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<DIV align=center><STRONG><FONT size=4><U>boletín solidario de
información</U><BR><FONT color=#800000 size=5>Correspondencia de
Prensa</FONT><BR><U>29 de setiembre 2011</U><BR><FONT color=#800000
size=5>Colectivo Militante - Agenda Radical</FONT><BR>Montevideo -
Uruguay<BR>redacción y suscripciones: <A
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href="mailto:germain5@chasque.net">germain5@chasque.net</A></FONT></STRONG><A
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<DIV align=justify><FONT face=Arial><STRONG>Debates</STRONG></FONT></DIV>
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<DIV align=justify><FONT face=Arial><STRONG>Entrevista a Gilbert
Achcar</STRONG></FONT></DIV>
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<DIV align=justify><FONT face=Arial><STRONG>Diez años después del
11-S</STRONG></FONT></DIV>
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<DIV align=justify><FONT size=2 face=Arial><STRONG><FONT size=3>Guerras y
revoluciones en el mundo árabe</FONT></STRONG><BR><BR></FONT></DIV>
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<DIV align=justify><STRONG><FONT size=2 face=Arial>Antoine
Boulangé<BR></FONT><FONT size=2><FONT face=Arial>Viento
Sur</FONT></FONT></STRONG></DIV>
<DIV align=justify><FONT size=2><FONT face=Arial></FONT><FONT face=Arial><A
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<DIV align=justify><FONT size=2><FONT face=Calibri><STRONG><FONT
face=Arial>Traducción de</FONT> </STRONG><FONT face=Arial><STRONG>Faustino
Eguberri</STRONG> </FONT></FONT><BR><BR><BR></FONT><FONT size=2
face=Arial><STRONG>-Diez años después del 11 de septiembre, ¿cuál es el balance
en relación a los objetivos proclamados en aquella época en nombre de la guerra
contra el terrorismo, con la promesa de un mundo más
estable?</STRONG><BR><BR>Hay que mirar las cosas por las dos partes. El 11 de
septiembre es en primer lugar un atentado. Desde este punto de vista, se ve que
las acciones de la red terrorista Al Qaida no han aportado más que miserias a la
región, ofreciendo en particular pretextos a los Estados Unidos para invadir
Irak, Afganistán. Todos los gobiernos, tanto en Occidente -incluso en la Unión
Europea- o en el tercer mundo, se han aprovechado de él para imponer medidas
antidemocráticas y restricciones de las libertades. La ola de levantamientos
populares ha hecho más en algunos meses para la región y la población que la red
Al Qaida en diez años. Es una vez más una vieja lección: no es la conspiración
terrorista la que puede liberar a los pueblos sino la acción de los pueblos
mismos. Tanto más cuanto que ha sucedido a decenios de letargo de la que el
terrorismo estilo Al Qaida era a la vez ilustración y una causa suplementaria.
Para encontrar el equivalente histórico de esta oleada de levantamientos la
gente se ha referido al siglo XIX, a la primavera de los pueblos de 1848 que era
también un acontecimiento histórico excepcional. Se ha pasado de la concepción
del héroe conspirativo a la del pueblo, de las masas, como héroes. No es una
coincidencia si el principal eslogan de todo lo que ocurre en el mundo árabe es
"el pueblo quiere", "el pueblo quiere derrocar el régimen". Es la irrupción del
pueblo, de las masas en la escena de la historia. Eso es formidable.
