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<DIV align=center><STRONG><FONT size=4><U>boletín solidario de
información</U><BR><FONT color=#800000 size=5>Correspondencia de
Prensa</FONT><BR><U>18 de noviembre 2011</U><BR><FONT color=#993300
size=5>Colectivo Militante - Agenda Radical</FONT><BR>Montevideo -
Uruguay<BR>redacción y suscripciones: <A
title="mailto:germain5@chasque.net CTRL + clic para seguir el vínculo"
href="mailto:germain5@chasque.net">germain5@chasque.net</A></FONT></STRONG><A
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<DIV align=justify><STRONG><FONT size=3>Grecia <BR></FONT></STRONG></DIV></FONT>
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<DIV align=justify><FONT face=Arial><STRONG>Golpe de Estado europeo frente al
levantamiento popular</STRONG></FONT></DIV>
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<DIV align=justify><STRONG><FONT size=2 face=Arial>Stathis Kuvelakis
*<BR>A`lencontre/La Breche</FONT></STRONG></DIV>
<DIV align=justify><FONT size=2 face=Arial><A
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title="http://alencontre.org/ CTRL + clic para seguir el vínculo">http://alencontre.org/</STRONG></A></FONT></DIV>
<DIV align=justify><FONT size=2 face=Arial><STRONG>Traducción de Faustino
Eguberri </STRONG></FONT></DIV>
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<DIV align=justify><FONT face=Calibri></FONT> </DIV><FONT size=2
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<DIV align=justify><BR>Así pues, ha sido en Grecia donde se ha estrenado la
nueva obra a la que se augura un gran éxito en esta temporada política y que
lleva por título "La toma del poder por los banqueros". Italia parece elegida
para la próxima etapa, lo que no hace mas que subrayar el interés del proceso
griego que ha llevado a la dimisión de Georges Papandreu y a la formación de un
nuevo gobierno llamado de "entente nacional" dirigido por Lucas
Papademos.<BR><BR>Han sido precisos varios días de dudas y de duras
negociaciones entre el PASOK (socialista), que sigue siendo mayoritario en el
parlamento, y Nueva Democracia (ND, oposición de derechas), sin olvidar el papel
particularmente activo de la extrema derecha del LAOS, para llegar a este
resultado. Al final, un gobierno cuyas principales carteras económicas y
sociales siguen en manos del PASOK, reduciéndose la derecha a dos ministerios
"de regalía" (Defensa, Asuntos Exteriores). Un gobierno igualmente marcado por
la participación de la extrema derecha, por primera vez desde la caida del
régimen militar (1974), a la que se atribuye un ministerio (Transportes y Obras
Públicos) y tres secretarías de Estado. Pero, bastante más que estas maniobras
politiqueras, son las presiones de los gobiernos alemán y francés y de lo que se
llama "los mercados" las que han permitido llegar a este resultado. Antiguo
vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), de 2002 a 2010, Papademos,
miembro de la Comisión Trilateral, fue director del Banco Central de Grecia
entre 1994 y 2002, y, por ello, uno de los arquitectos de la entrada de Grecia
en el euro, al lado de su mentor en política, el antiguo primer ministro
socialista "modernista" Costas Simitis, el principal arquitecto del
neoliberalismo en Grecia, considerado como particularmente cercano a los medios
de negocios alemanes. Tanto como decir que con este nuevo primer ministro, son
de forma casi directa los medios financieros europeos, y secundariamente
griegos, así como los países del directorio de la Unión Europea (UE) quienes
gobiernan el país, despreciando todo mandato popular, en lo que puede ser
considerado como el primer "golpe de estado blanco" concebido y puesto en marcha
por esta misma UE y los banqueros de la que es su representante. Las
formulaciones de Marx a propósito de la monarquía de julio, según la cual esta
última es el "reino de solo una fracción de la burguesía, la aristocracia
financiera" y el régimen por entero una "sociedad por acciones para la
explotación de la riqueza nacional" /1 encuentran así una nueva juventud. Con la
diferencia de que ahora esta aristocracia financiera es esencialmente
multinacional, y ante todo europea, los especuladores y aprovechados de hoy se
encuentran en los consejos de administración de los bancos (e instituciones
financieras) alemanas, francesas y del BCE /2.<BR><BR>¿Cómo comprender de forma
más profunda este cambio radical tan espectacular del paisaje político, que ha
visto en una decena de días al ex primer ministro Papandreu anunciar un
referéndum, retractarse, ganar un voto de confianza en el Parlamento para
finalmente dimitir y dejar su plaza a un gobierno de "entente nacional" a las
órdenes de los financieros y de la UE? Precisemos de entrada esto:
contrariamente a una impresión ampliamente extendida en y por los medios
internacionales, no es el anuncio de un referéndum sobre las decisiones de la
cumbre europea del 27 de octubre lo que ha precipitado los acontecimientos sino
la situación preinsurreccional en la que se encuentra Grecia desde las jornadas
del 19 y 20 de octubre, y de forma aún más clara, desde los disturbios que
acompañaron las conmemoraciones de la fiesta nacional del 28 de octubre. Por
otra parte, es precisamente a esta situación a la que venía a responder la
iniciativa de alto riesgo, y que se ha revelado fatal para su suerte, de
Papandreu /3.<BR><BR>En este sentido, los últimos acontecimientos deben ser
comprendidos como la prolongación lógica de las tendencias que aparecieron en
junio pasado, cuando la movilización del "pueblo de las plazas" alcanzó un pico
y desencadenó la primera fase de la crisis política /4. Papandreu se situó por
algunas horas en posición de dimisionario a la búsqueda de un acuerdo de
gobierno de "entente nacional" con el dirigente de la oposición de derechas
Antonis Samaras. Si este episodio se cerró rápidamente con una simple
remodelación gubernamental, no ha dejado por ello de poner en evidencia las tres
principales determinantes de la secuencia que desemboca en la situación
presente:<BR><BR>-un ascenso de las movilizaciones, que toman el aire de un
