<!DOCTYPE HTML PUBLIC "-//W3C//DTD HTML 4.0 Transitional//EN">
<HTML><HEAD>
<META content=text/html;charset=iso-8859-1 http-equiv=Content-Type>
<META name=GENERATOR content="MSHTML 8.00.7600.16385"></HEAD>
<BODY style="PADDING-LEFT: 10px; PADDING-RIGHT: 10px; PADDING-TOP: 15px"
id=MailContainerBody leftMargin=0 topMargin=0 CanvasTabStop="true"
name="Compose message area"><FONT size=2 face=Arial>
<DIV align=justify>
<HR>
</DIV>
<DIV align=center><FONT size=4><STRONG><U>boletín solidario de
información</U><BR><FONT color=#800000 size=5>Correspondencia de
Prensa</FONT><BR><U>26 de setiembre 2011</U><BR><FONT color=#800000
size=5>Colectivo Militante - Agenda Radical</FONT><BR>Montevideo -
Uruguay<BR>redacción y suscripciones: <A
title="mailto:germain5@chasque.net CTRL + clic para seguir el vínculo"
href="mailto:germain5@chasque.net">germain5@chasque.net</A></STRONG></FONT><A
title="mailto:germain5@chasque.net CTRL + clic para seguir el vínculo"
href="mailto:germain5@chasque.net"><FONT size=4><STRONG
title="mailto:germain5@chasque.net CTRL + clic para seguir el vínculo"></STRONG></FONT></A></DIV>
<DIV align=justify>
<HR>
</DIV>
<DIV align=justify> </DIV>
<DIV align=justify><STRONG><FONT size=3>México</FONT></STRONG></FONT></DIV>
<DIV align=justify><FONT face=Arial><STRONG></STRONG></FONT> </DIV>
<DIV align=justify><FONT face=Arial><STRONG>Narcos, mercenarios y militares en
México<BR></STRONG></DIV></FONT>
<DIV align=justify><FONT size=2 face=Arial><STRONG><FONT
size=3></FONT></STRONG></FONT> </DIV>
<DIV align=justify><FONT size=2 face=Arial><STRONG><FONT size=3>Perros de
guerra</FONT></STRONG> <BR></DIV></FONT>
<DIV align=justify><FONT size=2 face=Arial></FONT> </DIV>
<DIV align=justify><FONT size=2 face=Arial><STRONG>Carlos Fazio
</STRONG></FONT></DIV>
<DIV align=justify><FONT size=2 face=Arial><STRONG>Semanario Brecha, Montevideo,
23-9-2011</STRONG></FONT></DIV>
<DIV align=justify><FONT size=2 face=Arial><A
title="http://www.brecha.com.uy CTRL + clic para seguir el vínculo"
href="http://www.brecha.com.uy"><STRONG
title="http://www.brecha.com.uy/ CTRL + clic para seguir el vínculo">http://www.brecha.com.uy</STRONG></A></FONT></DIV><FONT
size=2 face=Arial>
<DIV align=justify><BR> <BR><BR>La matanza del casino Royale, en Monterrey,
a fines de agosto, fue aprovechada por el presidente Felipe Calderón para
reforzar aun más su estrategia de militarización del país, que ha costado la
muerte de 50 mil personas en menos de cinco años.<BR> <BR>Con precisión
militar, a media tarde y en sólo dos minutos y medio, el pasado 25 de agosto un
comando llevó a cabo el incendio intencional del casino Royale, en la norteña
ciudad de Monterrey, provocando la muerte de 52 personas, la mayoría mujeres.