<BR><BR><STRONG>-Desde el punto de vista del balance de los imperialistas, tras
diez años de intervención en Afganistán, en Irak, ¿se puede hablar de
éxito?</STRONG><BR><BR>La guerra en Afganistán ha sido la guerra más popular en
las opiniones occidentales que la han percibido como una respuesta al 11 de
septiembre -él mismo un acto criminal de una amplitud bastante excepcional. Pero
muchos entonces habían subrayado que la administración Bush aprovechaba la
ocasión para ocupar un país. Si querían a Bin Laden, no sería ocupando
Afganistán como lo capturarían, sin contar con que las herramientas del derecho
internacional no fueron explotadas. Por otra parte, diez años después, la
administración Obama ha matado, y de hecho asesinado, a Bin Laden en Pakistán
donde se escondía, sin que esto tenga una relación directa con la ocupación de
Afganistán. Esto no justificaba, como los antiguerra lo dijeron desde el
comienzo, la ocupación de Afganistán. Desde el punto de vista de los Estados
Unidos, es un balance desastroso. Tanto mejor. Se ha demostrado lo que se
también se sabía, que los talibanes encuentran su popularidad en la explotación
no solo de la religión, sino del factor tribal en una región tan fuertemente
marcada por esos factores como Afganistán. Esto les da una fuerza real que los
Estados Unidos no han sido capaces de destruir. A partir de los dos primeros
años, los talibanes volvieron a la ofensiva y plantearon problemas a la OTAN. Se
puede decir que la guerra en Afganistán es ya una guerra más de las perdidas por
los Estados Unidos. Se puede decir lo mismo de Irak.<BR><BR><STRONG>-Bush
hablaba del proyecto "Gran Medio Oriente", con una recomposición imperialista
desde Marruecos a Pakistán. Diez años más tarde, los Occidentales están
atascados en Afganistán, en Irak, ahora en Libia, los cambios no son finalmente
los esperados. ¿Asistimos al final de la hegemonía de los Estados Unidos, desde
el punto de vista militar, pero también en relación con la crisis económica que
se acelera hoy?<BR></STRONG><BR>El famoso "proyecto Gran Medio Oriente" no era
más que una forma para la administración Bush, frente a sus sinsabores en Irak,
de dar una justificación más seductora, para presentar su acción, utilizando
vocabulario colonial: "una acción civilizadora". La "promoción de la democracia"
no es sino un pretexto. Las decisiones del lado imperialista fueron tomadas al
final de la guerra fría. Los Estados Unidos decidieron consolidar su hegemonía
mundial aprovechándose del final de la Unión Soviética. Esto se tradujo en un
nivel de gastos de armamento enorme hasta el punto de que llegaron a gastar
ellos solos tanto como el resto del planeta, ¡incluyendo a todos los países! Y
desde el comienzo, esto condujo a guerras. El final de la guerra fría está
marcado por la primera guerra contra Irak en 1991, seguida por doce años de
embargo con una guerra llamada de baja intensidad contra ese país; luego la
intervención en los Balcanes que culminó en 1999 con la primera guerra de la
OTAN como tal, que preludia la guerra en Afganistán. Hay pues el despliegue de
una política imperialista ininterrumpida, mucho antes del 11 de septiembre.
