier
movimiento “en contra del gobierno”. Para ello, no descartará ningún medio, ni
siquiera los directamente gansteriles. Alcanzaría con preguntarles a las
compañeras de Rilloman en Salto.</DIV>
<DIV align=justify><BR>Esto nos conduce a una cuestión que, de tanto en tanto,
se cruza bajo la forma discusión “táctica”. Los matices y hasta las zancadillas
que se dan en el bloque mayoritario no deben confundirse con divergencias
estratégicas. Los contrastes de color nunca ponen en tela de juicio los acuerdos
políticos de fondo. Es en este marco, que los falaces “giros a la izquierda”,
del Partido Comunista algunas veces, del MPP otras veces, nada tiene que ver con
una hipotética ruptura de los compromisos programáticos e institucionales
asumidos. Porque este bloque mayoritario es parte integral del “proyecto
progresista”. </DIV>
<DIV align=justify><BR>Para Richard Reed, sindicalista-empresario de la
Articulación, “en el PIT-CNT es el único donde se discute en profundidad”. (El
País, 19-910). Una payasada. Porque en toda esta discusión, las bases no han
tenido ninguna participación activa. Como mucho, los casi 300.000 afiliados al
PIT-CNT, deben conformarse con sentirse “representados” por sus delegados. O
enterarse a través de la prensa sobre dichos y polémicas de sus dirigentes.
Salvo contadísimas excepciones, no hay asambleas por centros de trabajo, ni
discusión política, ni propuestas de vincular la lucha del “movimiento
obrero organizado” con las necesidades del conjunto de los asalariados, de los
desempleados, de los precarizados. </DIV>
<DIV align=justify><BR>Apenas el esfuerzo de la “Carpa de la Dignidad” - que
apoyan algunos sindicatos y centros estudiantiles - intenta romper con esta
fragmentación. Socializando la información, promoviendo el debate militante y
generando una discusión política sobre los principales problemas que afectan a
la clase trabajadora. Por ejemplo: explicando la “austeridad presupuestaria” y
su relación con el pago de la fraudulenta deuda externa pública; analizando la
tramposa “reforma del Estado” que el gobierno empieza a aplicar; denunciando la
impunidad del terrorismo de Estado. </DIV>
<DIV align=justify><BR><STRONG>¿Cuál “redistribución de la
riqueza”?</STRONG></DIV>
<DIV align=justify><BR>En medio de las idas y venidas, el encargado de prensa
del PIT-CNT, Gustavo Signorele, anunció que el paro parcial del 30 de setiembre
se mantiene tal cual estaba previsto. Que será una instancia “preparatoria” del
Paro General, acompañada de 20 o 30 concentraciones en todo Montevideo. El
anuncio podría entusiasmar. Si no proviniera de un burócrata. Y si omitiéramos
que, a continuación, adelanta la consigna del Paro General: “la redistribución
de la riqueza”, relacionada a “la instalación de los consejos de salarios y con
el presupuesto para los trabajadores públicos”. (Montevideo Portal,
22-9-10)</DIV>
<DIV align=justify><BR>Casi seis años después de la llegada del Frente Amplio al
gobierno, su brazo sindical reclama “la redistribución de la riqueza”. Una
vergüenza. Mucho peor, si consideramos que el crecimiento del Producto Bruto
Interno (PBI), entre 2005-2009 (55% acumulado) permitía por lo menos comenzar a
“redistribuir la riqueza”, vale decir, repartir en dirección de los asalariados
y asalariadas. No obstante, casi el 50% de ese PBI acumulado fue a parar a los
bolsillos de las “rentas de capital”. O sea: hacer más ricos a los ricos.
Ensanchando la brecha de la desigualdad social. Al punto que la participación de
la masa salarial en el conjunto del PBI sigue en caída libre y se ubica hoy en
apenas un 24%. </DIV>
<DIV align=justify><BR>El propio Instituto Cuesta-Duarte del PIT-CNT da cuenta
que más de 620.000 trabajadores (de un total de 1.557.200 ocupados), “perciben
remuneraciones mensuales por debajo de los 9.600 pesos nominales”, y que “más de
485.000 no aportan ni tienen derecho a la seguridad social, lo que implica que
carecerán de derecho a una jubilación al momento de su retiro, no poseen
cobertura integral de salud para ellos y su núcleo familiar, y en su mayoría no
tienen protección ante la posibilidad de enfermarse o padecer un accidente”.
