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<HR>
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<DIV align=center><STRONG><FONT size=4><U>boletín solidario de
información</U><BR><FONT color=#800000 size=5>Correspondencia de
Prensa<BR></FONT><U>15 de mayo 2011</U><BR><FONT color=#800000 size=5>Colectivo
Militante - Agenda Radical<BR></FONT> Montevideo - Uruguay<BR>redacción y
suscripciones: <A
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href="mailto:germain5@chasque.net">germain5@chasque.net</A></FONT></STRONG><A
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<HR>
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<DIV align=justify><STRONG><FONT size=3>China<BR></FONT></STRONG></DIV></FONT>
<DIV align=justify><FONT size=2 face=Arial><STRONG><FONT
size=3></FONT></STRONG></FONT> </DIV>
<DIV align=justify><FONT size=2 face=Arial><STRONG><FONT size=3>El XII plan
quinquenal</FONT></STRONG></FONT></DIV>
<DIV align=justify><FONT size=2 face=Arial><STRONG><FONT
size=3></FONT></STRONG></FONT> </DIV>
<DIV align=justify><FONT size=2 face=Arial><STRONG><FONT size=3>Adiós a
"Chinamérica"</FONT></STRONG><BR><BR></DIV></FONT>
<DIV align=justify><FONT size=2 face=Arial><STRONG></STRONG></FONT> </DIV>
<DIV align=justify><FONT size=2 face=Arial><STRONG>Michaël Krätke
*</STRONG></FONT></DIV>
<DIV align=justify><FONT size=2 face=Arial><STRONG>La
Brèche</STRONG></FONT></DIV>
<DIV align=justify><A
title="http://www.alencontre.org/ CTRL + clic para seguir el vínculo"
href="http://www.alencontre.org/"><FONT size=2><FONT face=Arial><STRONG
title="http://www.alencontre.org/ CTRL + clic para seguir el vínculo">http://www.alencontre.org/</STRONG></FONT></A></FONT></DIV>
<DIV align=justify><FONT size=2 face=Arial><STRONG>Traducción de Faustino
Eguberri </STRONG></FONT></DIV>
<DIV align=justify><FONT size=2 face=Arial><STRONG>Viento
Sur</STRONG></FONT></DIV>
<DIV align=justify><FONT size=2 face=Arial><A
title="http://www.vientosur.info/ CTRL + clic para seguir el vínculo"
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title="http://www.vientosur.info/ CTRL + clic para seguir el vínculo">http://www.vientosur.info/</STRONG></A></FONT></DIV>
<DIV align=justify><FONT face=Calibri></FONT> </DIV>
<DIV align=justify><FONT size=2 face=Arial><BR>Stephen Roach, presidente de la
Morgan Stanley Asia y profesor en Yale (Estados Unidos), confía al periódico
madrileño El País del 8 de mayo de 2011: 'China no tiene otra opción
(consumir más); especialmente en esta coyuntura poscrisis, sin demanda creciente
proveniente de los Estados Unidos, de Europa y del Japón. Y el gobierno va en
esa dirección: ha puesto en marcha un plan para desarrollar nuevos empleos,
elevar los salarios y reducir la tasa de ahorro construyendo un embrión de red
de seguridad social. Son las bases de una sociedad de consumo. Esto es
absolutamente necesario. Pero, a la vez, es un riesgo enorme. China es el
principal ahorrador del mundo. Elevar el nivel de consumo (de los hogares que
tienen un ahorro de precaución para hacer frente a los costes de la educación,
la enfermedad, la vejez, etc) reducirá la tasa de ahorro y, con ella, el
nivel de acumulación de las reservas en divisas, de la demanda en bonos del
tesoro americano, de dólares estadounidenses. Ahí se encuentra el problema.
