<!DOCTYPE HTML PUBLIC "-//W3C//DTD HTML 4.0 Transitional//EN">
<HTML><HEAD>
<META content=text/html;charset=iso-8859-1 http-equiv=Content-Type>
<META name=GENERATOR content="MSHTML 8.00.7600.16385"></HEAD>
<BODY style="PADDING-LEFT: 10px; PADDING-RIGHT: 10px; PADDING-TOP: 15px"
id=MailContainerBody leftMargin=0 topMargin=0 CanvasTabStop="true"
name="Compose message area"><FONT size=2 face=Arial>
<DIV align=justify>
<HR>
</DIV>
<DIV align=center><STRONG><FONT size=4><U>boletín solidario de
información<BR></U><FONT color=#800000 size=5>Correspondencia de
Prensa</FONT><BR><U>26 de julio 2012</U><BR><FONT color=#800000 size=5>Colectivo
Militante - Agenda Radical</FONT><BR>Montevideo - Uruguay<BR>redacción y
suscripciones: <A
title="mailto:germain5@chasque.net CTRL + clic para seguir el vínculo"
href="mailto:germain5@chasque.net">germain5@chasque.net</A></FONT></STRONG><A
title="mailto:germain5@chasque.net CTRL + clic para seguir el vínculo"
href="mailto:germain5@chasque.net"><STRONG><FONT
title="mailto:germain5@chasque.net CTRL + clic para seguir el vínculo"
size=4></FONT></STRONG></A></DIV>
<DIV align=justify>
<HR>
</DIV>
<DIV align=justify> </DIV>
<DIV align=justify><STRONG><FONT size=3>Debates</FONT></STRONG></FONT></DIV>
<DIV align=justify><FONT face=Arial><STRONG></STRONG></FONT> </DIV>
<DIV align=justify><FONT face=Arial><STRONG>En los
"márgenes"</STRONG></FONT></DIV><FONT size=2 face=Arial>
<DIV align=justify><BR><STRONG><FONT size=3>Marx en torno al nacionalismo, la
etnicidad y las sociedades no occidentales<BR></FONT></STRONG></DIV>
<DIV align=justify><FONT size=3 face=Calibri></FONT> </DIV>
<DIV align=justify><STRONG></STRONG> </DIV>
<DIV align=justify><STRONG>Kevin B. Anderson</STRONG></DIV>
<DIV align=justify><STRONG>A l'Encontre/La Breche<BR><A
href="http://alencontre.org/">http://alencontre.org/</A></STRONG><A
title="http://alencontre.org/ CTRL + clic para seguir el vínculo"
href="http://alencontre.org/"><STRONG
title="http://alencontre.org/ CTRL + clic para seguir el vínculo"></STRONG></A></DIV>
<DIV align=justify><STRONG>Traducción de Viento Sur<BR><A
title="http://www.vientosur.info/ CTRL + clic para seguir el vínculo"
href="http://www.vientosur.info/">http://www.vientosur.info/</A></STRONG><A
title="http://www.vientosur.info/ CTRL + clic para seguir el vínculo"
href="http://www.vientosur.info/"><STRONG
title="http://www.vientosur.info/ CTRL + clic para seguir el vínculo"></STRONG></A></DIV>
<DIV align=justify><FONT size=3 face=Calibri></FONT><BR><BR><BR><STRONG>El texto
que viene a continuación es la conclusión de un libro importante editado en 2010
por la University of Chicago Press (336 págs.): Marx at the Margins: On
Nationalism, Ethnicity, and Non- Western Societies. El autor, Kevin B. Anderson,
es profesor de sociología y ciencias políticas en la universidad de California,
Santa Bárbara. La obra está consagrada a los escritos de Marx sobre el
nacionalismo, la etnicidad y las sociedades no occidentales. En cierta medida
esta obra es la continuación temática de la apasionante introducción que Robin
Blackburn consagró a una parte de los escritos de Marx sobre la Guerra Civil
americana: Karl Marx/Abraham Lincoln. Una revolución inacabada. Secesión, guerra
civil, esclavismo y emancipación en los Estados Unidos (Editions Syllepse 2012
para la traducción francesa). En ella, el autor, que participa en la nueva
publicación de las obras completas de Marx y Engels (la MEGA II) desmonta la
afirmación de quienes hacen de Marx una especie de apologista del desarrollo
capitalista como estadio previo a una sociedad socialista. También desautoriza
la idea, bastante extendida en determinadas corrientes marxistas-leninistas,
según la cual su preocupación exclusiva se limitaba a las clases sociales y a
las relaciones capital-trabajo. Kevin B. Anderson muestra la evolución del
pensamiento de Marx que, por retomar sus palabras, no ha dejado de ampliarse y
profundizar en una teoría dialéctica plurilineal del devenir social. Kevin nos
invita así a (re)leer Marx para pensar nuestro propio tiempo. (Redacción A
l'Encontre).</STRONG></DIV><FONT size=3 face=Calibri></FONT>
<DIV align=justify><BR> </DIV>
<DIV align=justify>Este viaje por los escritos de Marx a propósito del