verdadero levantamiento popular,<BR>-la acentuación de la crisis del sistema
político y su transformación en crisis de Estado,<BR>-el papel de tipo
neocolonial de la UE convertida en actor de primer plano de la escena política
del país.<BR><BR>Un breve análisis de estos tres factores se muestra por tanto
necesario antes de abordar la cuestión de las perspectivas de la izquierda
radical en esta nueva coyuntura.<BR><BR><STRONG>El levantamiento
popular</STRONG><BR><BR>La huelga general de 48 horas de los días 19 y 20 de
octubre ha confirmado que el ciclo de movilización emprendido desde la votación,
el 5 de mayo de 2010, del Memorándum entre el gobierno griego y la en adelante
famosa "Troika" (UE, BCE, FMI) había entrado en una nueva fase. La amplitud y la
combatividad de las manifestaciones, su difusión en el conjunto del territorio
/5, la composición social ampliada de los participantes (asalariados de lo
público y lo privado, parados, jóvenes, pequeños comerciantes y empresarios,
jubilados), pero también la preparación de estas dos jornadas por toda una serie
de acciones con formas a menudo inéditas (ocupaciones de edificios públicos,
incluyendo sedes de Ministerios y Jefaturas de Policía, rechazo a pagar los
nuevos impuestos, huelgas prolongadas en ciertos sectores como los basureros o
el personal de hospitales), todos esos elementos dibujan el cuadro de una
movilización obrera y popular ascendente, disponiendo de importantes reservas y
del apoyo mayoritario del cuerpo social. Por decirlo de otra forma, a lo que
hemos asistido en las calles de Atenas y de las ciudades del país, es a la
convergencia del "pueblo de las plazas" de la pasada primavera (cuya masa se
componía de electores rebelados y desprovistos de tradiciones de lucha de los
dos "partidos de gobierno", PASOK y ND) y del movimiento popular organizado. El
refuerzo del papel jugado por sus componentes tradicionales, sindicales y
políticos, ha jugado en este sentido, particularmente la movilización del
Partido Comunista Griego (KKE) y de su frente sindical (PAME). Bajo la presión
de su base y de su entorno social, este partido se ha desmarcado de la rutina
que le afecta, que consiste en hacer desfilar sus propios cortejos de forma
cuidadosamente distinta del resto de los manifestantes y ha querido ocupar el
terreno de forma visible y prolongada, organizando el cerco del parlamento el 20
de octubre. Ciertamente, lo ha hecho con su sectarismo habitual, rechazando una
vez más toda unidad de acción con las demás fuerzas de la izquierda radical.
Esto no podría sin embargo justificar de forma alguna el ataque militarizado,
con objetivos criminales (cócteles molotov lanzado contra el servicio de orden y
los cortejos del PAME), del que fue objeto por parte de un sector de la movida
Black Bloc y que se saldó con la muerte de un obrero de la construcción,
militante del PAME, y con la hospitalización de una cuarentena de manifestantes
salidos de sus filas, de ellos tres en un estado grave /6.<BR><BR>A pesar de
esos incidentes, que han dejado un gusto amargo, se había puesto en marcha una
dinámica de acción de calle, que resurgió en las manifestaciones que estallaron
con motivo de las conmemoraciones del 28 de octubre /7. Manifestaciones que se
pueden considerar como el equivalente en el plano simbólico de una "toma de la
Bastilla" a la griega. En ese día de confirmación de las autoridades del estado
en su papel de representantes de la nación, llamada a desfilar bajo su mirada,
éstas han sido un poco en todas partes expulsadas de su lugar físico y
simbólico, a saber, de las tribunas oficiales /8, inmediatamente invadidas por
la multitud. Una multitud que declara así que es la única encarnación legítima
del todo social. Esta conquista simbólica de la plaza vacía, o más bien vaciada,
del poder por el pueblo "en persona" se ha expresado igualmente con la
multiplicidad de las significaciones que han marcado esta jornada: eslóganes
ligando el "no" de 1940 con la situación presente y asimilando a los gobernantes
actuales con los "colaboracionistas", recuperación de los cantos de la
Resistencia y de la lucha contra la dictadura de los coroneles, banderas
alemanas y de la UE quemadas ante las multitudes alborozadas. Como ha podido
constatar el corresponsal de Le Monde, "la jornada se ha transformado en jornada
del no a la "Troika" y a la austeridad"/9. Todo esto indica que para amplios
sectores sociales emerge un relato nacional y popular alternativo al del poder,
que hace converger la dimensión social y la dimensión nacional de la protesta y
liga el presente con la memoria popular de la "larga duración"
histórica.<BR><BR>Un umbral simbólico ha sido así franqueado y parece poco
probable ver la movilización recaer, incluso si su recuperación pasará por un
período de adaptación a la nueva situación creada por el radical cambio en la
cúspide del estado. Tanto más cuando la situación económica del país, ya
dramática, no deja de empeorar: la tasa de paro ha alcanzado oficialmente el
18,4% pero está más cerca del 25% en la realidad, los asalariados y los
jubilados han perdido alrededor de un tercio de su renta, los impuestos
exorbitantes recientemente votados acaban de sangrar a los hogares, los
servicios públicos están en ruina, la tasa de suicidio, tradicionalmente una de
las más bajas de Europa ha subido un 40% en un año, mientras que la situación
sanitaria de la población se deteriora de forma dramática, como revela un
estudio publicado en la prestigiosa revista médica The Lancet /10, que concluyen
en una "tragedia griega". En estas condiciones, resulta sencillamente impensable
que un gobierno que se apresta a administrar a una población exhausta una nueva
poción de austeridad pueda aguantar mucho tiempo. <BR><BR><STRONG>La
profundización de la crisis política</STRONG><BR><BR>Por su amplitud y su
aspecto inédito, es decir, por la entrada en escena de masas hasta ahora
relativamente pasivas y desprovistas de cultura política cohesiva, el
"movimiento de las plazas" del mes de junio creaba las condiciones de la
transformación de la crisis económica y social en crisis política generalizada.
