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<DIV align=center><FONT size=4><STRONG><U>boletín solidario de
información<BR></U><FONT color=#800000 size=5>Correspondencia de
Prensa</FONT><BR><U>22 de enero 2012</U><BR><FONT color=#993300 size=5>Colectivo
Militante - Agenda Radical</FONT><BR>Montevideo - Uruguay<BR>redacción y
suscripciones: </STRONG></FONT><A
title="mailto:germain5@chasque.net CTRL + clic para seguir el vínculo"
href="mailto:germain5@chasque.net"><FONT size=4><STRONG
title="mailto:germain5@chasque.net CTRL + clic para seguir el vínculo">germain5@chasque.net</STRONG></FONT></A></DIV>
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<DIV align=justify><STRONG><FONT size=3>Brasil<BR><BR>Más de cuatro mil personas
llegaron en busca de un futuro, otros no tuvieron la misma suerte<BR><BR>Brasil
recibe al éxodo haitiano</FONT></STRONG><BR><BR><STRONG>Nadie sabe con certeza
cómo empezó ese movimiento, pero a estas alturas miles de haitianos están en
Brasil, casi todos trabajando legalmente. La llegada de nuevos grupos constituye
un problema jurídico y legal bastante intrincado.</STRONG><BR><BR></DIV></FONT>
<DIV align=justify><FONT size=2 face=Arial><STRONG></STRONG></FONT> </DIV>
<DIV align=justify><FONT size=2 face=Arial><STRONG>Eric Nepomuceno, desde Río de
Janeiro<BR>Página/12, Buenos Aires, 22-1-2012<BR><A
href="http://www.pagina12.com.ar/">http://www.pagina12.com.ar/</A></STRONG><A
title="http://www.pagina12.com.ar/ CTRL + clic para seguir el vínculo"
href="http://www.pagina12.com.ar/"><STRONG
title="http://www.pagina12.com.ar/ CTRL + clic para seguir el vínculo"></STRONG></A></FONT></DIV>
<DIV align=justify><FONT size=2 face=Arial></FONT> </DIV>
<DIV><FONT size=2 face=Arial><FONT size=3
face=Calibri></FONT></FONT> </DIV>
<DIV><FONT size=2 face=Arial>En los últimos días la Policía Federal impidió el
paso a por lo menos 200 haitianos que intentaban ingresar en Brasil por la
frontera peruana, en la provincia de Acre, en la Amazonia. Y cada día se suman a
ellos entre 70 y 80 más, que hicieron un largo, caro y peligroso viaje partiendo
de Haití hacia la República Dominicana, luego pasando por Panamá y Perú, para
entonces intentar el cruce de la frontera. En Brasil les esperan ofertas seguras
de empleo y, por encima de todo, sueño y esperanza. Escapan de un país
destrozado, arruinado y miserable.</FONT></DIV><FONT size=2 face=Arial>
<DIV align=justify><BR>Hay por lo menos cuatro mil que llegaron y están
trabajando. Los que por esos días llegaron a Iñapari, en Perú, a un puente de
distancia de Assis Brasil, en Acre, no tuvieron la misma suerte. No podrán
entrar hasta que se encuentren alternativas legales para que reciban un visado
antes de pasar la frontera. El tiempo es corto: Perú acaba de decidir que
exigirá visado de entrada a los haitianos dentro de quince días. Quedarán en un
limbo, a la espera de que se decida su destino. Sin dinero, sin asistencia, sin
tener dónde alojarse. Cada uno de los que llega a Brasil paga -vaya a saber
cómo: la renta media de un haitiano es de dos dólares al día- entre 2600 y 3000
dólares a contrabandistas de gente, disfrazados de agencias de viaje.</DIV>
<DIV align=justify><BR>Nadie sabe con certeza cómo empezó ese movimiento, pero a
estas alturas están en Brasil poco más de cuatro mil haitianos, casi todos
trabajando legalmente. La llegada de nuevos grupos constituye un problema
jurídico y legal bastante intrincado, ya que, al entrar en territorio brasileño,
los haitianos -mal aconsejados por los contrabandistas de gente- piden asilo. Y
la verdad es que no son refugiados políticos: son refugiados económicos,
refugiados de la desgracia, refugiados de la vida. De tener en cuenta, al pie de
la ley y de los acuerdos internacionales, sus pedidos de asilo, Brasil tendría
que deportar a todos.</DIV>
<DIV align=justify><BR>Para lograr el control sobre la llegada de haitianos, el
gobierno anunció medidas específicas. Alegando razones humanitarias, decidió
extender, a través de la embajada en Puerto Príncipe, cien visados mensuales a
haitianos que quieran venir. Serán 1200 anuales, por un período de cinco años.
La ley brasileña asegura el mismo derecho a sus padres, esposa e hijos. Aquí
encontrarán trabajo en la construcción, en la manutención de carreteras, en
obras para el Mundial de 2014, donde sea. Algunos podrán transformarse en
profesores de francés.</DIV>
<DIV align=justify><BR>Al mismo tiempo, declaraciones de funcionarios del
gobierno dejan bien claro que existen dos tipos de recepción para los que estén
mirando hacia Brasil como una especie de tierra prometida.</DIV>
<DIV align=justify><BR>Entre enero y septiembre del año pasado fueron expedidas
51.353 autorizaciones para extranjeros trabajar en Brasil. Existe, en sectores
del gobierno, la firme intención de impulsar una política amplia, destinada a
atraer más y más extranjeros, pero de determinado tipo. Acorde con declaraciones
de algunos funcionarios, existe un potencial de hasta 400 mil "inmigrantes
calificados" dispuestos a instalarse en Brasil, buscando aquí lo que la crisis
económica les tomó en sus países.</DIV>
<DIV align=justify><BR>Por "inmigrantes calificados" se entiende profesionales
con formación universitaria. Es decir, inmigrantes de lujo, de preferencia
europeos. Los haitianos, a su vez, son considerados, aunque nadie lo diga,
"descalificados", por tratarse de trabajadores humildes que huyen del hambre, la
miseria y la desesperanza.</DIV>
<DIV align=justify><FONT size=3 face=Calibri></FONT><BR>La Secretaría de Asuntos
Estratégicos de la presidencia de la Nación anuncia, con evidente alegría, que
está dando los últimos retoques a una nueva política nacional de inmigración,
destinada exclusivamente a profesionales extranjeros "altamente calificados".
Cuando esté implantada, esa política dejará claro en que habrá colas y filas
para haitianos, alfombra roja para europeos.</DIV>
<DIV align=justify><BR>Funcionarios de esa secretaría alardean, sin temor, de
que Brasil ahora es "una isla de prosperidad" y que existe "mucha gente de buena
calidad" que quiere venir. En los últimos cuatro años, mientras España se hunde
en un naufragio económico y social, el número de visas de trabajo y residencia
concedida a españoles aumentó un 45 por ciento. Las empresas brasileñas los
reciben con buenos sueldos y ofertas tentadoras.</DIV>
<DIV align=justify><BR>Desde 2008, 87 mil españoles fueron beneficiados por la
generosidad brasileña. Nadie habla de una "ola de inmigración" española, como se
refieren en Brasilia a los cuatro mil haitianos que huyeron de las ruinas en que
se transformó su país desde el terremoto de 2010.</DIV>
<DIV align=justify><BR>Nadie admite, cuando en declaraciones oficiales destacan
las "razones humanitarias" y la "generosidad brasileña" en relación con los
haitianos, que mucho más generosa es la política que se diseña para la
inmigración selectiva. Aquella de los "altamente calificados".
<HR>
</FONT></DIV></BODY></HTML>