nacionalismo, de las razas, de la etnicidad y de las sociedades no occidentales
creo que ha demostrado el carácter multidimensional del conjunto de su proyecto
intelectual. Creo que ha quedado probado que para Marx la crítica del Capital va
más allá de lo que generalmente se supone. Es cierto que se centró en las
relaciones Capital-Trabajo en Europa y en América del Norte pero, al mismo
tiempo, consagró un tiempo considerable, y dedicó una energía enorme, al
análisis de las sociedades no occidentales y a las cuestiones referidas a las
razas, la etnicidad y el nacionalismo. Aunque algunos de sus escritos
testimonian una perspectiva unilineal discutible y, en ocasiones, comportan
elementos de etnocentrismo, la trayectoria del conjunto de los escritos de Marx
sobre estas cuestiones, vistas en su evolución, va por otros camino. Este libro
muestra que Marx creó una teoría plurilineal y no reduccionista de la historia,
que analizó la complejidad y las diferencias de las sociedades no occidentales y
que rechazó caer presa de un modelo único de desarrollo o de la
revolución.</DIV>
<DIV align=justify><BR>En 1848 Marx y Engels expusieron un modelo teórico de la
sociedad capitalista y de sus contradicciones fundamentales tan previsor, que
incluso hoy el poder descriptivo del Manifiesto Comunista no tiene nada que se
le parezca. Pero en el Manifiesto muestran también, de manera implícita y
equívoca, una concepción unilineal de la evolución social. Según ellos, las
sociedades pre capitalistas (en particular, China) que, de forma etnocentrista,
caracterizaron como parte de las naciones "más bárbaras", estaban destinadas a
ser invadidas y modernizada a la fuerza por el nuevo y dinámico sistema social
que era el capitalismo. En los artículos escritos para la New York Tribune en
1853, Marx extendió esa perspectiva a la India. Cantó las loas de lo que veía
como una expresión del carácter progresista del colonialismo británico frente a
la India de las castas y a su orden social tradicional "inamovible". Afirmó que
si se excluían las conquistas extranjeras (desde los árabes a los británicos),
la India era una sociedad sin historia. Sostenía, además, que la sociedad hindú
fracasó a la hora de resistir a esas invasiones debido tanto a su división en
castas como a la pasividad general de la sociedad. Las relaciones sociales
comunitarias y la propiedad comunal en el campo aportaban una base sólida al
"despotismo oriental". Todo esto hacía de la India un país permeable al
colonialismo británico que, de todos modos, llevó consigo el progreso. Los
pensadores postcoloniales y posmodernos, de los cuales el más conocido es Edward
Said, criticaron el Manifiesto Comunista y los escrito de 1853 sobre la India
como una expresión del conocimiento oriental que surgía del fondo de una
mentalidad colonialista.</DIV>
<DIV align=justify><BR>La mayoría de esas críticas no entendieron que a partir
de 1853 la posición de Marx sobre Asia viene a ser más sutil y dialéctica, que
comienza a variar en relación a la posición defendida en el Manifiesto. En los
artículos para la New York Tribune también escribió que una India modernizada
encontraría su camino al margen del colonialismo, al que describía como una
forma de "barbarie". Afirmó que, mas pronto o más tarde, el colonialismo en la
India llegaría a su fin a través de la ayuda aportada por la clase obrera
británica o por la formación de un movimiento independentista en la India. Como
han señalado algunos intelectuales hindúes, como Irfan Habib (uno de los
historiadores marxistas más reputados que contribuyó junto a otros en diversos
volúmenes de la People's History of India), este aspecto de los escritos de Marx
en relación a la India constituye el primer ejemplo de una toma de posición a
favor de la independencia de la India por parte de un pensador de relieve
europeo.</DIV>
<DIV align=justify><BR>El aspecto anticolonialista del pensamiento de Marx se
acentúa a partir de 1856-57 cuando, también en la NY Tribune, apoya la
resistencia china contra los británicos durante la segunda guerra del opio y se
muestra favorable a la insurrección de los Cipayos en la India. A lo largo de
