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<HR>
</DIV>
<DIV align=center><STRONG><FONT size=4><U>boletín solidario de
información<BR></U><FONT color=#800000 size=5>Correspondencia de
Prensa<BR></FONT><U>1º de mayo 2011<BR></U><FONT color=#800000 size=5>Colectivo
Militante - Agenda Radical<BR></FONT>Gaboto 1305 - Montevideo -
Uruguay<BR>Redacción y suscripciones: </FONT></STRONG><A
href="mailto:germain5@chasque.net"><STRONG><FONT
size=4>germain5@chasque.net</FONT></STRONG></A></DIV>
<DIV align=justify>
<HR>
</DIV>
<DIV align=justify><STRONG><FONT size=3></FONT></STRONG> </DIV>
<DIV align=justify><STRONG><FONT size=3>Estados Unidos</FONT></STRONG></DIV>
<DIV align=justify><STRONG><FONT size=3></FONT></STRONG> </DIV>
<DIV align=justify><STRONG><FONT size=3>El horrendo impacto de Wal-Mart sobre
las vidas de cientos de millones de
personas<BR></FONT></STRONG><BR><BR><STRONG>David Moberg *<BR>Alternet
</STRONG></DIV>
<DIV align=justify><A
href="http://www.alternet.org/"><STRONG>http://www.alternet.org/</STRONG></A></DIV>
<DIV align=justify><STRONG>Traducido del inglés para Rebelión por Germán
Leyens<BR></STRONG><BR><BR>Wal-Mart proyecta una sombra global sobre las vidas
de cientos de millones de personas, entren o no a un hipermercado. Con 405.000
millones de dólares en ventas en el último año fiscal, Wal-Mart es tan grande, y
tan obsesivamente centrado en la reducción de costes, que sus acciones influyen
en nuestro paisaje, trabajo, distribución de ingresos, modelos de consumo,
transporte y comunicación, política y cultura, y la organización de industrias
desde el comercio minorista hasta la manufactura, de California a China. </DIV>
<DIV align=justify><BR>Sin embargo otros caminos son posibles, y la compañía no
tendría tanta influencia si el mundo no hubiera cambiado para posibilitar su
crecimiento similar a una metástasis. Si los sindicatos hubieran sido más
fuertes, especialmente en el Sur, y más dedicados a organizar el creciente
sector de los servicios, es posible que Wal-Mart no se hubiera convertido en un
obstáculo semejante a la renovación laboral. Si no se hubiera limitado el
control antimonopolios, Wal-Mart jamás habría crecido al tamaño que tiene. No
habría semejantes megamercados si los gobiernos estatales no hubieran revocado
las leyes de comercio justo de la era de la Depresión. Y el ímpetu que ha dado
Wal-Mart a la fabricación de productos de consumo estadounidense a China
dependió de un fundamente político y tecnológico previamente establecido de
globalización favorable a las corporaciones. </DIV>
<DIV align=justify> </DIV>
<DIV align=justify>Sería un error afirmar que Wal-Mart sigue simplemente la
nueva lógica de la competencia en el comercio minorista, porque Wal-Mart
refuerza todas las dimensiones de este clima empresarial emergente. Como señala
Jennifer Stapleton, directora asistente del proyecto de Trabajadores Unidos de
Alimentos y Comercio, “Making Change at Walmart” [Cambiando Wal-Mart: “Ellos
fijan las reglas”]. </DIV>
<DIV align=justify><BR>Consideremos a Ana Sánchez, inmigrante mexicana de 45
años en el sur de de California: Wal-Mart no la emplea, pero en cierto sentido
es su jefe. Sánchez trabajó dos años en una agencia de trabajo temporario que
suministraba personal a un gran almacén en California. Trataba de pagar la
universidad de sus tres hijos en Oaxaca, México, con una paga que comenzó por
6,75 dólares por hora y luego subió a 8 dólares, sin prestaciones. Recuperaba
cartones, colocaba etiquetas sobre los productos, luego envolvía en plástico las
paletas para embarcarlas. Sobre todo enviaba vestimenta hecha en China a
Wal-Mart. </DIV>