<BR><BR>El verdadero giro histórico es el fin de la Unión Soviética. Es el
petróleo y nada más lo que motiva a los Estados Unidos en su voluntad de
ocupación de Irak. Es la razón por la que mantuvieron ese país ya exhausto -tras
ocho años de guerra contra Irán, y luego la primera guerra americana contra Irak
en 1991-, bajo un embargo prácticamente genocida. Esperaban el momento para
ocuparlo. Se sabe ahora que la primera reacción de la administración Bush al 11
de septiembre fue "¡Yupi, vamos a invadir Irak!". No es más que después de los
debates y de las discusiones que se resignaron a comenzar por Afganistán. Los
Estados Unidos despliegan esta misma estrategia desde 1990-1991: consiste en
empujar sus peones militares en las zonas que hasta entonces estaban bien bajo
dominación soviética, o bien eran zonas "grises" entre las dos potencias en las
que no podían entrar. Lo hicieron en los años 1990 con la ampliación de la OTAN
al este y la intervención militar en los Balcanes. Tras el 11 de septiembre,
realizan a partir de Afganistán una primera implantación militar en Asia
Central, antigua zona de influencia soviética. La invasión de Irak que sigue se
inscribe en la misma lógica: tener la mano encima del petróleo del Medio Oriente
(los 2/3 del petróleo mundial), lo que es fundamental en la óptica de una
hegemonía mundial. Es una baza estratégica absolutamente inestimable, quizá la
principal que pueda existir en el mundo de hoy, y cuyo valor va a aumentar con
la disminución de las reservas. <BR><BR><STRONG>-¿Cómo interpretar la retirada
de las tropas occidentales programada en Irak y en Afganistán? ¿Constituye esto
una derrota para el imperialismo, un nuevo Vietnam para los Estados
Unidos?</STRONG><BR><BR>La administración Bush no ha movilizado para Afganistán,
cuyo relieve es muy accidentado, ni siquiera la décima parte de lo que ha
implicado en Irak que es en gran parte llano y desértico, y por tanto más fácil
de controlar militarmente para un ejército de tecnología avanzada como el de los
Estados Unidos. Su intención era controlar completamente Irak e implantarse
militarmente en Afganistán, adelantar los peones en Asia central, bajo el
pretexto de la lucha contra el terrorismo, como lo han hecho en Uzbekistán, en
Tayikistán, en Kirguizistán, donde han negociado facilidades militares, e
incluso bases militares. Solo Obama llegando a los mandos en Washington y para
respetar su reputación de opositor a la guerra en Irak que se ha comprometido a
retirar las tropas de Irak, ha hecho el "surge" en Afganistán, es decir un
aumento fuerte del número de tropas para "sumergir" a los talibanes, incluso
darles un golpe suficientemente fuerte para que los aliados de Washington puedan
controlar el país, dejando a los Estados Unidos restringir su presencia a las
bases militares. Quieren tener un pie a tierra militar en la región, menos por
razones de proximidad del petróleo y del gas que porque es estratégica en el
sentido militar más clásico, dado que se sitúa entre China y el corazón europeo
de Rusia. Para Washington, que hace frente a una colaboración militar entre
Pekín y Moscú, es pues muy importante estar allí presente militarmente. Para
Irak, se trataba de tomar el control del país con planes que evocaban los
precedentes japonés y alemán en 1948, con la idea de remodelar Irak bajo control
americano de forma que se convirtiera en un aliado estable de los Estados Unidos
con bases permanentes. Se ve hasta qué punto el fracaso es terrible. Por otra
parte personalidades políticas americanas como Brejinski o Kissinger no han
dudado en decir que la derrota de los Estados Unidos en Irak es peor que la de
Vietnam pues lo que estaba en juego era mucho más importante. Vietnam era una
guerra estratégica con relativamente pocos contenidos económicos. Así pues,
efectivamente, es un fracaso flagrante tanto más en la medida en que, sin
siquiera hablar del coste humano y material para Irak que es inmenso, el coste
económico es considerable desde el punto de vista estrictamente
americano.<BR><BR><STRONG>-La guerra ha sido realizada en nombre de la
democracia, con el pretexto de liberar a los pueblos. Es un fracaso total.
Ironía de la historia, diez años más tarde asistimos al levantamiento de los
propios pueblos de la región, desde abajo. ¿Existe una relación con el fracaso
del imperialismo americano, que ha liberado un espacio para la revuelta de los
pueblos?</STRONG><BR><BR>Eso, es más complejo en el sentido en que, bajo la
forma de una broma pero que contiene un fondo de verdad, se puede decir que el
terreno en el que la administración americana ha tenido más éxito, es el de la
promoción de la democracia en la región. Más en serio, nadie ha creído un solo
instante que los Estados Unidos vinieran por la democracia. Por otra parte,
¿cómo lo harían cuando su principal aliado en la región es el estado más
antidemocrático, más integrista, más antimujeres del mundo, la Arabia Saudita?