Una crisis que podemos, en referencia a los análisis de Gramsci, calificar de
"crisis orgánica". El ascenso de la protesta popular revelaba un momento de
ruptura de las relaciones establecidas de representación entre los principales
grupos sociales y sus formas de expresión partidaria que se traduce en "el paso
repentino (de estos grupos) de la pasividad política hacia una forma de
actividad y de reivindicación que, en su unidad no orgánica constituyen una
revolución". Esta crisis, prosigue el revolucionario italiano, se convierte
entonces "en una crisis de poder, y es en esto exactamente la crisis de
hegemonía o crisis del estado en su conjunto" /11.<BR><BR>Confrontado a una
situación de crisis generalizada, el sistema político tiende a autonomizarse de
las relaciones de representación y de las reglas de la alternancia
parlamentaria. Gramsci hablaba de tendencia al "bonapartismo" o al "cesarismo",
que pueden imponerse incluso "sin César, sin personalidad heroica y
representativa". En un régimen parlamentario, estas soluciones toman la forma de
gobiernos de "gran coalición", que ligan de forma directa intereses económicos y
sectoriales de las clases dominantes con fracciones del personal político
desligadas de sus relaciones partidarias anteriores. Diferentes en esto del
fenómeno bonapartista personalizado y circunscrito al siglo XIX , estas
soluciones ofrecen bastante más flexibilidad al precio, sin embargo, de una
inestabilidad crónica. Pero no deja de ser cierto que se trata de formas de
construcción de un bloque de poder que soslayan (y/o alteran muy
significativamente) las mediaciones de tipo representativo y la legitimación
electoral, sin a pesar de ello romper explícitamente con el marco parlamentario
existente, aunque puedan, si se da el caso, preparar el terreno para una tal
evolución /12.<BR><BR>Es en este marco en el que hay que situar el proceso de
constitución de un gobierno de "entente nacional", tal como el dirigido por
Papademos. La idea estaba en el aire desde hace un cierto tiempo, y fue
brevemente probada, lo hemos visto, en junio. Pero la urgencia de una salida así
no se ha impuesto más que con el sesgo explosivo tomado por la protesta popular
en la secuencia insurreccional que se desplegó entre los días 19 y 28 de
octubre. Índices como la parálisis casi completa de la administración del
Estado, acentuada por la oleada de ocupaciones de edificios públicos, o el
repentino reemplazo de la totalidad del Estado Mayor militar, que no hacía un
secreto de su oposición a los recortes presupuestarios que afectan profundamente
al ejército, han empujado también en ese sentido, revelando que el
funcionamiento de la maquinaria estatal estaba alcanzado en su corazón
mismo.<BR><BR>Es de uso, en tales circunstancias, que los poderes vacilantes
tomen iniciativas que acaben por extender el fuego que supuestamente intentaban
controlar, cuando no apagar. El anuncio de un referéndum por Papandreu, al que
se suponía tratar sobre el acuerdo realizado en la cumbre europea del 27 de
octubre, era el ejemplo tipo de un gesto así, que, independientemente de las
intenciones de su autor, ha funcionado sin embargo como un test de verdad para
el sistema político griego y para toda la UE. El desafío lanzado por el
dirigente del PASOK ha sembrado el pánico en las plazas bursátiles y provocado
la cólera del directorio franco-alemán, que, de forma completamente explicable,
saltó en cuanto oyó la palabra "referéndum", al no haber salido particularmente
bien la UE de los precedentes episodios de este tipo, y eso en condiciones
incomparablemente más favorables que las ofrecidas por la situación de Grecia.
La humillación sufrida por Papandreu en la cumbre de Cannes, sin precedentes
para un dirigente de país europeo, era la consecuencia lógica de esta falsa,
pues demasiado tardía, ingenuidad democrática.<BR><BR>En el frente interno, el
gesto de Papandreu, seguido por las presiones directas ejercidas por los
dirigentes europeos, sin duda ha aportado más el resultado que se pretendía.