ese periodo, comienza a integrar una parte de su nueva comprensión de la India
en uno de sus más importantes trabajos teóricos, los Gründisse (1857-589). En la
elaboración de ese tratado de la critica de la economía política esboza una
verdadera teoría plurilineal de la historia, según la cual las sociedades
asiáticas no evolucionaban de la misma forma que los sucesivos modos de
producción en Europa occidental: antigüedad greco-romana (esclavismo),
feudalismo y capitalismo. Además, comparó y contrastó las relaciones de la
propiedad "común" y la gran producción social comunitaria de la antigua sociedad
romana con las de la India contemporánea. Mientras en 1853 concebía las formas
sociales comunales del campo como la base del despotismo, en adelante insiste
sobre el hecho de que estas formas podrían ser tanto despóticas como
democráticas.</DIV>
<DIV align=justify><BR>En el curso de los años 1860, Marx se concentró en Europa
y América del Norte, escribiendo poco sobre Asia. Es en este época cuando
concluye la primera versión del primer volumen del Capital así como la mayor
parte de los borradores de los que han llegado a ser el volumen II y III de esta
obra. Sin embargo, sería erróneo considerar que a lo largo de ese período Marx
se ocupó exclusivamente de las relaciones ente el capital y la lucha de clases
dejando de lado el nacionalismo, las cuestiones de raza y la etnicidad. Mientras
concluía El Capital, a lo largo de los años de la Guerra Civil americana
(1861-1865), Marx se ocupó de la relación dialéctica entre raza y clase.</DIV>
<DIV align=justify><BR>Incluso tomó posición contra el esclavismo apoyando de
forma crítica al gobierno de Lincoln contra la Confederación (sudista). En sus
escritos relativos a la Guerra Civil en Estados Unidos, vincula de muchas formas
raza y clase. Y, por encima de todo, sostiene que el racismo blanco reprimió a
los trabajadores negros en su conjunto. A continuación escribió que la
"subjetividad" de la clase obrera negra sometida al esclavismo constituía una
fuerza decisiva a un desenlace favorable de la guerra para el Norte. Por otra
parte, remarcó (como ejemplo del más bello internacionalismo) el apoyo sin
reservas de los trabajadores ingleses a la causa nordista, a pesar del gran
sufrimiento económica que representaba para las ciudades textiles como
Manchester el bloqueo nordista a la exportación del algodón sudista. Tenemos,
también, la premonitoria advertencia contenida en una de las cartas que escribió
a la Primera Internacional, según la cual el fracaso de los EE UU a conceder
plenos derechos políticos y sociales a los esclavos emancipados conduciría de
nuevo a conflictos sangrientos.</DIV>
<DIV align=justify><BR>También apoyó el levantamiento polaco de 1863 a favor de
la independencia nacional de este país sometido de hacia mucho tiempo al yugo
ruso. Ya en el Manifiesto, Marx y Engels habían planteado el apoyo a la
independencia polaca como uno de los principios rectores del movimiento obrero y
socialista. Los escritos de Marx en relación a Rusia y Polonia están íntimamente
vinculados. Como el resto de su generación, Marx percibía Rusia como una
potencia maligna, reaccionaria y la amenaza más importante para los movimientos
socialistas y democráticos de Europa. Para él la autocracia rusa, a la que
consideraba una forma de "despotismo oriental" heredada de la conquista mongola,
hundía sus raíces en el carácter agrario del país, en particular en las formas
comunales y las relaciones de propiedad comunal que predominaban en el campo
ruso.</DIV>
<DIV align=justify><BR>A partir de 1858, al igual que en relación a China e
india, Marx comienza a modificar su percepción de Rusia. Como hemos comprobado
en numerosos artículos escritos para la NY Tribune tomó en consideración la
inminente emancipación de los siervos y la posibilidad de una revolución
agraria. El hecho de que la Polonia ocupada por Rusia estuviera situada entre
Rusia y Europa occidental tuvo como consecuencia que el movimiento
revolucionario polaco representara una profunda contradicción en el Imperio
ruso. Esta situación le permitió oponerse a la voluntad de intervención de Rusia
contra las revoluciones europeas de 1830 y, en cierta medida, la de 1848. Marx