(Informe de Coyuntura, segundo semestre de 2010). </DIV>
<DIV align=justify><BR>Mientras el gobierno y las empresas “consultoras” de los
patrones, se ufanan de un “mercado laboral creciente” que explicaría la caída
del desempleo a “cifras históricas” (8%), y resaltan las virtudes de la
inversión privada, otros indicadores desentrañan la cruda realidad. El salario
mensual de más de la mitad de los 250.000 nuevos puestos de trabajo creados en
los últimos cinco años y medio, no supera los ¡6.600 pesos! El desempleo juvenil
(personas menores de 25 años) alcanza el 25%; y entre las mujeres supera el 11%.
</DIV>
<DIV align=justify><BR>Ni siquiera la tan publicitada “disminución de la pobreza
y la indigencia”, puede cubrir el manto de una crisis socio-económica
aplastante. Lo describe la propia CEPAL, cuando informa que “por cada adulto hay
tres niños en la pobreza”. Presentando a Uruguay como “uno de los países donde
el fenómeno de la pobreza entre los menores de 15 años está más arraigado con
mayor gravedad”. (CEPAL, Panorama Social de América Latina 2009). ¿Alguien puede
pensar que con estas cifras no se siga reproduciendo el “flagelo” de los
“jóvenes infractores”?</DIV>
<DIV align=justify><BR>Se podría seguir dando números. Hasta completar una
completa tomografía de cómo la crisis socio-económica golpea sobre las
condiciones de vida de cientos de miles de personas. Empujándolas hacia los
barrios de “contexto crítico”, recluyéndolas en las periferias de la
marginación. Bastaría con mencionar el último relevamiento sobre “asentamientos
irregulares”: el número de personas que viven en esta situación llegó a 255.958,
“lo que es una señal de la consolidación de la pobreza”. (Ong “Un Techo para mi
país”, julio 2010). </DIV>
<DIV align=justify><BR>¡Seis años después! Todo un balance de gestión. Tanto del
gobierno, como de aquellos que se dicen “representantes” de los intereses y las
necesidades de la clase trabajadora. Las condiciones de vida de la mayoría de
esa clase trabajadora prueban - más allá de las piruetas estadísticas - que la
gestión gubernamental de neo-estalinistas, socialdemócratas, y ex guerrilleros
(hoy reciclados como funcionarios de Estado), no ha hecho otra cosa que
garantizar la acumulación de capital en detrimento del ingreso de los
asalariados y asalariadas. Dicho de otra manera: que el “modelo progresista”
nada tiene de distributivo.<BR></DIV>
<DIV align=justify><STRONG>Plataforma de lucha</STRONG></DIV>
<DIV align=justify><BR>El bloque mayoritario del Secretariado del PIT-CNT no ha
descartado la realización del Paro General de 24 horas. Medirá costos y
ganancias. La presión de una parte de su base social, será puesta en uno de los
platillos de la balanza. Sus intereses específicos (políticos y materiales) como
capa social, en el otro platillo. En última instancia, el cómo se hace el Paro
General, que se proclama y que se demanda, es parte de la negociación. Por lo
pronto, las “discretas presiones” de los operadores de Mujica surtieron
efecto, igual que las promesas por debajo de la mesa. La mayoría del
Secretariado del PIT-CNT asegura una cuestión clave: que los paros y
movilizaciones, sea cual fuere la modalidad con que realicen, no serán “contra
el gobierno”.</DIV>
<DIV align=justify><BR>Algunos dirigentes de COFE y ADEOM, impulsores entre
otros sindicatos de la resolución del Paro General de 24 horas, parecen
adaptarse a esta lógica: “no es contra el gobierno sino por la plataforma”, han
dicho. Una plataforma que, hasta el momento, no está definida, fuera de las
demandas sectoriales, especialmente de los públicos. Si finalmente, la consigna
del Paro General se reduce a la inocua “redistribución de la riqueza”, el brazo
sindical del gobierno se habrá anotado un punto a favor. Además de pasar a
controlar la realización de la medida y de garantizar con sus “métodos”, las
movilizaciones programadas.</DIV>
<DIV align=justify><BR>El desafío para el sindicalismo de clase, combativo, va
mucho más que un discurso “radical” o una diferenciación “metodológica. Es