Casi de inmediato, la imagen televisada de la acción gansteril, propia de una
economía mafiosa que utiliza la "protección extorsiva" y la violencia reguladora
para disciplinar los mercados de la ilegalidad, dio la vuelta al mundo. Un par
de horas después, en su cuenta de Twitter Felipe Calderón describió el suceso
como "un aberrante acto de terror y barbarie".</DIV>
<DIV align=justify><BR>Al día siguiente, después de una reunión con el Gabinete
de Seguridad Nacional, en un discurso tan bien estructurado que parecía haber
sido manufacturado con antelación, Calderón afirmó: "No debemos confundirnos ni
equivocarnos: fue un acto de terrorismo (...) perpetrado por homicidas
incendiarios y verdaderos terroristas". Después pidió apurar la aprobación de la
iniciativa de ley sobre seguridad nacional y el mando único policial, congelada
en el Congreso, y llamó a la "unidad nacional" y al alineamiento de todos "los
mexicanos de bien" detrás de su cruzada contra la criminalidad.</DIV>
<DIV align=justify><BR>En el marco de lo que Denis Muzet ha denominado la
"hiperpresidencia" -en alusión a la forma mediática de gobernar, sazonada en la
ocasión por una campaña de intoxicación propagandística con eje en la
seguridad-, no puede pensarse que hubo un uso ingenuo o errático de las
palabras. Máxime cuando el discurso debió haber sido consultado con los jefes
militares de la "guerra" de Calderón, reunidos de urgencia ante la emergencia.
Allí se decretó el escalamiento de la confrontación: se decidió enviar 3 mil
efectivos federales más a Monterrey, profundizándose su militarización mediante
un virtual estado de sitio.</DIV>
<DIV align=justify><BR>El sábado 27 las ocho columnas de los diarios recogieron
sin ambages la consigna presidencial: "Terrorismo". Incluso el semanario Proceso
habló de "narcoterrorismo", según la matriz de opinión sembrada por el Pentágono
y Hillary Clinton tiempo atrás. Y el lunes 29, el Consejo Coordinador
Empresarial -la cúpula de cúpulas de los capitanes de industria- reforzó el
llamado a la "unidad" a nombre de "México", como suelen generalizar los amos del
país.</DIV>
<DIV align=justify><FONT size=3 face=Calibri></FONT><BR><STRONG>Terrorismo
estatal</STRONG></DIV>
<DIV align=justify> </DIV>
<DIV align=justify>Conviene aclarar que terrorismo es el uso calculado y
sistemático del terror para inculcar miedo e intimidar a una sociedad o
comunidad. Es una clase específica de violencia. Como táctica, es una forma de
violencia política contra civiles y otros objetivos no combatientes, perpetrada
por organizaciones no gubernamentales, grupos privados (por ejemplo, guardias
blancas o mercenarios a sueldo de compañías trasnacionales) o agentes
clandestinos que pueden ser incluso estatales o paraestatales. El
"blanco-instrumento" (víctimas que no tienen nada que ver con el conflicto
causante del acto terrorista) es usado para infundir miedo, ejercer coerción o
manipular a una audiencia o un blanco primario a través del efecto multiplicador
de los medios.</DIV>
<DIV align=justify><BR>El término terrorismo puede también abarcar una categoría
importante de actos realizados o patrocinados de manera directa o indirecta por
un Estado, o implícitamente autorizados por un Estado con el fin de imponer
obediencia y/o una colaboración activa de la población. Cargada de connotaciones
negativas o peyorativas, la palabra terrorismo es aplicada siempre para el
terrorismo del otro, mientras que el propio es encubierto mediante
eufemismos.</DIV>
<DIV align=justify><BR>La acción del comando que incendió el casino Royale
generó miedo y desestabilización. En apariencia, el móvil político no formó
parte de la trama.</DIV>
<DIV align=justify><BR>No obstante, en un año preelectoral, la acción fue
rápidamente capitalizada por Felipe Calderón, dándole de paso una nueva vuelta
de tuerca a la militarización del país. Llamó la atención en la coyuntura que
Héctor Aguilar Camín, uno de los soportes ideológicos y argumentativos de la
militarización del país, marcara distancia al escribir: "Escalar oratoriamente
el conflicto hasta las nubes incendiadas del terrorismo es una forma de hacer
terrorismo con las palabras".</DIV>
<DIV align=justify><BR>Sin caer en teorías conspirativas, sumado a una sucesión
de acciones desestabilizadoras (el "secuestro" de empleados de las encuestadoras