Ciertamente ha revelado que el primer ministro saliente estaba contestado en el
seno de su propio partido "por su derecha", por un ala de integristas
neoliberales reagrupados alrededor de lo que se califica como "talibanes del
Memorándum" o de "troika interna" /13, que ha rechazado inmediatamente la idea
del referéndum y planteado la idea de un gobierno de "unidad nacional". Si ha
erosionado un poco más la cohesión de su propio partido, Papandreu ha marcado
sin embargo puntos frente a la oposición de derechas. Colocada ante la casi
certidumbre de una victoria del "no" a los acuerdos del 27 de octubre y del
chantaje ejercido por la UE (un "no" equivale a la salida del euro), la derecha
ha combatido vigorosamente la proposición de referéndum. Pero, sobre la marcha,
se ha visto igualmente obligada a ceder a las exigencias de "consenso"
formuladas desde el comienzo de la crisis de la deuda por los medios de negocios
y los dirigentes europeos. Por su parte, la extrema derecha, campeona desde la
primavera de 2010 de una "entente nacional" para poner en marcha de forma dura
la "terapia de choque", se ha sentido triunfar. Su líder, Giorgos Karandzaferis,
se ha planteado abiertamente como el "padrino" del nuevo gobierno de "unidad
nacional", que le permite acceder a la tan deseada respetabilidad institucional.
Las formaciones periféricas del centro-derecha (la pequeña formación
ultraliberal y europeísta Alianza Democrática de Dora Bakoyanni, rival de
Samaras en la dirección de la ND en noviembre de 2010) y del centro-izquierda
(la Izquierda Democrática, salida de una escisión por la derecha de Synaspismos,
y los ecologistas) les han seguido el paso, con algunas reservas de formas para
estas últimas. La vía quedaba así abierta para el proceso que ha concluido en la
constitución de un gobierno dirigido por el banquero Papademos, encarnación
natural de un bloque en el poder enteramente dominado por los intereses de la
finanza europea.<BR><BR><STRONG>La UE como potencia
neocolonial<BR></STRONG><BR>El papel de la UE en este asunto merece seguramente
algunos comentarios específicos. Suponiendo en efecto que subsistieran aún en
Grecia algunas apariencias de soberanía nacional y de funcionamiento
democrático, aunque fuera "formal", de las instituciones parlamentarias, ésto
pertenece ya al pasado. La forma en que Papandreu fue obligado a retractarse
sobre el referéndum, tras haberse visto dictar de la forma más humillante los
términos de la pregunta que sería planteada (¡e incluso la fecha de su
celebración!), las condiciones de su salida del poder así como las maniobras que
se han desarrollado en la opacidad más total a fin de constituir el gobierno de
"entente nacional" constituyen en el sentido más estricto un "golpe de estado
blanco", el primero cuya concepción y aplicación se han hecho bajo la batuta de
la UE. ¿Hay que subrayar hasta qué punto este gobierno está desprovisto de la
menor legitimidad democrática, en el sentido más banal del término, tal como se
expresó en el escrutinio de octubre de 2009? Y sin embargo, la tarea que le es
explícitamente confiada (aplicación de los acuerdos del 27 de octubre, con
medidas de austeridad aún más graves que todas las precedentes, acompañadas de
la puesta bajo tutela permanente y de la venta en subasta pública de la casi
totalidad del patrimonio público que queda) comprometerá al país en los decenios
que vienen.<BR><BR>Dos elementos dan una idea del radicalismo neoliberal que
anima a Papademos y a quienes le rodean. En un artículo publicado
simultáneamente en el periódico griego To Vima y el Financial Times el 23 de
octubre /14, el actual primer ministro había recusado la proposición de
exoneración del 50% de la deuda griega en manos de los bancos y demás
instituciones privadas, que fue finalmente adoptada por la cumbre europea del 27
de octubre, y quería mantenerse en una quita solo del 21% prevista por la cumbre
del 21 de junio, bajo la presión de Sarkozy y casi unánimemente juzgada
escandalosamente favorable a los bancos y totalmente insostenible para el país.
Más vale pues apostar por la "generosidad", o el realismo, de Angela Merkel en
materia de pago de la deuda griega que por el actual primer ministro. Por otra
parte, una de las principales exigencias de Papademos y de sus apoyos europeos
en la línea de su rechazo obstinado del referéndum, ha consistido en descartar
la idea de elecciones anticipadas que eran sin embargo una de las condiciones
que Samaras y la ND habían planteado para su apoyo a un eventual gobierno de
"unidad nacional". La confusión continúa reinando sobre este tema, habiendo
recuperado Samaras en su declaración posterior a la formación del gobierno la
fecha del 19 de febrero que había inicialmente anunciado. Asumiendo plenamente
la lógica bonapartista evocada anteriormente, Papademos y la UE no quieren un
sencillo equipo de transición, encargado de una misión limitada. Es claramente
un gobierno de combate lo que pretenden poner en pie, como lo subraya, cubierto
por el anonimato, uno de los antiguos colegas del primer ministro en el BCE: "A
la cabeza del gobierno griego, deberá aprender sin embargo a tomar duras
decisiones, a crear descontentos" /15. Nadie duda de que, flanqueado de sus
ministros del LAOS y de los celadores de la "troika interna", aprenderá