necesaria una delimitación estratégica y, por consiguiente, programática. Lo que
quiere decir construir una verdadera alternativa de dirección clasista en el
triple sentido del término: antiburocrática, antigubernamental y
anticapitalista. En eso consiste, finalmente, la independencia política y de
clase. </DIV>
<DIV align=justify><BR>Para ello, dos cuestiones deberían estar claras. 1)
Ninguna ilusión en el “frente único” con fuerzas que se colocan, como el Partido
Comunista, en el campo del “gobierno en disputa” (algo así como que existiría
una “contradicción” entre las políticas sociales “protectoras” y las políticas
macro-económicas “conservadoras”). Estas fuerzas “criticas”, defienden, al igual
que la “derecha” del Frente Amplio, el programa y la estrategia de
“gobernabilidad” del orden capitalista; 2) Que no se trata de “democratizar” una
estructura burocratizada, como la del PIT-CNT, “ganando espacios” en el marco de
la “unidad” de una central que, en los hechos, actúa como una corporación más de
las relaciones institucionales del Estado.</DIV>
<DIV align=justify><BR>En tal sentido, coincidimos con el compañero Fernando
Charamello de la Tendencia Clasista y Combativa y militante de la lista 3 del
Sindicato de Artes Gráficas cuando afirma que la “unidad” que existe en el
movimiento sindical uruguayo es una “ficción”; que “hay un ruptura política
entre las corrientes clasistas y la mayoría del PIT-CNT, por el abandono de
estos, de la lucha por una sociedad sin explotación”. En este cuadro, “esta
ruptura en lo político pone objetivamente en tela de juicio la actual ‘unidad’
orgánica ya que con tales diferencias no hay estructura que aguante y eso
trasciende cualquier intención ‘rupturista’ o ‘unitaria`”. (Documento “La
unidad. Una herramienta para potenciar la lucha, o un fetiche para
aplastarla”).</DIV>
<DIV align=justify><BR>Las conclusiones parecen desprenderse “lógicamente”.
Levantar agrupaciones clasistas, construir coordinaciones permanentes, tomar
iniciativas comunes y organizar campañas comunes. Avanzar, en definitiva, en un
proceso de disputa de las relaciones de fuerzas en el movimiento sindical, para
trascender el eterno (y paralizante) dilema de estar “afuera” o “adentro” de las
estructuras actuales. Estas “tareas”, obligan a desarrollar una práctica de
absoluta autonomía respecto a la agenda y a las decisiones que emanan del bloque
mayoritario del PIT-CNT.</DIV>
<DIV align=justify><BR>Un primer paso, sería acordar una plataforma de lucha
común para intervenir en este Paro General que se programa, cualquiera sea su
modalidad. Discutirla y hacerla visible en los centros de trabajo. Proponiendo
una plataforma de demandas en relación a las necesidades sociales básicas y que,
realmente, apunten a la “redistribución de la riqueza”. Obviamente, se trata de
una plataforma “contra el gobierno” y su programa económico certificado por el
FMI y el Banco Mundial. Una plataforma, en fin, que vaya esbozando un Plan de
Lucha de mayor alcance. </DIV>
<DIV align=justify><BR>Por ejemplo: Aumentos de salarios superiores al alza del
costo de vida; Congelamiento de precios, alquileres y tarifas públicas;
Salario mínimo nacional de 18.000 pesos (equivalente a media canasta familiar);
Prohibición de despidos y envíos al seguro de paro; Eliminación del IVA para los
productos de la canasta familiar, alquileres y tarifas públicas; Eliminación del
IRPF, en contra del impuesto a los salarios y jubilaciones; Aumento del
presupuesto de la enseñanza al 6% del PBI; Un impuesto a las ganancias
empresariales y las transferencias financieras para destinarlo a la salud
pública y a la construcción de viviendas populares; Exigir la Anulación de la
Deuda Externa Pública y, mientras tanto, suspender el pago de los intereses y
amortizaciones a los “acreedores”, utilizando ese monto colosal de dinero para
subvencionar obras de infraestructura y proyectos sociales y
culturales.<BR></DIV>
<DIV align=justify>Montevideo, 23 de setiembre 2010
<HR>
</FONT></DIV></BODY></HTML>