privadas Parametría y Mitofsky, y de la Sección Amarilla de Teléfonos de México
en Michoacán, la explosión de una carta-bomba en el Instituto Tecnológico de
Monterrey, el fantasmal tiroteo en el estadio de fútbol Corona), en el caso del
casino no se pueden descartar las variables del agente provocador y el acto
desestabilizador con bandera falsa.</DIV>
<DIV align=justify><FONT size=3 face=Calibri></FONT><BR><STRONG>La intervención
va</STRONG> </DIV>
<DIV align=justify> </DIV>
<DIV align=justify>Estados Unidos ha sido el principal promotor de la matriz de
opinión sobre la existencia de "narcoterrorismo" en México, y como reveló en dos
ocasiones The New York Times en agosto, agentes clandestinos de la Agencia
Central de Inteligencia (CIA), del Buró Federal de Investigación (FBI), de la
agencia antidrogas dea y del Pentágono, junto con mercenarios subcontratados
bajo el disfraz de "contratistas privados", están utilizando las "lecciones" de
Afganistán en el territorio mexicano al margen de la Constitución y en
detrimento de la soberanía nacional.</DIV>
<DIV align=justify><BR>Según la versión del New York Times del 7 de agosto, un
equipo de 24 agentes de la CIA, la DEA y militares "jubilados" del Comando Norte
del Pentágono estarían dirigiendo labores de inteligencia desde un "centro de
fusión" binacional instalado en una base militar en la región norte del país,
que el diario no identificó pero podría estar ubicada en la sede del 22º
Batallón de Infantería de la séptima zona militar en Escobedo, Nuevo León.</DIV>
<DIV align=justify><BR>Similar a los que Estados Unidos instaló en Colombia,
Afganistán e Irak para vigilar y atacar a grupos insurgentes y presuntos
terroristas, el nuevo puesto de inteligencia -que se suma a otros en Ciudad de
México, Tijuana y Ciudad Juárez- opera con tecnología de punta que permite
interceptar comunicaciones confidenciales y codificadas, bajo estricto control
de personal estadounidense. La información complementa la que, según versiones
periodísticas no desmentidas, recaban por todo el territorio nacional 1.500
agentes estadounidenses, y la suministrada por aviones espías no tripulados
(drones) que sobrevuelan el espacio aéreo mexicano en virtud de acuerdos
secretos con Washington que escapan al control del Congreso local.</DIV>
<DIV align=justify><BR>El reportaje del New York Times destacaba, además, que
Washington planea insertar un equipo de "contratistas privados" estadounidenses
de seguridad (ex agentes de la CIA, la DEA y de las fuerzas especiales del
Pentágono), para que brinden "capacitación" dentro de una unidad antinarcóticos
mexicana no identificada.</DIV>
<DIV align=justify><BR>La subcontratación de los llamados "perros de guerra" por
el Pentágono y el Departamento de Estado para que realicen tareas de espionaje y
otras propias de la guerra sucia, comenzó en México antes de la firma de la
carta de intención secreta (octubre de 2007) que oficializó la Iniciativa
Mérida. Como se reveló en febrero, la empresa Verint Technology instaló un
sofisticado centro de intercepción de comunicaciones en la sede de la
Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada.
Después se supo que la empresa S Y Coleman Corporation, con sede en Arlington,
Virginia, estaba reclutando mercenarios para ocupar puestos de vigilancia aérea
en Veracruz, para proteger instalaciones petroleras de Pemex. Ambas
informaciones fueron puestas bajo reserva por 12 y 15 años por razones de
seguridad nacional. Con posterioridad, diversas informaciones dieron cuenta de
la presencia en México de la firma Blackwater (o Xe Services), una de las
favoritas del Pentágono para la mercenarización de conflictos.</DIV>
<DIV align=justify><BR>El 17 de agosto, en Ciudad Juárez, William Brownsfield,
secretario asistente para la Oficina de Narcóticos y Procuraduría de Justicia
Internacional de Estados Unidos, declaró que su gobierno capacitará y equipará
policías municipales, estatales y federales mexicanos dentro de la "nueva
estrategia" de la Iniciativa Mérida. La "nueva etapa" del también llamado Plan
México, símil del Plan Colombia, coincidirá con la llegada al país del embajador
estadounidense Earl Anthony Wayne. Wayne es un diplomático de carrera
pragmático, experto en terrorismo, contrainsurgencia y energía. Su última misión
fue en Afganistán, país al que Estados Unidos identificó en enero-febrero de