rápidamente..<BR><BR>En cualquier caso, las máscaras han caído: la UE aparece
como lo que es, una amenaza mortal para las reglas democráticas más elementales,
incluso las del régimen parlamentario liberal. Pues no hay que engañarse: la
simultaneidad de los cambios de gobierno en Italia y en Grecia, la toma del
poder en los dos casos por apoderados de los bancos, salidos de las entrañas de
la Unión Europea (BCE en el caso de Papademos, Comisión Europea en el de Monti),
cultivando lazos directos con los medios de negocios, no tiene nada de una
coincidencia. Desde que la crisis de las deudas soberanas estalló, Grecia es
claramente una cobaya de la "terapia de choque" que las clases dominantes están
decididas a poner en marcha, y esto, como Naomi Klein lo ha visto bien /16, no
puede hacerse en el marco político e institucional existente (al menos para las
normas de un país de Europa del Oeste). Las "terapias de choque" son
indisociables de los "desastres", que conducen a la instauración de un "estado
de excepción" cada vez más banalizado. Y, en el marco europeo de los 27 países
que forman parte de él, es claramente la UE, sus instituciones y su directorio
franco-alemán (más alemán que francés por decirlo claramente) quienes son los
arquitectos. Sin embargo, en el seno de la izquierda europea, incluyendo sus
alas radicales, se obstinan en querer soslayar esta realidad o en no medir sus
consecuencias /17, cultivando por ejemplo la ilusión de una "reformabilidad" de
las instituciones de la UE o de un radical cambio sociopolítico simultáneo en
los principales países europeos que permitiría dispensarse de afrontar la
maquinaria de la UE como tal.<BR><BR><STRONG>La impotencia paradójica de la
izquierda radical griega</STRONG><BR><BR>Desde el comienzo de la crisis de la
deuda, la izquierda radical griega se encuentra en una posición paradójica. Se
refuerza en el plano electoral, partiendo de un nivel que es ya el más elevado
de Europa (ver el cuadro de más adelante). Sus militantes son muy activos en las
movilizaciones, incluso si el "movimiento de las plazas" ha revelado sus
dificultades para abrirse a sectores sociales exteriores a sus esferas
tradicionales de influencia. Sin embargo, tiene dificultades para intervenir
políticamente en la situación, para proponer una alternativa creíble a las
políticas bárbaras puestas en marcha y rechazadas por la casi totalidad de la
sociedad. No llega por ello a plantear una salida política a la ola de cólera
popular, que corre el riesgo de conocer una trayectoria "argentina": un
levantamiento popular capaz de hacer caer al poder actual pero desprovisto de
solución política de recambio.<BR><BR>Dos factores influyen con un peso
particular en este estado de hecho. En primer lugar la profunda división, más
exactamente el ambiente de guerra intestina, que reina entre sus dos principales
componentes: el Partido Comunista (KKE) de una parte, envarado en una línea
sectaria y nostálgica del pasado estalinista, que sigue siendo la fuerza
dominante tanto en el plano electoral como militante, y la Coalición de la
Izquierda Radical (Syriza), del otro, que plantea una marcha unitaria pero que
tiene dificultades para encontrar una coherencia interna entre sus múltiples
componentes y tendencias y tiende a replegarse sobre una proposición de unidad
"minima", basada en un simple rechazo a la austeridad. Necesaria para la unidad
de acción, tal base se muestra sin embargo insuficiente cuando se plantea la
cuestión de una alternativa de poder.<BR><BR>Situadas ante este temible desafío,
estas formaciones tienen grandes dificultades para formular propuestas precisas
y razonablemente audibles sobre las cuestiones clave en las que se juegan la
legitimidad de las políticas realizadas y la posibilidad de una lógica
diferente, a saber la deuda y la cuestión del euro, y, más en general, de las
relaciones con la UE. La línea mayoritaria en el seno de Syriza, y, sobre todo
de su principal componente, Synaspismos, es proponer una renegociación de la
deuda en el marco de la UE y de la zona euro, sin recurrir a la suspensión de
pagos. La cuestión del euro o de la estructura antidemocrática y neocolonial de
la UE están minimizadas y/o remitidas a un futuro indeterminado, cuando un
"movimiento social europeo" haya cambiado la situación a nivel de toda la UE, o
al menos de su núcleo. ¿Hay que precisar que estas propuestas están muy por
detrás de las exigencias de la situación, son poco creíbles y que suscitan una
creciente oposición interna?<BR><BR>Ante este callejón sin salida, corrientes
importantes de Synaspismos (la "corriente de izquierdas" dirigida por el actual
portavoz parlamentario de Syriza, Panagiotis Lafazanis /18) así como otros
componentes de Syriza reagrupados en el Frente para la Solidaridad y la Ruptura
(dirigido por el antiguo presidente de Synaspismos Alekos Alavanos) alzan el
tono y rompen con el consenso europeísta. Defienden una renegociación de la
deuda "a la Kirchner", llevada bajo la presión de un cese de pago a la
iniciativa del país prestatario, acompañado de una salida del euro y de la
nacionalización del sector bancario, que permitirían una devaluación de la
moneda y una salida de la lógica de la "devaluación interna" (fundada en la
bajada drástica del coste del trabajo) impuesta por las curas de austeridad.
