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</DIV>
<DIV align=center><STRONG><FONT size=4><U>boletín solidario de
información</U><BR><FONT color=#800000 size=5>Correspondencia de Prensa</FONT>
<BR><U>26 de setiembre 2010</U><BR><FONT color=#800000 size=5>Colectivo
Militante - Agenda Radical</FONT><BR>Gaboto 1305 - Montevideo -
Uruguay<BR>redacción y suscripciones: </FONT></STRONG><A
href="mailto:germain5@chasque.net"><STRONG><FONT
size=4>germain5@chasque.net</FONT></STRONG></A></DIV>
<DIV>
<HR>
</DIV>
<DIV> </DIV>
<DIV><STRONG><FONT size=3>Colombia</FONT></STRONG></FONT></DIV>
<DIV align=justify><FONT face=Arial><STRONG></STRONG></FONT> </DIV>
<DIV align=justify><FONT face=Arial><STRONG>Entrevista a Angela Davis
</STRONG></FONT></DIV>
<DIV align=justify><FONT face=Arial><STRONG></STRONG></FONT> </DIV>
<DIV align=justify><FONT face=Arial><STRONG>"El racismo en Colombia se parece al
de EE.UU."</STRONG></FONT></DIV>
<DIV align=justify><FONT face=Arial><STRONG></STRONG></FONT> </DIV>
<DIV align=justify><FONT face=Arial><STRONG>La famosa líder de Derechos Humanos
participó en un encuentro con las comunidades negras en el
Cauca</STRONG></FONT></DIV>
<DIV align=justify><FONT face=Arial size=2></FONT> </DIV>
<DIV align=justify><FONT face=Arial size=2></FONT> </DIV>
<DIV align=justify><FONT face=Arial size=2><STRONG>César Rodríguez G.
*</STRONG></FONT></DIV>
<DIV align=justify><FONT face=Arial size=2><STRONG>El Espectador, Bogotá,
26-9-10</STRONG></FONT></DIV>
<DIV align=justify><FONT face=Arial size=2><A
href="http://www.elespectador.com/"><STRONG>http://www.elespectador.com/</STRONG></A></FONT></DIV><FONT
face=Arial size=2>
<DIV align=justify><BR></FONT><FONT face=Arial size=2></FONT> </DIV>
<DIV align=justify><FONT face=Arial size=2>Angela Davis luce cómoda en este
rincón de la violencia colombiana. Hacemos la entrevista en La Toma, norte del
Cauca, a sólo unos pasos de las minas de oro que las comunidades negras han
trabajado artesanalmente durante más de tres siglos y que hoy buscan explotar
las compañías mineras que blanden títulos otorgados por el Estado. Los
anfitriones de Davis son las comunidades sobre las que pesan órdenes de desalojo
y cuyos líderes han sido amenazados y desplazados por
oponerse.</FONT></DIV><FONT face=Arial size=2>
<DIV align=justify><BR>La Toma es un polvorín y Davis lo sabe. Probablemente por
eso se siente a gusto aquí. Porque creció en la “Colina Dinamita” de Birmingham,
Alabama, en el corazón sureño de Estados Unidos, donde el Ku Klux Klan hacía
explotar bombas en el barrio negro de los activistas del movimiento por los
derechos civiles, a comienzos de los sesenta.</DIV>
<DIV align=justify><BR>La Toma es un puñado de casas enclavado en la cima de la
montaña, desde la que se ven, a lo lejos, el municipio de Suárez y el embalse de
Salvajina. Los testimonios que escuchó Davis durante todo el día relatan la
determinación de los afrocolombianos de no abandonar este territorio ancestral a
pesar de la violencia.</DIV>
<DIV align=justify><BR>Por eso Davis, el “dulce ángel negro” de la canción de
los Rolling Stones, el ícono mundial de las causas antirracista y feminista,
decidió venir cuando escuchó la historia del lugar hace unos meses, de labios de
una líder del Proceso de Comunidades Negras. Aquí nadie se quedó por fuera, como
sucedió con más de 500 personas que no lograron entrar a su conferencia
multitudinaria en la Universidad Nacional en Bogotá, un par de días antes. Cada
madre cabeza de familia, cada menor de edad sin mejor plan sabático, tenía
puesto en primera fila en el centro comunitario. Atrás quedó la filósofa
consagrada de la Universidad de California que disertó en Bogotá. Quien estuvo
aquí fue la activista de Birmingham. Escuchó los testimonios de los lugareños y
se unió al baile de las mujeres que se movían al ritmo de los violines
caucanos.<BR></DIV>
<DIV align=justify><STRONG>César Rodríguez Garavito: Esta es su primera visita a
Colombia. ¿Qué impresión se lleva?</STRONG></DIV>
<DIV align=justify><BR>Angela Davis: Estoy muy contenta por haber tenido la
oportunidad de conocer una parte de Colombia que usualmente es invisible.