<DIV align=justify><BR>El trabajo era duro, rápido, y estresante, con “presión
constante”, dice. “Si me mataba haciendo 2.000 etiquetas al día, al día
siguiente me daban 200 más. Aumentaban constantemente la cuota. Era muy
peligroso. Y con cada pedido de Wal-Mart, los supervisores decían que era
urgente que lo cumpliéramos. Los ejecutivos se quejaban de que la compañía los
presionaba considerablemente.” </DIV>
<DIV align=justify><BR>Al apresurarse a cubrir una paleta en abril de 2009,
Sánchez se cayó y se hirió. A pesar de un historial de trabajo impecable, la
agencia la despidió, supuestamente por un error de papeleo, pero más
probablemente –cree– porque se hirió. Incapaz de encontrar otro trabajo, vive en
una pequeñísima habitación en la casa de un primo, haciendo tamales para
venderlos y buscando trabajo. “No quiero volver a México destruida y fracasada”,
dice.</DIV>
<DIV align=justify><BR>Zahir Chowdury (pidió que no usáramos su verdadero
nombre) dirige fábricas en Dhaka, Bangladesh, para un fabricante multinacional
asiático de vestimenta entre cuyos clientes está sobre todo Wal-Mart. Admira a
Wal-Mart por establecer líneas directivas “muy estructuradas, sistemáticas” para
todo, desde la eficiencia energética al trato a los trabajadores. Pero ahora se
preocupa porque los precios de los insumos están subiendo, por ejemplo el
algodón. Su precio de venta ha cambiado poco en cinco años, pero espera que
Wal-Mart aceptará pagar más por las prendas terminadas, lo que usualmente es
casi un 5% menos de lo que pagan todos los demás, pero por mayores volúmenes de
producción. </DIV>
<DIV align=justify><BR>Es difícil, sin embargo cumplir los estándares de
Wal-Mart a los precios de Wal-Mart. Por eso el Consorcio de Derechos del
Trabajador (WRC) basado en EE.UU. saca a la luz frecuentemente grandes
violaciones de los derechos de los trabajadores en fábricas bangladeshíes (o
indias o camboyanas) de proveedores de Wal-Mart y de otros grandes comercios, a
pesar de sus códigos de conducta y de los controles, dice el director ejecutivo
de WRC, Scott Nova. </DIV>
<DIV align=justify><BR>“Las expectativas de calidad son altas, pero también la
logística administrativa”, dice Chowdury. “Limitan los plazos de entrega. La
obtención de tejidos es difícil. Todo se comprime”, incluidos sus trabajadores.
Aunque el salario mínimo es de casi 42 dólares mensuales, afirma que su compañía
paga 90 dólares por mes porque si fuera mucho menos, los trabajadores “no
podrían sobrevivir”. Espera que alguien construya líneas de alta tensión y
carreteras en el campo, para trasladar la fábrica a un área donde “cada
trabajador pueda sobrevivir con un salario de entre 70 y 80 dólares mensuales”,
y así pagar menos. ¿Es posible que algún día Wal-Mart se vaya a un sitio más
barato? “¿Adónde se iría?”, pregunta. </DIV>
<DIV align=justify><BR>En julio de 2007 Wal-Mart expandió su tienda de descuento
a un nuevo supercentro, con un servicio completo de comestibles, en Galesburg,
Illinois, una ciudad industrial mediana y con un mercado muy afectada por la
globalización. Todd Frakes, abarrotero de toda la vida, dirigió una de las dos
tiendas de comestibles Econofoods en la ciudad cuando abrió el supercentro. “La
primera semana, nuestras ventas bajaron casi un 40%”, recuerda. “Luego, en entre
seis y ocho semanas, se niveló, a una baja de cerca del 18%”. Lo probaron
todo: ventas con grandes descuentos (Wal-Mart los batió), eventos especiales
(Día de Nascar), mejores anuncios, jugando con el conocimiento de sus clientes
locales. Redujeron las horas para evitar despidos. Después de poco más de un
año, los administradores corporativos de la cadena cerraron las dos tiendas.