2009, junto con México, como un "Estado fallido" a punto de colapsar, situación
que "justificaba" la intervención militar estadounidense. En mayo siguiente, en
Washington, generales del Pentágono revelaron a un grupo de empresarios y
líderes políticos conservadores de Florida que soldados del Grupo Séptimo de
Fuerzas Especiales ("boinas verdes") venían actuando en México desde 2006, bajo
la cobertura de misiones antinarcóticos.</DIV>
<DIV align=justify><BR>Otra pieza clave en la "transición" será Keith Mines, un
ex militar que estuvo en Irak y fungió luego como director de la Sección
Antinarcóticos de la misión diplomática en México. Mines monitoreará la Academia
Nacional de Formación y Desarrollo Policial Puebla-Iniciativa Mérida, que se
construye en Amozoc, a 100 quilómetros del Distrito Federal, y que ha sido
publicitada como "la primera del mundo en su tipo". Según Ardelio Vargas Fosado,
actual secretario de Seguridad Pública en Puebla y viejo amigo de Washington, la
"academia" alojará al consejo de coordinación regional de las policías
municipales y estatales, y servirá para el intercambio de información policial
preventiva, reactiva y proactiva. Tal vez esa sea la sede antinarcóticos a la
que llegarán los mercenarios que, de acuerdo al The New York Times, capacitarán
a policías mexicanos.</DIV>
<DIV align=justify><BR><STRONG>¿Bananeros?</STRONG> </DIV>
<DIV align=justify><FONT size=3 face=Calibri></FONT> </DIV>
<DIV align=justify>El 13 de julio, durante una reunión con integrantes de la
Comisión Bicameral de Seguridad Nacional del Congreso, tres generales y un
coronel del Ejército mexicano exigieron a diputados y senadores la aprobación de
un marco jurídico que amplíe y legalice la participación de esa rama de las
fuerzas armadas en la "guerra sucia" de Calderón. Una guerra que bajo la
pantalla de la lucha anticrimen ha cobrado más de 50 mil muertos y 10 mil
desaparecidos, y el desplazamiento forzoso de 250 mil familias. El Ejército y la
Armada han sido los principales instrumentos del comandante supremo de las
fuerzas armadas en esa confrontación fratricida, definida por el subsecretario
de la Defensa, general Demetrio Gaytán Ochoa, como un "conflicto asimétrico"
contra un enemigo que no tiene rostro. La jerga militarista denomina "guerra
asimétrica" a la que se da entre dos contendientes con una desproporción de los
medios a disposición. En la guerra asimétrica no existe un frente determinado,
ni acciones militares convencionales. Es un conflicto irregular que se basa en
golpes de mano, combinación de acciones políticas y militares, propaganda negra,
operaciones encubiertas y psicológicas, implicación de la población civil y
operaciones similares.</DIV>
<DIV align=justify><BR>Tras los atentados terroristas de 2001 en Estados Unidos,
la potenciación de un "enemigo asimétrico" fue utilizada por la administración
de George W Bush para sus operaciones en Afganistán e Irak. Desde entonces, como
complemento del "enemigo interno", la noción pasó a formar parte de la doctrina
de seguridad nacional estadounidense en su lucha contra el terrorismo.</DIV>
<DIV align=justify><FONT size=3 face=Calibri></FONT><BR>Según declaraciones de
generales del Comando Norte del Pentágono, las operaciones militares en
Afganistán e Irak se basan en la contrainsurgencia clásica, lo que implica
acciones propias de la guerra sucia y el terrorismo de Estado, verbigracia, el
uso de la tortura sistemática, la ejecución sumaria extrajudicial y la
desaparición forzada, combinadas con la utilización de aviones no tripulados
(Drones) artillados y el ametrallamiento de civiles en retenes, como ha quedado
ampliamente documentado.</DIV>
<DIV align=justify><BR>Dado que desde 2002 México quedó integrado de facto al
"perímetro de seguridad" y al Comando Norte de Estados Unidos, y que existen
acuerdos militares secretos con ese país en el marco de la Alianza para la
Seguridad y la Prosperidad de América del Norte (aspan, 2005), signados bajo el
halo de la "guerra al terrorismo", es lógico concluir que las tácticas
utilizadas por Washington en Afganistán e Irak (practicadas antes en Colombia)
se han venido utilizando en el territorio nacional. En particular, durante el
sexenio de Felipe Calderón, con un crecimiento exponencial de la
violencia.</DIV>
<DIV align=justify>
<HR>
</FONT></DIV></BODY></HTML>