Puede haber un choque si el principal ahorrador comienza a consumir, pero el
principal consumidor no comienza a ahorrar. ¿Cómo se van a financiar los Estados
Unidos?'</FONT></DIV><FONT size=2 face=Arial>
<DIV align=justify><BR>El gobierno chino se fija, oficialmente, diversos
objetivos. El primero: aumentar la parte del consumo en el Producto Interior
Bruto (PIB). Para esto, intenta actuar sobre los salarios, en particular
impulsando al alza los salarios mínimos, que son bastante diferentes según las
regiones. Los salarios mínimos deberían pasar (en dólares), por ejemplo, de 167
a 196 por mes en Shanghai entre 2010 y 2011; de 164 a 202 en la importante zona
industrial de Shenzen. La subida en porcentaje es importante; el salario mínimo
sigue siendo modesto, pero su subida tiene un impacto en toda la escala. La
parte del consumo en el PIB no ha dejado de bajar de 2002 a 2010; un
enderezamiento se muestra como una necesidad económica y política para las
autoridades.</DIV>
<DIV align=justify><BR>Las inversiones, por el contrario, han aumentado; pero
las exportaciones netas han sido frenadas desde 2009. Sin embargo, la parte en
la inversión de las operaciones especulativas (en la construcción, entre otras,
y en fábricas 'exigidas' por los poderes provinciales) no debe ser ignorada; lo
que el gobierno intenta corregir.</DIV>
<DIV align=justify><BR>Aumentar el consumo haría a la economía menos dependiente
del comercio mundial, que tiene componentes regionales importantes. Sin embargo,
la subida de los salarios mínimos va a poner en cuestión la 'competitividad' de
los sectores industriales que utilizan una masa de trabajadores y trabajadoras
de bajo salario; esto producirá pérdidas de empleo.</DIV>
<DIV align=justify><BR>¿Cuál será la reacción de las trabajadoras y trabajadores
de estos sectores? Y, ¿cuál será la reacción de los capitalistas que quieren
mantener su margen de ganancia, incluso en los sectores claramente más de alta
gama? Esto en el momento en que el gobierno tiene como segundo y tercer
objetivos declarados rebajar la inflación -que era oficialmente del 2,9% en el
2º trimestre de 2010 y de 5,1% en el 1º trimestre de 2011- y limitar la subida
del paro?</DIV>
<DIV align=justify><BR>Los interrogantes se podrían multiplicar. Pero una cosa
está clara: un factor clave de la evolución reside en las reacciones de los
asalariados y asalariadas y de los campesinos pobres durante esta fase en la que
el cambio de paradigma económico está al orden del día y en la que el poder no
deja de afirmar su "autoritarismo". Michael Krätke, en el artículo que
publicamos a continuación, describe las nuevas orientaciones en marcha. Un tema
que deberá ser seguido con más atención en esta página web.<STRONG> (Redacción
de La Breche]
<HR>
</STRONG><BR><BR></DIV>
<DIV align=justify>Mientras los norteamericanos y los europeos se ven
estrangulados por sus planes de austeridad, la exportación alemana deja caer su
mirada sobre el Este: allí, en efecto, continúa prosperando una necesidad
ciclópea. Los países emergentes (China, Brasil e India) son los que han escapado
más rápidamente a la crisis financiera mundial de 2008-2009, no sin arañazos a
pesar de todo. En el curso del año 2009, en China, el hundimiento de las
exportaciones ha conllevado el de la producción, que ha caído cerca de un 21% y
ha provocado el cierre de numerosas empresas; otras 670.000, aproximadamente,
han sido arrastradas en este movimiento por un efecto cascada. Esto ha llevado a
un paro masivo, en particular en las provincias costeras. Más de 11 millones de
trabajadores emigrantes han perdido su empleo y la tasa de paro oficial alcanza
el 9%.<BR><BR><STRONG>Nada que ver con medidas a medias</STRONG><BR><BR>Pero a
pesar de todo, China habría podido salir en peor estado de la crisis, puesto que
casi ningún banco ha tenido que cerrar. Cuando las turbulencias proseguían en
los mercados financieros, el gobierno del primer ministro Wen Jiabao decidió
reconfigurar Shanghai como centro financiero internacional y promover Hong Kong
como centro financiero offshore para sus propias obligaciones de Estado. En
paralelo ha sido aprobado un paquete de ayudas fiscales de un montante de
alrededor de 590.000 millones de dólares. Las provincias no se han quedado
atrás, puesto que a su vez han inyectado miles de millones de yuanes en sus
ciclos económicos regionales respectivos para un valor, al cambio, de 13.000
millones de dólares. No son medidas a medias: solo el relanzamiento coyuntural
de Barack Obama puede, en dimensiones, ser comparado a esto.<BR><BR>Con estos
programas, serán financiadas una serie de medidas que sugieren una reorientación
del modelo de exportación chino y teniendo por objetivo una transformación
completa de la economía. Este plan quinquenal, el duodécimo, cuyas lineas
principales ya habían sido esbozadas el año pasado y que ha sido aprobado en
marzo de 2011 en Pekin por la Asamblea Popular Nacional (parlamento) de China,