</DIV>
<DIV align=justify><BR>“La realidad con respecto a Wal-Mart es que simplemente
es inmenso”, dice Frakes. “Es difícil competir cuando consigue las cosas tan
baratas. Es realmente duro para Galesburg. Hemos perdido un montón de negocios
familiares. Una tienda independiente de comestibles, Hi-Lo, sobrevive, y Frakes
trabaja ahora en ella. </DIV>
<DIV align=justify><BR>“Hay dos o tres factores que nos ayudaron”, dice el
subgerente de Hi-Lo, Jeff Jefferson. “Los años que hemos estado en la ciudad y
la lealtad de los clientes. Tenemos precios justos, carne y vegetales de
calidad. Nunca seremos el negocio más grande y más nuevo, pero podemos ser el
más amistoso, y ofrecemos servicio. Cortamos nuestra propia carne y todavía
llevamos las compras al coche.” </DIV>
<DIV align=justify> </DIV>
<DIV align=justify>Semejantes historias ilustran unas pocas dimensiones del
“Efecto Wal-Mart”, como tituló el periodista Charles Fishman su libro sobre la
vasta influencia de Wal-Mart. Los promotores de la compañía aseveran que cada
negocio nuevo tiene dos efectos relevantes: Primero, activa la economía local;
y, segundo, los precios más bajos para los consumidores locales compensan otros
efectos negativos. </DIV>
<DIV align=justify><BR>La mayor parte de la investigación dice algo diferente.
El efecto neto de la entrada de Wal-Mart en un mercado local es reducir el
empleo local, reducir los salarios de la zona y la nómina total (especialmente
en el comercio minorista), eliminar otros negocios (especialmente tiendas
pequeñas y pequeños comercios en cadena que compiten directamente con Wal-Mart)
y aumentar las tasas de pobreza. El economista David Neumark de la Universidad
de Irvine, California, y sus colegas informaron en un estudio de 2007 de que “en
promedio, las aperturas de negocios de Wal-Mart reducen el empleo en el comercio
minorista en cerca de un 2,7%, implicando que cada empleado de Wal-Mart
reemplaza casi a 1,4 empleados en el resto del sector minorista”. </DIV>
<DIV align=justify><BR>Wal-Mart elimina muchos negocios locales, descubrió el
economista Kenneth Stone, cuando estudió Iowa durante la primera década de la
compañía en ese Estado desde los años ochenta. Entre 1983 y 1993, Wal-Mart abrió
cerca de 45 tiendas en Iowa. Durante ese período, el Estado perdió 555 tiendas
de abarrotes, 88 tiendas de productos diversos, 298 ferreterías, 444 tiendas de
vestimenta, 293 tiendas de suministro para la construcción y otros 511 negocios
minoristas –hasta un 43% de algunas categorías de negocios minoristas-. Más
recientemente, un equipo de la Universidad Loyola estableció que 82 de 306
negocios en un radio de 6 kilómetros del primer Wal-Mart de Chicago cerraron
desde que el gigantesco negocio abrió en 2006, eliminando unos 300 puestos de
trabajo, lo que iguala aproximadamente la cantidad de trabajadores del nuevo
Wal-Mart. <BR>Cuando Wal-Mart desplaza pequeños negocios locales, también reduce
normalmente los ingresos y el empleo de otros negocios locales – proveedores de
servicios, abogados, banqueros, contables, impresores y editores de periódicos,
ya que esos servicios se centralizan en Wal-Mart. El debilitamiento de los
pequeños negocios y de las redes profesionales disminuyen aún más el capital
social de la comunidad, según los economistas Stephan Goetz y Anil Rupasingha.