criticó en numerosas ocasiones a los demócratas franceses y de otros países por
no haber apoyado resueltamente a sus aliados polacos. Esta traición a Polonia,
además, debilitó a los movimientos democráticos y socialistas del Oeste,
abriendo el camino a la intervención rusa que, finalmente, se dio a gran escala
en 1849, y a su propia derrota. Al final de su vida, Marx comenzó a poner de
relieve los elementos anticapitalistas presentes en el seno del movimiento
revolucionario polaco.</DIV>
<DIV align=justify><BR>Como resultado del apoyo de la clase obrera a la causa
nordista durante la guerra civil americana y al levantamiento polaco de 1863 se
puso en pie una red internacional de militantes del movimiento obrero. Esta red,
compuesta principalmente de franceses, alemanes y británicos, se reunió en 1864
con motivo de la constitución de la Asociación Internacional de Trabajadores (la
Iª Internacional). Marx fue uno de los principales teóricos y organizadores de
la misma. De ello se deduce que su fuerte compromiso con la causa de la
emancipación de los trabajadores (que lo fue durante toda su vida) se dio en el
contexto de las luchas contra el esclavismo, el racismo y la opresión nacional.
Poco tiempo después de la formación de la Internacional, también se sintió
atraído por el movimiento independentista irlandés. La implicación de la
Internacional con la causa nacional irlandesa comenzó en 1867, año en el que se
publicó la primera edición alemana de El Capital. Los dirigentes sindicalistas
británicos de la Internacional, para su gran honra y no sin la participación
teórica y política de Marx en las discusiones, inicialmente adoptaron una
posición firme contra la dominación británica en Irlanda. Cuando en el curso de
los años 1867-70, el conflicto irlandés alcanzó su punto álgido, las
exposiciones de Marx sobre la relación entre la emancipación nacional y la lucha
de clases no se limitaban a la teoría; fueron elaboradas en el seno de la más
amplia organización de los trabajadores de este época a la que ofreció los
argumentos.</DIV>
<DIV align=justify><BR>Con el paso del tiempo, Marx desarrolló una posición
nueva en relación a Gran Bretaña e Irlanda que tuvo implicaciones más allá del
momento en que lo hizo. En esa época, su teoría sobre Irlanda marca el apogeo de
sus escritos sobre la etnicidad, la raza y el nacionalismo. Anteriormente, y en
un estilo "modernista", pensaba que, en un primer momento, la clase obrera
británica emanada de la sociedad capitalista más avanzada de la época,
alcanzaría el poder y esto permitiría a Irlanda obtener su independencia,
ofreciendo igualmente un apoyo político y material al nuevo país
independiente.</DIV>
<DIV align=justify><BR>A partir de 1869-70, Marx escribió que había cambiado de
posición y a partir de ahí defendió que era la independencia irlandesa la que
debería darse en primer lugar. Planteaba que los trabajadores británicos estaban
talmente penetrados del orgullo nacionalista y de la arrogancia de gran potencia
a propósito de Irlanda, que habían desarrollado una "falsa conciencia" que les
vinculaba a la clase dominante de Gran Bretaña, atenuando así los conflictos de
clase en el seno de la sociedad británica. Este impasse no podía ser sobrepasado
mas que mediante el apoyo directo del movimiento obrero británico a la
independencia nacional irlandesa. Ello permitiría también unir a los
trabajadores en Gran Bretaña, donde los trabajadores irlandeses formaban un
sub-proletariado. A menudo los trabajadores ingleses consideraban que los
desesperados pobres irlandeses eran responsables de la competencia que conducía
a una reducción de sus salarios. Al mismo tiempo, los trabajadores irlandeses
desconfiaban del movimiento obrero inglés considerándolo una expresión más de la
sociedad británica dominante en Irlanda e Inglaterra. Marx relacionó en varias
ocasiones su concepción de la relación entre clase, etnia y nacionalismo entre
ingleses e irlandeses a las relaciones de raza en los Estados Unidos. Comparó la
situación de los irlandeses en Inglaterra a la de los afro-americanos. Valoró
también los comportamientos de los trabajadores ingleses a los de los blancos