Los saudíes son "nuestros amigos", las potencias occidentales no les dicen jamás
nada, cuando se acusa por mucho menos que eso a un país como Irán o a un país
hostil a los occidentales. El pretexto democrático es esencialmente planteado
algunos meses después de la invasión, en el momento en que el de las armas de
destrucción masiva se revela una enorme mentira pues son incapaces de encontrar
nada en absoluto para basar su acusación. Los Estados Unidos, las potencias
imperialistas en general, y está en su naturaleza misma, no están por la
democracia más que cuando eso les conviene, cuando ésta puede permitir a sus
aliados estar en el poder. Sin embargo resulta que en esta parte del mundo en
cualquier caso, en Medio Oriente, en el mundo árabe, en una buena parte del
mundo musulmán, existe una fuerte hostilidad a los Estados Unidos, a Occidente,
en reacción a la imagen del Oriente, a toda la historia colonial, a una larga
historia de humillaciones ejecutadas por Occidente. Además, en el mundo árabe,
en los países musulmanes, el factor israelí provoca un fuerte resentimiento
contra los Estados Unidos y su política en la región. No es como en Europa del
Este donde, tras el hundimiento del sistema estalinista, existían mayorías
populares prooccidentales porque, durante decenios, Occidente era para ellas un
espejismo, el mito de la prosperidad, del bienestar. Ya en el propio Irak, la
administración casi colonial puesta en pie por los Estados Unidos había
intentado rápidamente evitar las promesas de organizar elecciones intentando
poner en pie instituciones designadas por el ocupante. Esto dio lugar a un pulso
con la población chiíta en particular,a manifestaciones de masas que impusieron
al ocupante organizar elecciones que por otra parte perdió. Alaui, el hombre de
paja de Washington, fue derrotado. Desde 2005-2006, Irak está de hecho
cogobernada, contrariamente a lo que se piensa y ¡a lo que la retórica de
Washington y Teherán puede dejar creer! En Irak, Irán y los Estados Unidos
apoyan al mismo gobierno que mantiene relaciones estrechas con los dos países.
Esto da la medida del fracaso considerable de los Estados Unidos para que hayan
llegado a hacer el juego de Irán que se ha aprovechado de ello. Confrontados a
todo esto, los Estados Unidos utilizan el pretexto de la promoción de la
democracia. Han hecho algunos gestos: impusieron a Mubarak, en Egipto, abrir el
espacio de la representación de la oposición en el Parlamento egipcio en las
elecciones de 2005. Mubarak ejecutó, abrió una ventana del 20% y se las arregló
para que esos 20% de escaños fueran concedidos a los Hermanos Musulmanes,
sabiendo que esto iba a asustar a Washington. El mensaje era: "si nos molestáis
mucho, vais a ver a los Hermanos Musulmanes". Y la lección fue comprendida en
Washington. De una cierta forma, crearon las condiciones de la explosión
ulterior. Las elecciones siguientes, en noviembre de 2010, han frustrado
inmensamente a la población y a la oposición egipcias que las ha denunciado como
las más trucadas de la historia de Egipto. Esto ha precipitado la explosión que
tuvo lugar en enero de 2011 añadiéndose al ejemplo tunecino, por supuesto, que
desde este punto de vista también ha sido muy importante como ilustración del
hecho de que un pueblo podía echar abajo a un dictador.<BR><BR><STRONG>-¿En qué
lo que ocurre hoy es un desmentido a la visión propagada por toda la ideología
occidental del choque de las civilizaciones?</STRONG><BR><BR>Hay dos cosas
importantes. De un lado, existe una imagen del mundo musulmán esencialmente
despreciativa, colonial, orientalista, en el sentido peyorativo del término, que
pretende que los pueblos de la región viven en estados bajo regímenes despóticos
debido a que por su cultura -y es a menudo su religión la que es puesta en
cuestión- estarían acostumbrados al despotismo. Es así como Chirac pudo declarar
que "la democracia no es algo para todas las culturas", que "no hay que
proyectar nuestros ideales democráticos sobre pueblos de una cultura diferente".