</DIV>
<DIV align=justify> </DIV>
<DIV align=justify>La dramática transformación del almacenamiento y de la
logística de Wal-Mart también ha aumentado significativamente la eficiencia en
sus propias amplias operaciones y en la logística de las terceras compañías que
contrata. Wal-Mart adopta a menudo innovaciones como códigos de barras, luego
acelera su uso porque su tamaño influencia los estándares de la industria. Los
aumentos de productividad en el contexto del crecimiento económico son
generalmente buenos si los frutos de la productividad mejorada se comparten con
los trabajadores –lo que en gran parte no vale para Wal-Mart-. Los trabajadores
ganan poco porque Wal-Mart combate celosamente la sindicación de sus propios
empleados y su sistema global (incluidos los estibadores sindicados), y su
presión sobre proveedores y competidores aumenta los incentivos para oponerse a
los sindicatos. </DIV>
<DIV align=justify><BR>También es bastante posible que Wal-Mart haya reducido el
empleo en EE.UU. a través de toda su amplia cadena de suministro, a pesar de la
esperanza de los proveedores de que contratarían más gente a medida que Wal-Mart
vendiera más productos suyos. Pero hay historias, bien documentadas por Fishman
y otros, del virtual desmantelamiento por parte Wal-Mart de proveedores
emblemáticos como Huffy (bicicletas), Master Lock (candados), Lakewood
Engineering & Manufacturing (ventiladores) y L.R. Nelson (aspersores para
césped). </DIV>
<DIV align=justify> </DIV>
<DIV align=justify>En cada caso, Wal-Mart exigió continuamente un precio menor,
desafiando a veces a los proveedores a igualar los precios de importaciones
baratas. Las compañías mejoraron la productividad, ahorraron en la calidad y
presionaron a sus propios empleados y proveedores (que por su parte apretaron
las clavijas en toda la línea). Pero finalmente Wal-Mart llevó a esos
proveedores a irse del país a China, México o cualquier otro sitio que pudiera
igualar “el precio chino”. </DIV>
<DIV align=justify><BR>De 1997 a 2004, informa Fishman, el empleo minorista
creció más de la mitad de rápido que la población, y más del 70% por ciento eran
nuevos puestos de trabajo en Wal-Mart. Durante ese período desaparecieron 3,1
millones de puestos de trabajo en la manufactura, de modo que en 2003, había más
estadounidenses trabajando en el comercio minorista que en la manufactura.
Simultáneamente, Wal-Mart triplicó sus importaciones de China, importando en
2004 cerca de un 10% de todas las exportaciones chinas a EE.UU. Es probable que
la mayoría de esas importaciones todavía vinieran nominalmente de empresas
estadounidenses vaciadas de contenido. De modo que Wal-Mart aceleró tanto la
desindustrialización de EE.UU. como la consolidación de una cultura de consumo
impulsada por bajos salarios y ofertas baratas, en las cuales redujeron la
calidad y el precio. </DIV>
<DIV align=justify><BR>Ni siquiera está claro que los dóciles proveedores
supervivientes hayan prosperado. Dos estudios independientes establecieron que
es probable que los proveedores de Wal-Mart, especialmente empresas pequeñas,
terminen con beneficios inferiores a los de los proveedores que trabajan para
otras grandes empresas minoristas. Más allá de presionar los precios, Wal-Mart a
menudo “saca un bocado” a los proveedores retardando los pagos. Pero algunos
proveedores, sobre todo los mayores, pueden ganar lo suficiente con los grandes
pedidos de Wal-Mart como para lograr mayores beneficios a pesar de la presión.