Conozco las luchas de la población afrocolombiana y había oído sobre lo que está
pasando en esta región en particular. Es una experiencia que jamás voy a
olvidar. Lo que más me impresionó fue el hecho de que todas las generaciones
llevan tanta alegría en el corazón. Ahora entiendo la pasión con la que luchan
por sus tierras ancestrales. Pero me di cuenta de que no se trata sólo de
conservar el legado de la tierra, sino también de conservar una historia, una
cultura, la música.</DIV>
<DIV align=justify><BR><STRONG>C.R.G: ¿Qué significado tiene lo que está
sucediendo aquí para las causas que usted ha defendido?</STRONG></DIV>
<DIV align=justify><BR>A.D.: La obsesión del capitalismo por el lucro, que no
reconoce la humanidad, que no reconoce la cultura, que no reconoce la historia.
Creo que todo esto es más claro aquí, en La Toma, en las luchas por las tierras
ancestrales, que en cualquier otra parte del mundo. Los pueblos afrocolombianos
e indígenas que intentan conservar la conexión con sus tierras —que también es
la conexión con su historia, con su cultura— son pisoteados por las empresas
transnacionales. Cualquier persona crítica del capitalismo debe familiarizarse
con la situación aquí en La Toma y en Colombia, porque sé que La Toma es
solamente un ejemplo de los conflictos que están ocurriendo a lo largo del
país.</DIV>
<DIV align=justify><BR><STRONG>C.R.G.: ¿Qué similitudes y diferencias vio entre
el racismo en su país y el racismo en Colombia?</STRONG></DIV>
<DIV align=justify><BR>A.D.: El racismo ha tenido la capacidad de mudar sus
estructuras e ideologías a lo largo del tiempo. Puede ser rastreado a los
tiempos de la esclavitud y el colonialismo, así que, cuando uno ve en acción las
estructuras del racismo que siguen vigentes hoy en día en el hemisferio,
reconoce la presencia de los fantasmas del colonialismo y la esclavitud. En
Colombia, hay modalidades de racismo que me recuerdan mucho el racismo de
Estados Unidos.<BR>Pero lo que me interesa no es traer el análisis del racismo
de Estados Unidos, sino estudiar las relaciones entre el gobierno y el ejército
estadounidenses y el Gobierno y el Ejército colombianos. Por ejemplo, me
interesa ver las formas en las que Estados Unidos está apoyando la creación de
un aparato represivo en Colombia como el del complejo carcelario-industrial
estadounidense.</DIV>
<DIV align=justify><BR>Esto no sucede automáticamente. Es resultado de la
intervención del gobierno estadounidense en las políticas colombianas. Durante
mi estadía, el gobierno de Estados Unidos aprobó ayuda militar para el próximo
año porque piensa que Colombia está cumpliendo con la protección de los Derechos
Humanos.</DIV>
<DIV align=justify><BR><STRONG>C.R.G.: ¿Cuál es el papel de la violencia y la
represión en la discriminación racial?</STRONG></DIV>
<DIV align=justify><BR>A.D.: Lo que llamo el complejo carcelario-industrial nos
permite ver claramente cómo se utiliza el racismo para generar lucro. De hecho,
la relación es evidente aquí en esta región minera, en la que los intereses de
la minería comercial promueven un tipo de racismo que va a producir enormes
utilidades. En Estados Unidos, una buena cantidad de empresas está involucrada
en el desarrollo y expansión continuos del sistema carcelario, en el que están
confinados 2.4 millones de personas. De cada 100 adultos, uno está entre rejas.
De cada 31, uno está bajo el control del sistema correccional, bien sea en
prisión preventiva, en la cárcel con condena, en libertad condicional, o con
casa por cárcel. Esto es aterrador si se tiene en cuenta cómo la cárcel ha sido
utilizada y sigue siendo utilizada en la llamada Guerra contra el Terrorismo, o
en Abu Ghraib, donde la tortura era presentada como algo excepcional.</DIV>
<DIV align=justify><BR><STRONG>C.R.G.: ¿Ha cambiado algo con la elección de un
presidente afrodescendiente en EE.UU.?</STRONG></DIV>
<DIV align=justify><BR>A.D.: Algunas cosas han cambiado. No habría sido posible
imaginar la elección de un presidente negro hace una década, hace dos décadas,
de ninguna manera hace cien años. Y esto es bueno. Sin embargo, lo más
importante en las elecciones de hace dos años fue el hecho de que Barack Obama
sí se presentó, por lo menos en ese momento, como el resultado de la lucha
radical por la justicia.</DIV>
<DIV align=justify><BR>Se identificó con el movimiento de los derechos civiles,
con la lucha por la libertad, y creo que por eso logró atraer a muchas personas.