Todo esto acaba de ser barrido. Los pueblos árabes han mostrado que no aspiran
menos a la democracia que los de Europa del Este o de cualquier otra parte del
mundo. Por otra parte, todos los pueblos del mundo aspiran a la libertad y a la
democracia, que son valores universales no más occidentales que otra cosas. Se
trata de conquistas populares obtenidas después de siglos de lucha y a veces de
forma muy cara. El otro argumento utilizado es que si se organizaran elecciones
democráticas, se obtendrían fuerzas retrógradas del tipo integristas musulmanes.
Esto permite apoyar regímenes despóticos, como si se tomara pretexto de una
mayoría Le Pen en Francia para establecer una dictadura militar. Los pueblos no
tendrían el derecho a equivocarse. Incluso esto acaba de ser completamente
desmentido. Lo digo con la prudencia que impone el hecho de que se está en los
primeros comienzos de un proceso revolucionario, de desbarajuste y de grandes
cambios en la región: en cuanto las masas populares se ponen en movimiento, en
cuanto hay esas fuertes movilizaciones populares, en cuanto se da la irrupción
del pueblo en la escena de la historia, la influencia de las fuerzas integristas
religiosas es reducida. Es precisamente porque había regímenes despóticos
anteriormente que la religión era la única forma de manifestarse sobre el
terreno de la contestación ideológica al régimen. A partir del momento en que
las masas, los jóvenes, entran en acción, otras fuerzas políticas emergen así
como la expresión de una muy fuerte aspiración a la democracia, a las
libertades. Se ve también la irrupción en la escena del movimiento obrero en
tanto que actor y factor político. Es precisamente en los dos países en los que
ha habido una victoria, Túnez y Egipto, donde es más evidente, y no es una
coincidencia.<BR><BR><STRONG>-¿Cuáles son las consecuencias posibles de las
revoluciones árabes en Occidente, donde la hostilidad al mundo musulmán sigue
siendo fuerte?</STRONG><BR><BR>Lo que ocurre en el mundo árabe va en un sentido
muy positivo. Cambia en profundidad, completamente, la imagen de la ideología
dominante en Occidente, que los medios habían propagado con la islamofobia.
Muestra a las poblaciones árabes con un aspecto eminentemente simpático para las
opiniones occidentales, hasta el punto de que manifestaciones en Londres, en
Wisconsin en los Estados Unidos, en España, en Grecia se refieren a Egipto, a la
plaza Tahrir. Es una novedad absoluta. Rompe la hostilidad cultural propagada
por la extrema derecha y alimentada por la crisis económica. Era lo mismo en los
años 1930. Desde el siglo XIX, se conoce este tipo de recurrencia. Diría que,
sobre el acontecimiento atroz que se ha visto en Noruega, más que el síntoma de
la agravación de todo eso, veo, por la enorme reacción que ha suscitado, un
factor más que va en el sentido contrario, en el sentido de mostrar a qué lleva
la islamofobia, a ese neonazismo representado de la forma más abominable por
Bresvick. Esta conjunción de factores va en el sentido de una retractación, de
una disminución de este ascenso. Evidentemente, lo que es determinante, es la
crisis económica, pero se ven también las movilizaciones en España que se
inspiran muy directamente en lo que ha ocurrido en el mundo árabe. Con las
manifestaciones en Londres de fines de junio contra las medidas de austeridad,
convocadas por los sindicatos, las huelgas en Inglaterra, hay un ascenso de las
luchas completamente real. Se afirma una resistencia social que indica
claramente que la potencialidades existen y da razones fuertes para tener
esperanza. Creo que estamos en el comienzo, no solo en la región árabe, sino a
escala mundial, de un período de recuperación de las luchas sociales contra la
ofensiva neoliberal.
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