Además de los argumentos económicos, una ruptura con el euro y la lógica de las
instituciones europeas, sin salida inmediata de la UE, es también juzgada
necesaria por razones políticas: ¿cómo sacar al país de la tutela en que se
encuentra actualmente y relanzar un funcionamiento democrático sin aceptar un
desacoplamiento, aunque fuera parcial, de la UE y el restablecimiento de su
soberanía nacional? Esta agenda está ya defendida por el reagrupamiento de la
fuerzas de la extrema izquierda Antarsya, que ha conocido algunos éxitos
electorales en las regionales y municipales de noviembre de 2010 (ver recuadro
más abajo), y que defiende el cese de pago, la salida del euro y la
nacionalización de los bancos como basamento de un programa de ruptura
anticapitalista. Sin embargo, a pesar de importantes convergencias, un comienzo
de reagrupamiento en el frente sindical /19 y una audiencia creciente, el "polo
anti-UE" de la izquierda radical tiene dificultades para coordinarse y adquirir
una visibilidad.<BR><BR>La situación está aún más fijada en el Partido
Comunista. Tradicionalmente hostil a la UE, partidario de una salida de Grecia
de la Unión, este partido se muestra sin embargo muy prudente sobre este terreno
desde el comienzo de la crisis, subrayando que todos estos problemas, así como
el de la deuda, no podrán ser resueltos más que una vez "derrocado el poder del
capital monopolista" e instaurado el "poder popular", bajo la dirección,
naturalmente, del partido. Esta retórica "izquierdista" sirve en realidad para
justificar una práctica quietista en el plano de las movilizaciones, ante todo
preocupada por rechazar toda forma de unidad de acción y acusando a Syriza (y a
Antarsya) de ser "fuerzas oportunistas" que hacen "el juego de la burguesía y la
UE".<BR><BR>En realidad, igual que los de Syriza, los dirigentes del KKE manejan
un discurso radical, pero desencarnado, poniendo ante todo los ojos en los
sondeos, que acreditan a la izquierda radical sus resultados más elevados desde
los años 1970 (ver el recuadro más abajo). Parecen contentarse con este papel de
receptáculo pasivo de la cólera popular, papel compartido que crea entre ellos
un especie de extraña complicidad, más allá de la virulencia de las polémicas.
Por decirlo de otra forma, lo que se encuentra excluido en los dos casos, aunque
por caminos opuestos, es la idea de una alternativa que se construya sobre
objetivos transitorios y responda concretamente a los problemas cruciales
planteados por la crisis: deuda, pertenencia al euro, modelo económico,
refundación democrática, independencia nacional y relaciones con la
UE.<BR><BR>Es esta complicidad perversa la que explica que la propuesta de
referéndum de Papandreu ha puesto en un primer momento tanto a Syriza como al
KKE en una situación embarazosa, sobre todo cuando se ha visto que se plantearía
la cuestión del euro y de una ruptura concreta con la jaula de hierro impuesta
por la UE. En lugar del referéndum, que han acabado por apoyar llamando a un
voto "no", Syriza y el KKE han preferido plantear la consigna de elecciones
anticipadas. Y continúan haciéndolo, esperando transformar en escaños los
resultados que les conceden las encuestas de opinión.<BR><BR>Esta gestión
rutinaria de una situación extraordinaria, en todos los sentidos del término, se
demuestra sin embargo preñada de peligros. La formación del gobierno Papademos,
que sella el frente común de las clases dominantes griegas y europeas, coloca a
la izquierda radical griega entre la espada y la pared. Lejos de ser una fuerza
marginal, condenada a un papel testimonial, se ve ya investida de una
responsabilidad propiamente histórica: construir un frente social y político
capaz de aceptar el desafío lanzado por un adversario desestabilizado pero tanto
más peligroso, dispuesto a todas las aventuras. Si no asume sus
responsabilidades y se muestra incapaz de cambiar la situación, podría muy bien
ser barrida de la escena, como lo han sido todas las fuerzas políticas,
incluidas las de la izquierda radical, de los países que han sufrido ya la
"estrategia del shock".<BR><BR>Esta responsabilidad, por lo demás, está lejos de
ser una responsabilidad únicamente nacional. En un articulo estrepitoso,
publicado el junio pasado en el New York Times, el historiador británico y
especialista de historia griega contemporánea Mark Mazower, recordaba a todas
las personas que no tienen ojos más que para la gloria de los Antiguos, que en
el curso de los dos últimos siglos Grecia moderna se han encontrado en numerosas
ocasiones "en la punta de la evolución europea" /18. Comprometiéndose en una
guerra de independencia, que los propios griegos han llamado siempre la
"revolución de 1821", fueron los primeros en romper el orden de la Santa
Alianza. Con su "no" de 1940, sus victorias contra las tropas de Mussolini y su
lucha masiva contra el ocupante, estuvieron en la vanguardia del combate
antifascista. Y levantándose , hace 38 años, contra la dictadura de los
coroneles, mostraron el camino a otros pueblos, del sur de Europa o de América
Latina, que sufrían una opresión comparable. Quizá pues, recuperando ese hilo
que atraviesa su historia moderna, Grecia de una vez más la señal del
