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<DIV align=center><STRONG><FONT size=4><U>boletín solidario de
información<BR></U><FONT color=#800000 size=5>Correspondencia de
Prensa<BR></FONT><U>12 de marzo 2012<BR></U><FONT color=#800000 size=5>Colectivo
Militante - Agenda Radical<BR></FONT>Montevideo - Uruguay<BR>Redacción y
suscripciones: </FONT></STRONG><A
href="mailto:germain5@chasque.net"><STRONG><FONT
size=4>germain5@chasque.net</FONT></STRONG></A></DIV>
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<DIV align=justify><STRONG><FONT size=3>Siria</FONT></STRONG></FONT></DIV>
<DIV align=justify><FONT face=Arial><STRONG></STRONG></FONT> </DIV>
<DIV align=justify><FONT face=Arial><STRONG>La revolución tiene ya un
año<BR></STRONG></FONT></DIV>
<DIV align=justify><FONT size=2 face=Arial><STRONG></STRONG></FONT> </DIV>
<DIV align=justify><FONT size=2 face=Arial><STRONG>Ghayath
Naisse</STRONG></FONT></DIV>
<DIV align=justify><FONT size=2 face=Arial><STRONG>NPA
(Francia)</STRONG></FONT></DIV>
<DIV align=justify><FONT size=2 face=Arial><A
href="http://www.npa2009.org/"><STRONG>http://www.npa2009.org/</STRONG></A></FONT></DIV>
<DIV align=justify><FONT size=2 face=Arial><STRONG>Traducción de Faustino
Eguberri </STRONG></FONT></DIV>
<DIV align=justify><FONT size=2 face=Arial><A
href="http://www.vientosur.info/"><STRONG>http://www.vientosur.info/</STRONG></A></FONT><FONT
size=2 face=Arial><BR><BR><BR>El ejército sirio ha invadido el barrio Bab Amro
de Homs el pasado 1 de marzo tras un mes de asedio y de bombardeos. La
resistencia de la población no se ha hecho esperar en todo el país.<BR><BR>La
oligarquía en el poder ha presentado la destrucción de Bab Amro como una gran
victoria contra “los terroristas”. Por su parte, el coronel desertor Riad
Alassad, refugiado en Turquía, ha hablado en nombre del Ejército Sirio Libre de
una “retirada táctica”. Los dos mienten.<BR><BR>En efecto, no hay motivo de
enorgullecerse del aplastamiento de una población asediada y bombardeada desde
hace un mes, defendida por algunos centenares de personas ligeramente armadas.
La respuesta de las masas en revuelta no se ha hecho esperar: al día siguiente
de la caída de Homs, Siria ha conocido 619 convocatorias de manifestaciones
civiles.<BR><BR>El “comandante” exiliado en Turquía también ha mentido, pues la
caída de Homs es una derrota. La retirada no era ni táctica ni estaba organizada
por él. Esto plantea la cuestión de la necesaria unificación de los grupos de
soldados desertores y de los civiles armados bajo un solo mando militar sometido
a una dirección política de las coordinadoras revolucionarias sobre el terreno.
No deben seguir más tiempo ligadas a un “comando” virtual aislado en Turquía o
al Consejo Nacional Sirio (CNS) en el exilio que ha apostado hasta la
frustración por una hipotética intervención militar exterior, en ausencia de
toda estrategia de cambio, salvo la consistente en seguir las demandas de sus
tutores (Qatar, Turquía, Arabia Saudita y Francia). Los “tutores” del CNS no
tienen todos los mismos planteamientos. Qatar y Arabia Saudita presionan para
armar a la “oposición”, a saber las fracciones duras y yihadistas del sector de
influencia integrista; mientras que Francia, Turquía y los Estados Unidos
consideran estos sectores peligrosos para la estabilidad de la región y la
seguridad del estado de Israel, y prefieren debilitar Siria, sociedad y estado,
impulsando una “transición organizada”, es decir un cambio en el seno del propio
régimen. <BR><BR>El régimen dictatorial no se ha hundido. La deserción política
en su seno es casi inexistente y la deserción de los militares sigue siendo muy
limitada. ¿Cuáles son los pilares de este régimen, fuera de su ejército, de sus
múltiples servicios de seguridad y de algunos partidos acólitos?<BR><BR>La
protesta es débil en las dos grandes ciudades del país, Damasco y Alepo, donde
vive un poco menos de la mitad de la población. La dictadura concentra en ellas
sus fuerzas de represión, pero esta calma es también debida a la concentración
de la burguesía “privada”, que apoya al régimen. Los casos que nos han sido
contados de apoyo financiero de ricos (que intentan lavar su conciencia) a los
revolucionarios son anecdóticos. El “contrato” de esta burguesía orgánicamente
ligada al poder y a la dictadura era y sigue siendo: dejadnos gobernar y os
dejamos enriqueceros sin límites.<BR><BR>El 29 de febrero, una delegación del
poder se ha reunido con los representantes de la burguesía de Alepo para
responder a sus demandas de seguridad y de prosperidad. Dos días más tarde, la
dictadura decidió crear una comisión de política económica que incluía a los
representantes de esa burguesía, que por otra parte participa en la financiación
de milicias fascistas pro régimen y al encuadramiento socioeconómico de la
población.<BR><BR>La clase media ha conocido una caída en los infiernos en el
último decenio a causa de las políticas neoliberales aplicadas implacablemente.
Una parte ha tomado posición por la revolución, en particular las capas
inferiores y excluidas, y la otra ha permanecido indecisa o a favor del régimen,
bien porque, en la mayor parte de los casos, su patrón es el propio estado, bien
por sus temores a la incertidumbre y al cambio.<BR><BR>Desde 1970, la dictadura
de los Assad ha animado a las instituciones religiosas islámicas y cristianas a
dejar desarrollarse corrientes apolíticas cuando no fieles al poder y
relativamente hostiles a los Hermanos Musulmanes. De 1970 a 2000, alrededor de
12.000 mezquitas fueron construidas por instituciones religiosas oficiales y
fueron inaugurados 1.400 institutos Assad para aprender el Corán.<BR><BR>La
jerarquía religiosa islámica (sunita, chiíta y drusa) ha tomado posición a favor
del régimen.<BR><BR>Las iglesias (oriental, occidental y anglicana) han hecho
una declaración común a favor del poder. El patriarca maronita Alra´ai ha
afirmado su apoyo en numerosas ocasiones. Lo mismo las jerarquías chiíta y
drusa. Esto no ha impedido a religiosos de base sumarse a la revuelta, pero no
borra el papel negativo y contrarrevolucionario de sus jerarquías.<BR><BR>La
revuelta popular se enfrenta con la contrarrevolución (la dictadura, sus aliados
internos y externos y los países reaccionarios árabes y sus aliados) y debe
responder a la cuestión de la resistencia armada creciente, integrándola en la
estrategia revolucionaria de las masas.<BR><BR>La organización de las masas por
abajo debe articular los dos niveles. Estas formaciones de abajo deberán ser
elegidas democráticamente y asumir a la vez un papel de organización de las
luchas pacíficas, de autodefensa y de gestión de la vida cotidiana de las masas
en revuelta. En otros términos, hay que ayudar a crear las condiciones de
formación del contrapoder. Todas las fuerzas de la izquierda revolucionaria
siria son llamadas a implicarse en ello.
<HR>
<BR><BR></FONT></DIV></BODY></HTML>