</DIV>
<DIV align=justify><BR>El daño causado sobre los salarios por el efecto Wal-Mart
es más obvio en el caso de los trabajadores, tanto si trabajan para la compañía
como si trabajan para sus proveedores o para sus competidores. Un grupo de
investigadores de la Universidad de California, Berkeley, dirigido por
Arindrajit Dube, encontró en 2007 “considerable evidencia de que la llegada de
Wal-Mart redujo los ingresos promedio y totales del comercio minorista, los
salarios y las prestaciones sanotarias de sus empleados durante los años
noventa, sobre todo en las áreas urbanas”. La pérdida, debida a la apertura de
Wal-Mart, de un 1,5% de los ingresos de todos los comerciantes minoristas en un
condado, más la pérdida de prestaciones sanotarias, provino del reemplazo de
trabajadores mejor pagados por trabajadores mal pagados y de que Wal-Mart
“impulsó la reducción de los salarios de sus competidores”. </DIV>
<DIV align=justify><BR>En promedio, informa Dube, los trabajadores de los
grandes negocios minoristas ganan cerca del 15% más que los empleados de
Wal-Mart, que paga a un asociado de ventas un promedio de 8,81 dólares por hora,
según el investigador de mercado IBISWorld.</DIV>
<DIV align=justify><BR>Los investigadores de Berkeley calcularon que en 2000, la
presión descendente sobre los salarios de Wal-Mart estaba costando a los
trabajadores minoristas cerca de 4.500 millones de dólares anuales. Bastó la
amenaza de que los supercentros de Wal-Mart llegarían al Sur de California, lo
que llevó a los gerentes de cadenas de comestibles en 2003 a unirse en un
lockout –impuesto como reacción a una huelga contra una cadena– contra el
sindicato Unido de Trabajadores Alimentarios y Comerciales (UFCW). El conflicto
terminó con concesiones de los trabajadores, como un programa de salarios a dos
niveles y cláusulas de reducción de la cobertura del seguro. Tres años después
solo un 54% de los trabajadores del sindicato, en comparación con el anterior
94%, tenía seguro de salud. </DIV>
<DIV align=justify><BR>“A largo plazo, cualquiera que siga ganando penetración
en el mercado va a ser dominante”, dice el director de organización del UFCW
Patrick O’Neill. “Es como EE.UU. y el Tercer Mundo. O los elevamos a nuestro
nivel o nos bajarán al suyo.” </DIV>
<DIV align=justify><BR>¿Y el dinero que los consumidores ahorran comprando en
Wal-Mart? Los expertos estiman que los precios de Wal-Mart son entre 5% y 25%
inferiores a los de la mayoría de los competidores. Por encargo de Wal-Mart, IHS
Global Insight calculó que los precios más bajos de la compañía ahorraron a los
consumidores estadounidenses 365.000 millones de dólares en 2007 –cerca de 1.200
dólares por persona o 3.100 por hogar familiar-. Semejantes análisis llevaron
incluso a algunos demócratas como Jason Furman, ahora consejero económico del
presidente Barack Obama, a elogiar a Wal-Mart como una ventaja para los pobres.
Aunque Furman propugna un salario mínimo más elevado (que el que paga Wal-Mart),
argumenta que incluso salarios modestamente superiores de los trabajadores de
Wal-Mart eliminarían las ganancias de la compañía o aumentarían los precios,
perjudicándolos implícitamente. </DIV>
<DIV align=justify><BR>Pero un equipo de economistas del Economic Policy
Institute [EPI] criticó con conocimiento de causa la metodología de Global
Insight y juzgó que los ahorros proyectados de la compra en Wal-Mart “no son
plausibles”. Por ejemplo, dicen los críticos del EPI, el informe de Global
Insight atribuyó a Wal-Mart reducciones de precios que no realiza, así como
otros servicios que componen un 60% del índice de precios al consumidor. En todo
caso, argumentan los economistas del EPI, si las economías fueran tan grandes
como se afirma, Wal-Mart podría aumentar los salarios y mantener bajos los
precios. El grupo de Berkeley también concluyó que un salario mínimo mayor para
los comerciantes minoristas de los negocios de grandes superficies ayudaría a
los trabajadores del comercio minorista y resultaría en un aumento ínfimo de los
precios al por menor. </DIV>
<DIV align=justify><BR>Los gobiernos, a todos los niveles, también pierden
cuando llega Wal-Mart: reduce sueldos y salarios, elimina puestos de trabajo y
lleva a las familias a la pobreza. El resultado es que el gobierno termina
pagando por su Medicaid, S-CHIP (seguro de salud para los niños), estampillas de
alimento, y otras ayudas. Por cierto, en muchos Estados, los empleados de
Wal-Mart encabezan la lista de beneficiarios de Medicaid y sus hijos encabezan
las listas de S-CHIP, porque no se pueden permitir el plan de salud de la
compañía. En 2004, el personal demócrata del Comité de la Cámara de Educación y
Fuerza Laboral calculó que un negocio de Wal-Mart con 200 empleados costaría a
los contribuyentes federales 420.750 dólares al año (más de 2.000 dólares por
empleado). </DIV>
<DIV align=justify><BR>Pero el impacto adicional de Wal-Mart lleva más lejos.