levantamiento europeo contra la opresión, esta vez contra la dictadura de los
financieros, de los negociantes y de sus patéticos comisarios políticos. </DIV>
<DIV align=justify><BR><FONT size=3 face=Calibri>* </FONT>Stathis Kuvelakis es
enseñante en filosofía política en el King´s College de la Universidad de
Londres.</DIV>
<DIV align=justify>
<HR>
</DIV>
<DIV align=justify><BR><STRONG><FONT size=3>Las fuerzas políticas en Grecia:
resultados electorales y tendencias recientes</FONT></STRONG></DIV>
<DIV align=justify><FONT size=3 face=Calibri></FONT><FONT size=3
face=Calibri></FONT><BR> </DIV>
<DIV align=justify>Las últimas elecciones legislativas tuvieron lugar en octubre
de 2009. El PASOK salió vencedor con el 44% de los votos, uno de sus mejores
resultados desde los años 1990, y 160 escaños (de los 300 con que cuenta el
Parlamento). Hay que señalar que diez diputados han desertado las filas del
PASOK desde el voto del memorándum acordado entre el gobierno y la troika (BCE,
UE, FMI), en mayo de 2010, de ellos siete han guardado su escaño, lo que lleva
los efectivos del grupo parlamentario del PASOK a 153 diputados, que corresponde
a los votos recibidos por el gobierno saliente de Papandreu en el voto de
confianza del 4 de noviembre.<BR><BR>Nueva Democracia (derecha) obtuvo el 33,4%
de los votos, el peor resultado de su historia. Con el 5,6% , la extrema derecha
de LAOS (Reagrupamiento popular ortodoxo) progresó sensiblemente desde las
elecciones precedentes (+1,8%)<BR><BR>Los ecologistas, que presentan un perfil
"centro-izquierda moderno", social-liberal en las cuestiones económicas, han
obtenido el 2,53%.<BR><BR>A la izquierda del PASOK, el Partido Comunista (KKE)
obtuvo el 7,6%, en retroceso del 0,6% sobre los resultados de 2007, y la
Coalición de la Izquierda Radical (Syriza) el 4,6% en retroceso de un 0,4% sobre
sus resultados de 2007. Syriza reagrupa a una decena de componentes (que van del
maoísmo al trotskismo pasando por sensibilidades "movimentistas") de los que la
principal es Synaspismos (Coalición de Izquierdas), salida de dos escisiones
sucesivas del KKE (1968 y 1991). Hay que señalar que una buena parte de las
organizaciones de la izquierda radical y de la extrema izquierda griega han
salido también de escisiones o salidas colectivas del KKE. <BR><BR>La extrema
izquierda ha presentado tres listas, totalizando el 0,7%. La principal
componente, Antarsya (0,36%) es un reagrupamiento de una decena de
organizaciones, que ha registrado resultados a menudo significativos en
elecciones municipales y regionales de 2010 (particularmente el 2,3% en la
región capital y el 3% en la ciudad de Atenas). Estas elecciones han estado de
una forma general marcadas por un ascenso de la izquierda radical, esencialmente
del KKE, que ha pasado del 10 al 14,4% en la región capital (Atenas-Pireo y sus
suburbios), que reagrupa un tercio del electorado total, y alcanza el 11% de los
votos emitidos a nivel nacional.<BR><BR>Actualmente, los sondeos hacen aparecer
una amplia desconfianza del electorado respecto a los partidos políticos,
alrededor de un tercio de las personas encuestadas se niega a indicar una
preferencia, y hay una clara tendencia a la fragmentación del paisaje político.
Sobre la base de proyecciones efectuadas a partir de las respuestas dadas por
las personas que indican una opción, la horquilla de las estimaciones es del 18%
al 22% para el PASOK, del 30% al 33% para ND y del 6% al 8% para el LAOS, a los
que conviene añadir el 2% que habitualmente goza la organización neonazi Aurora
Dorada (que ha obtenido el 5% en Atenas en las municipales de 2010).<BR><BR>Las
pequeñas formaciones de centro izquierda, son acreditadas del 3.% al 4% los
ecologistas, y del 3% al 5% para la Izquierda Democrática, creada por disidentes
de Synaspismos al que acusan de "deriva izquierdista". Syriza está estimada
entre el 7% y el 10% , el KKE del 10% al 13% y Antarsya entre el 1% y el 2%.
Sobre la base de estas estimaciones, ningún partido obtendría mayoría en escaños
en el parlamento.
<HR>
</DIV>
<DIV align=justify><FONT size=3 face=Calibri></FONT> </DIV>
<DIV align=justify><STRONG><U>Notas</U></STRONG><BR><BR>1/ Marx añadía esto, que
suena extrañamente actual: "El déficit del Estado era precisamente el verdadero
objeto de sus especulaciones y la fuente principal de su enriquecimiento. Cada
año, un nuevo déficit. Cada cuatro o cinco años, un nuevo empréstito. Y cada
nuevo empréstito brindaba a la aristocracia financiera una nueva ocasión de
estafar a un Estado mantenido artificialmente al borde de la bancarrota; éste no
tenía más remedio que contratar con los banqueros en las condiciones más
desfavorables".
http://www.marxists.org/espanol/m-e/1850s/francia/francia3.htm<BR><BR>2/ Según
los datos disponibles, que son sobre 300 millardos de un total de 360 millardos
de euros de la deuda soberana del país, 146 millardos, es decir cerca de la
mitad, están en manos de los bancos e instituciones financieras de la UE, a los
que se añaden 42 millardos en manos del FMI y los bancos de fuera de la UE, el
resto, es decir alrededor de un tercio de la deuda total, cuya situación es
conocida estando en manos de los bancos y otras instituciones griegas Cf.