es muy claro. El gobierno ha comprendido las lecciones de la crisis y quiere el
cambio. Saludado como "el primer plan quinquenal verde de toda la historia de
China ", éste debería dejar tras él en 2015 un país más verde, más social, más
igualitario, más urbano y más formado. Los fetichistas del crecimiento no han
logrado hacer que el Partido Comunista Chino eche el freno del crecimiento: el
crecimiento económico, ahora se encuentra por debajo de la media del período
2005-2010, en la que los objetivos de crecimiento eran ya más bajos que al
comienzo del período llamado reformista. Un crecimiento ralentizado (sigue
alrededor del 9% en 2011), una clara reducción del consumo de energía y de
materias primas, salarios reales más elevados, un aumento del consumo privado,
una expansión del sector de los servicios, un Estado social más generoso y mejor
equipado: todo esto tiene consecuencias sobre la economía mundial. <BR><BR>Lo
que se propone aquí es nada menos que el adiós a una "Chinamérica ", la de la
asombrosa interdependencia económica entre China y los Estados Unidos. Los
chinos quieren, en un futuro próximo, exportar mejores productos e incluso
productos de alta calidad, y para ello apoyan masivamente la investigación
tecnológica en las industrias clave y la importación de tecnología. En última
instancia, China va a disminuir el saldo positivo de la balanza comercial y a
reducir la cantidad de deuda estadounidense en dólares que posee aún. Lo que
plantea la cuestión de saber quien el futuro próximo refinanciará el déficit
estatal estadounidense si los chinos prefieren invertir su dinero en materias
primas y en empresas extranjeras, más que en bonos el tesoro
americano.<BR><BR><STRONG>Inversión en la educación</STRONG><BR><BR>China quiere
acelerar el cambio estructural apostando por las nuevas industrias estratégicas
tales como las tecnologías de la información, las biotecnologías, los
combustibles no fósiles, las tecnologías medioambientales, las nuevas materias
primas, los medios de transporte alternativos (coches híbridos y eléctricos) y
la tecnología punta (trenes de alta velocidad, satélites, 'fábricas
inteligentes'). Su volumen en el Producto Interior Bruto (PIB) del país debería
aumentar hasta alrededor de un tres por ciento de aquí a 2015. El sector moderno
de los servicios debería conocer una expansión que le permitiera domar el tigre
del paro -que constituye hasta ahora el principal argumento contra el freno a la
economía exportadora- así como el tigre de la inflación (actualmente alrededor
del 4%).<BR><BR>El duodécimo plan quinquenal parece haber sido pensado de forma
concienzuda: en el plano macroeconómico, éste se concentra en el mercado
interno, a través de los proyectos macroeconómicos exclusivamente, es decir
creando redes de transporte y de energía que cubran el conjunto del gigante
asiático. Para poner en pie este cambio, habrá que aumentar el potencial
intelectual del país: se invertirá así masivamente (a diferencia de Alemania) en
la educación y la investigación. De aquí a 2015, la media del gasto en
investigación y en desarrollo en el PIB debe pasar del 1,75% actual al
4%.<BR><BR>Por primera vez, este plan quinquenal contiene un largo capítulo
sobre el cambio climático. China continúa siendo el mayor consumidor de energía
del mundo y preocupa por sus emisiones elevadas de dióxido de carbono. Pero la
República Popular de China quiere ahora dejar detrás el carbono reemplazándole
por energías limpias y reducir de aquí a 2015 sus emisiones contaminantes un 17%
(40-45% de aquí a 2020). Para ello se pretende invertir en energías renovables,
un tercio de lo que será colectado a través de los impuestos se destinará al
desarrollo de éstas y, por le momento, las empresas chinas estarán obligadas por
la ley a consumir una electricidad proveniente de fuentes de energía
alternativas, lo que conducirá a China a generar la misma cantidad de
electricidad eólica y solar que los Estados Unidos hoy. Sin embargo el programa
atómico se mantiene y nadie habla de abandonarlo. Además, en relación a la
capacidad de 10,8 gigawatios de los trece reactores atómicos que existen
actualmente, las nuevas centrales atómicas construidas de aquí a 2015 deberán
alcanzar una capacidad de 40 gigawatios. Esto gustará a los constructores de
reactores atómicos alemanes y francesas que se ufanan de tener las instalaciones
más seguras del planeta.<BR><BR><BR>* Michael R. Krätke es profesor de política
económica y de derecho fiscal en la Universidad de Amsterdam, investigador
asociado en el Instituto Internacional de Historia Social de esa misma ciudad y
profesor de economía política y director del Instituto de Estudios Superiores de
la Universidad de Lancaster en el Reino Unido. </DIV>
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<HR>
</DIV>
<DIV align=justify><BR><BR><BR><BR><BR><BR></DIV></FONT></BODY></HTML>