Según Good Jobs First, un grupo de investigación del desarrollo económico,
Wal-Mart ha obtenido más de 1.200 millones de dólares en ventajas fiscales y
otros subsidios de gobiernos estatales y locales (cerca de 70 millones de
dólares al año). Utiliza subterfugios para evitar otros 300 millones de dólares
anuales en impuestos (y creó Wal-Mart.com como corporación supuestamente
independiente para evitar el cobro de impuestos estatales a las ventas). La
compañía cuestiona sistemáticamente todas sus facturas de contribuciones a la
propiedad. </DIV>
<DIV align=justify><BR>Más allá de su impacto económico, Wal-Mart es tristemente
célebre por censurar los libros y discos que ofrece, excluyendo algunos,
presumiblemente por sus tendencias políticas progresistas y exigiendo versiones
expurgadas de otros. Como relata la historiadora Bethany Moreton en To Serve God
and Wal-Mart [Servir a Dios y a Wal-Mart], la compañía ha promovido una amalgama
de cristianismo evangélico y de ideología de libre mercado en las universidades
y en otros sitios y contrata gran parte de su dirección en ese medio cultural.
Más recientemente, se ha lanzado a la política electoral con grandes donaciones
políticas, movilización contra políticos que apoyan la Employee Free Choice Act
[Ley de libre elección del empleado] (incluyendo presión de mano dura sobre sus
propios empleados), y la promoción de su propia versión de “Wal-Mart Moms”
[Mamás de Wal-Mart] como un electorado no decidido crucial (una defensa
implícita contra ataques por el tratamiento que da a sus empleados). </DIV>
<DIV align=justify><BR>La mayor influencia de Wal-Mart proviene simplemente de
su tamaño, que en otros tiempos habría provocado una acción antimonopolio, como
sucedió con A&P de 1915 a 1979, a pesar de que A&P, como Wal-Mart,
creció orgánicamente en lugar de hacerlo mediante la adquisición de otras
firmas. “Wal-Mart es un síntoma de una verdadera revolución en la regulación de
la economía política”, dice Barry Lynn, miembro de New America Foundation. El
tamaño en sí puede ser un problema, y la competencia al mismo tiempo que la
eficiencia debería ser nuestro objetivo, argumenta, especialmente porque el
tamaño eficiente de Wal-Mart crea una peligrosa espiral deflacionaria
descendente de salarios y precios. Wal-Mart no es, a pesar de su tamaño e
influencia sobre los precios, un monopolio, pero Lynn dice que puede actuar
frecuentemente como un "monopsonio" (una empresa compradora con influencia
anticompetitiva) lo que significa que Wal-Mart puede ejercer un control
sustancial sobre los proveedores y sus precios al representar un cuarto o más de
sus ventas. </DIV>
<DIV align=justify><BR>“La caída de Wal-Mart persiste”, dice un titular del Wall
Street Journal de febrero, al caer las ventas en la misma tienda en el séptimo
trimestre seguido. Pero hay que contener las lágrimas: las ventas generales y
las ganancias aumentaron. Sin embargo, Wal-Mart debe crecer para que su modelo
funcione, entrar en mercados urbanos, nuevos países, nuevas demografías (más
exclusivas), nuevos formatos (más conversiones a supercentros y pequeños
negocios de vecindario), nuevos productos (más electrónica), y una nueva imagen
(más allá de lo "verde"). Pero como dice el analista de la industria Bill
Dempsey del UFCW: “No tienen un problema de imagen. Tienen un problema de
realidad”. </DIV>
<DIV align=justify><BR>A pesar de todo existen alternativas. Después de dejar
detrás de sí un rastro de bancarrotas y consolidaciones corporativas, el