"Research on Money and Finance, Breaking Up ? A Route Out of the Eurozone
Crisis", novembre 2011, p. 71. Documento disponible en
http://www.researchonmoneyandfinance.org.<BR><BR>3/ El corresponsal de
Libération lo ha visto bien: "la decisión de Papandreu (.) es el resultado de
una erosión ineluctable del gobierno, que, tras dos años de una muy severa
política de austeridad, se encuentra confrontado a una presión inaguantable. En
la calle, como muestran las huelgas diarias en divesos sectores de la economía y
los inmensos cortejos de manifestantes que bloquean regularmente las calles de
Atenas, o en el Parlamento, donde la protesta ha ganado progresivamente las
filas del PASOK", Philippe Cergel, « Papandréou, un pari fou », Libération,
2/11/2011.<BR><BR>4/ Sobre ese momento, cf. Stathis Kouvélakis, « Le chaudron
grec », 20/6/2011, disponible aquí :
http://alencontre.org/europe/le-chaudron-grec.html.<BR><BR>5/ Según las más
serias estimaciones, las manifestaciones han reunido a alrededor de 300.000
personas en Atenas y al menos medio millón en el conjunto del país (que cuenta
con 10,5 millones de habitantes). Los cortejos eran particularmente imponentes
en las ciudades de provincias y la huelga ha paralizado al conjunto del sector
público y la mayor parte de las grandes empresas. La casi totalidad del pequeño
comercio y una buena parte de las PME se habían unido al movimiento por
iniciativa de los patronos.<BR><BR>6/ Dimitris Kotsaridis, secretario de la
Unión Local de Vironas (barriada de Atenas) del Sindicato de los Obreros de la
Construcción, 53 años, ha muerto sin duda a causa de los problemas cardíacos
probablemente desencadenados por los gases lacrimógenos lanzados por la policía
en la confusión que siguió a los incidentes. La investigación sobre las
circunstancias de su muerte está en curso.<BR><BR>7/ La fiesta nacional del 28
de octubre conmemora el "no" del gobierno griego al ultimatum lanzado por
Mussolini en 1940. En la guerra greco-italiana que siguió, las tropas griegas,
galvanizadas por un espíritu de resistencia que venía de abajo, lograron
victorias brillantes en territorio albanés, las primeras de las fuerzas
antifascistas en el conflicto mundial. Fue preciso el ataque de la Wehrmacht en
la primavera de 1941 para doblegar la resistencia griega y lograr la ocupación
del país por los ejércitos del Eje. Esa jornada es conmemorada por un desfile
militar, previsto este año en Tesalónica, y por desfiles de bachilleres y
cuerpos civiles en el conjunto de las municipalidades del país.<BR><BR>8/
Incluído el presidente de la República, Karolos Papulias, personaje simbólico,
salido de la vieja guardia del PASOK, y bastante respetado. Su abandono de las
tribunas oficiales en Tesalónica provocó la anulación del desfile militar, pero
los estudiantes, los cortejos de civiles y los reservistas desfilaron, a menudo
con el puño en alto, bajo las aclamaciones de la multitud.<BR><BR>9/ Alain
Salles, « Le coup de poker de Georges Papandréou », Le Monde, 2/11/
2011.<BR><BR>10/ Cf. Alexander Kentelenis et alii, « Health Effects Of Financial
Crisis : Omens of a Greek Tragedy », The Lancet, vol. 378, n° 9801, 22 octobre
2011, p. 1457-1458, disponible aquí :
http://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736%2811%2961556-0/fulltext.<BR><BR>11/
Las citas de Gramsci son del cuaderno 13, § 23. Cf. Antonio Gramsci, Cahiers de
prison. Cahiers 10, 11, 12, 13, Gallimard, 1978.<BR><BR>12/ Siendo el caso
típico sin duda el de los gabinetes Bruning en la República de Weimar en
declive, que abrieron el camino a la toma del poder por los nazis.<BR><BR>13/ Se
trata del grupo constituído por los ministros de Educación Anna Diamantopulu, de
la Salud, Andreas Loverdos y del vice ministro de Defensa Giannis Ragusis. En
una tribuna común publicada el 16 de octubre, defendieron una puesta en marcha
íntegra y dura de los paquetes de austeridad, defendida por una línea de
enfrentamiento asumida con el movimiento sindical ("los corporatismos son
nuestro adversario"), así como con quienes no defienden más que de forma "tibia"
las medidas adoptadas, y dejado planear amenazas en cuanto a un eventual
"masacre" si "la autoridad del Estado" no fuera rápidamente
restablecida.<BR><BR>14/ Cf. Lucas Papademos, « Forcing Greek Restructuring Is
Not The Answer », Financial Times, 23/10/ 2011.<BR><BR>15/ Declaraciones citadas
en Clément Lacombe y Allain Salles, « M. Papadémos désigné premier ministre en
plein chaos politique et économique », Le Monde, 12/11/ 2011.<BR><BR>16/ Cf.
Naomi Klein, La stratégie du choc. La montée du capitalisme du désastre, Actes
Sud, 2008.<BR><BR>17/ Cf. Antoine Schwarz, « La gauche française bute sur
l'Europe », Le Monde diplomatique, junio 2011.<BR><BR>18/ Esta corriente ha
recogido el 31% de los votos de los delegados en el 6ª congreso del partido en
junio de 2010. Es ampliamente mayoritaria entre el ala sindical. Tres diputados
de nueve, así como el electo de Syriza en el parlamento europeo están afiliados
a esta corriente.<BR><BR>19/ Se trata de la Iniciativa de los Sindicatos de Base
y de los Comités de Ciudadanos, una red de sindicalistas, ampliada a militantes
de barrio e iniciativas ciudadanas, que reúne a los sindicalistas de la
Corriente de izquierdas de Synaspismos, los de Antarsya y a los del Frente por
la Solidaridad y la Ruptura. Sus cortejos sirven de punto de convergencia a las
alas combativas del movimiento sindical.<BR><BR>20/ Mark Mazower, « Democracy's
Cradle, Rocking the World », disponible en <A
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<DIV align=justify><BR><BR><BR><BR><BR><BR> </DIV></FONT></BODY></HTML>