Ahora, la cuestión de lo que ha pasado y lo que va a pasar es completamente
distinta. Mi posición siempre ha sido que son los movimientos masivos en los
Estados Unidos y en otras partes del mundo los que tienen la responsabilidad de
presionar a Obama para que retire las tropas de Afganistán, por ejemplo, o para
que apoye un sistema de salud mucho más radical que el que está apoyando
actualmente.</DIV>
<DIV align=justify><BR>Quienes suponen que ahora vivimos en una sociedad
posracial en Estados Unidos, pierden de vista el carácter estructural del
racismo. Como dicen algunos, un hombre negro en la Casa Blanca no compensa el
millón de negros en la Casa Grande, es decir, en la cárcel. Los aspectos
estructurales del racismo aún persisten en la educación, la vivienda, la salud.
Así que la lucha sigue.</DIV>
<DIV align=justify><BR><STRONG>C.R.G.: En Colombia hay un debate sobre los
programas de acción afirmativa (becas, cupos universitarios, etc.) para promover
el acceso de los afrocolombianos al mercado laboral, la educación superior, como
se ha hecho en EE.UU. o Brasil. ¿Qué lecciones ofrecen cuatro décadas de este
tipo de programas en su país?</STRONG></DIV>
<DIV align=justify><BR>A.D.: Las acciones afirmativas fueron propuestas
originalmente como un elemento de una estrategia más general contra el racismo:
para combatir el racismo institucionalizado, para eliminar la segregación.
Pienso que las acciones afirmativas pueden jugar un papel importante. Pero sólo
son un primer paso y hay que considerarlas como parte de una causa más amplia
por la justicia. Las acciones afirmativas que sólo buscan cambiar la apariencia
de una institución, sin tomar en cuenta la clase social o el género de las
personas admitidas, posiblemente no sirven para nada.</DIV>
<DIV align=justify><BR>En Estados Unidos se habla generalmente de buscar la
“diversidad” en las instituciones. Siempre he pensado que un concepto fuerte de
la diversidad puede generar cambios. Pero una noción débil de la diversidad —que
quizá se puede definir como “diferencia”— no hace una diferencia. Por eso, creo
que las acciones afirmativas por sí solas no son la respuesta. Ellas no deben
consistir sólo en la inclusión de individuos para garantizar que una institución
no sea totalmente blanca. Se necesita promover y mejorar la situación de las
comunidades, las colectividades. Las críticas contra las acciones afirmativas
suponen que siempre se trata de individuos y que a algunos individuos,
específicamente a personas negras o latinas o mujeres, se les está dando una
ventaja injusta en perjuicio de otras. Pero no tienen que ver sólo con los
individuos.</DIV>
<DIV align=justify><BR><STRONG>C.R.G.: Volviendo a la conexión entre EE.UU. y
Colombia, ¿qué piensa del apoyo que le ha dado al TLC un sector de la bancada de
congresistas afrodescendiente de su país, argumentando que beneficiará a los
afrocolombianos?</STRONG></DIV>
<DIV align=justify><BR>A.D.: La bancada negra no representa los intereses de los
movimientos que están luchando contra el racismo, o por lo menos no todos sus
integrantes. No creo que todos los miembros de la bancada negra estén apoyando
el TLC, porque entienden el daño que el libre comercio ha causado alrededor del
mundo, especialmente a través de programas de ajuste estructural. Así que yo me
levantaría y desafiaría a cualquier miembro de la bancada negra que apoye el TLC
y que diga que va a ayudar a los afrocolombianos.<BR></DIV>
<DIV align=justify> * Director del Observatorio de Discriminación Racial
(Traducción al español de Yukyan Lam)</DIV>
<DIV align=justify>
<HR>
</DIV>
<DIV align=justify><BR><STRONG><FONT size=3>Un ícono tiende la mano a mineros
del Cauca</FONT></STRONG><BR></DIV>
<DIV align=justify>¿Quién es Angela Davis? Tras estudiar filosofía en Estados
Unidos y en Europa, y militar en el movimiento antirracista de las ‘Panteras
Negras’ en los años sesenta, se convirtió en una causa célebre mundial al ser
encarcelada por supuesta participación en el asesinato de un juez en 1970.
Cuando fue absuelta en 1972, se había convertido en un ícono de los movimientos
sociales y en el personaje de canciones como Angela, de John Lennon y Yoko Ono,
o Sweet black angel, de los Rolling Stones. </DIV>
<DIV align=justify><BR>En 1981 publicó Mujer, género y raza, uno de los análisis
pioneros sobre las discriminaciones de género y raciales. Continuó este trabajo
en la década siguiente con el libro El legado del blues y el feminismo negro
(1999), en el que explora la conexión de ese género musical con el feminismo y
la cultura afrodescendiente. En la última década, Davis se ha dedicado a
denunciar. </DIV>
<DIV align=justify><BR>Su cruzada de hoy es por los afrocolombianos que han
vivido en las minas del norte del Cauca desde 1636. El Estado privatizó diez mil
hectáreas desde 2002 y ahora quieren desalojarlos. La situación se ha tornado
violenta: ocho mineros fueron asesinados en abril y varios líderes comunitarios
han sido amenazados. Hay una tutela en curso.</DIV>
<DIV align=justify>
<HR>
</FONT></DIV></BODY></HTML>