indiscutible tiburón del comercio minorista está siendo seriamente mordisqueado
por ágiles pececillos, o tal vez algunos meros. En los comestibles, Whole Foods
y Trader Joe’s apuntan a precios y calidad más elevados y más sectores de
servicios. Aunque no aceptan sindicatos, intentan ofrecer trabajo atractivo y
paga competitiva. Kroger –la más sindical de las tres grandes corporaciones
alimentarias fusionadas– compite efectivamente con Wal-Mart en muchos mercados
adaptándose a las comunidades, creando una agradable experiencia de compra y
manteniendo precios bastante cercanos a los de Wal-Mart. </DIV>
<DIV align=justify> </DIV>
<DIV align=justify>Nadie, literalmente, se enfrenta directamente a Wal-Mart,
pero dos compañías con pagas y prestaciones mucho mejores y menos hostilidad
hacia los sindicatos están cerca de llegar a un enfrentamiento semejante y les
va bien. Costco, que se originó en la Costa Oeste y luego pasó a ser nacional,
es un club de precios bajos solo para miembros, como el atribulado Sam’s Club de
Wal-Mart. Pero según IBISWorld, el cajero promedio de Sam’s Club gana 9,48
dólares por hora, y el cajero promedio de Costco gana 15,50 dólares por hora. Un
trabajador de Costco también recibe una sustancial bonificación anual, un plan
de retiro 401(k) y seguro sanitario pagado en un 90% por el empleador. El cajero
de Sam’s Club puede comprar un seguro en el trabajo. </DIV>
<DIV align=justify> </DIV>
<DIV align=justify>¿Cómo lo hace Costco? Poca renovación de sus trabajadores
capacitados, bastante contentos, parcialmente sindicados, altamente productivos,
es un elemento clave, dice R.J. Hottovy, director de investigación del
consumidor para Morningstar. La tienda atrae a una clientela más fluida que
Wal-Mart y ofrece una cantidad limitada de artículos (unos 4.000 comparados con
casi 60.000 en un supercentro) de productos que frecuentemente son de alta
calidad y fuertemente rebajados, incluyendo una exitosa marca propia. Costco
practica “comercialización creativa” de productos por los que realiza una
negociación dura, y luego no agrega más de un 14%, llevando a más volumen de
venta de los bienes y duplica el valor de las ventas por negocio de sus
competidores, según IBISWorld. </DIV>
<DIV align=justify><BR>Con 189 tiendas en Michigan y algunos Estados cercanos,
Meijer es un ciudadano corporativo generoso y ampliamente respetado en muchas
comunidades. Totalmente sindicado en Michigan, Meijer originó el supercentro en
el que se encuentra todo lo que se necesita hace unos 50 años. Ante el actual
desafío de Wal-Mart y otros minoristas, Meijer experimenta con diferentes
tamaños de sus locales, más grandes y más pequeños, y se ha presentado como
amigo de la ecología, utilizando energía eólica en algunos casos y ofreciendo
carne y vegetales “de cultivo local”. Meijer no paga tanto como Costco, pero
supera a Wal-Mart en vacaciones, asueto, pensiones, seguros, y participación en
el sitio de trabajo. </DIV>
<DIV align=justify> </DIV>
<DIV align=justify>En última instancia, es posible competir con Wal-Mart, hacer
buenas ofertas a los clientes, tratar con justicia a los proveedores, pagar
decentemente a los trabajadores, e incluso respetar su derecho a organizarse.
Mejores políticas públicas y sindicatos más fuertes ayudarían. Tal vez, después
de todo, la "Wal-Martización" no sea el fin de la historia. </DIV>
<DIV align=justify><BR>* David Moberg editor sénior de In These Times.
<HR>
<BR></FONT></DIV></BODY></HTML>