del Sur de los EE UU que, muy a menudo, se asociaban a los plantadores blancos
contra sus hermanos trabajadores negros. En ese sentido, Marx elaboró una amplia
concepción dialéctica de las relaciones entre raza, etnicidad y clase. Y al
mismo tiempo, criticó, las visiones estrechas del nacionalismo, en particular
sus versiones irlandesa, que derivaban en una identidad religiosa o se
marginaban del pueblo inglés sin tomar en consideración el trabajo de la
internacional.</DIV>
<DIV align=justify><BR>La mayoría de todas estas consideraciones están
recogidas, aunque como temas secundarios, en el más importante trabajo teórico
de Marx, El Capital. De todos modos, en la edición francesa de 1872-75, la
última que preparó él antes de ser publicada, Marx no sólo corrigió la
traducción de Joseph Roy sino que revisó enteramente el libro. Muchas de estas
revisiones tenían que ver con la cuestión de una visión del desarrollo
(histórico) plurilineal. Algunos de los pasajes que Marx modificó para la
edición francesa tienen que ver con la dialéctica del desarrollo capitalista
fuera del feudalismo occidental, recogidos en la octava parte del libro, La
acumulación primitiva del capital. En ella afirma, de forma clara y directa, que
el tipo de transición que expuso en la primera parte consagrada a la acumulación
primitiva no se refiere más que a Europa occidental. En este sentido, el devenir
de las sociedades no occidentales quedaba abierto, no estaba predeterminado por
el modelo de Europa occidental.</DIV>
<DIV align=justify><BR>India ocupa un lugar importante en numerosas partes de El
Capital. Utiliza la aldea de la India como ejemplo de las relaciones sociales
precapitalistas y señala el declive brutal de las manufacturas tradicionales y
la hambruna a la que llevó a los artesanos como ilustración de los efectos
terriblemente destructores de la globalización capitalistas para los seres
humanos. Marx consagró, además, una importante sección del primer volumen de El
Capital a los procedimientos por los cuales la penetración capitalista británica
concluyó con la destrucción de las tierras y del pueblo irlandés. Como
conclusión señalaba que la emigración forzada de millones de irlandeses hacia
America era una especie de "revancha de la historia", ya que los trabajadores
irlandeses ayudaban a poner las bases de una nueva potencia capitalista, que muy
pronto desafiaría la dominación mundial británica. Por último, abordó en El
Capital la cuestión del racismo y del esclavismo, mostrando en qué medida la
exterminación de los pueblos indígenas de América y la esclavitud de los
africanos constituyeron un factor importante en los albores del desarrollo
capitalista. Igualmente, señaló los efectos nocivos del esclavismo y del racismo
en el naciente movimiento obrero estadounidense:</DIV>
<DIV align=justify><BR>"Los trabajadores blancos no pueden emanciparse allí
donde los trabajadores negros estén estigmatizados y oprimidos" (El Capital,
capítulo X-7º parte). Concluyó afirmando que el fin del esclavismo ofrecía
nuevas e importantes oportunidades a los trabajadores americanos.</DIV>
<DIV align=justify><BR>Marx volvió a interesarse por Asia a partir de los años
1870, en los que profundizó sus estudios sobre Rusia. A medida que se interesaba
por la política exterior rusa, comenzó a aprender ruso para poder estudiar las
relaciones económicas y sociales de esta formación social. El interés de Marx
por Rusia se acrecentó tras la publicación en ruso de El Capital en 1872, tras
comprobar que la obra provocó más polémica en Rusia que en Alemania.</DIV>
<DIV align=justify><BR>Entre 1879 y 1882 Marx se lanzó a la redacción de una
serie de cuadernos de notas y de extractos de obras eruditas de esa época sobre
un conjunto de sociedades no occidentales ni europeas, entre las cuales se
encontraban la India contemporánea, Indonesia, Rusia, Argelia y América latina.
Igualmente tomó notas sobre estudios referidos a los "pueblos indígenas" tales
como los amerindios y los aborígenes australianos. Uno de los temas centrales en
estos cuadernos de notas se refiere a las relaciones sociales comunitarias y a
las formas comunales de propiedad encontradas en muchas de estas sociedades. A
pesar de que estas notas de estudio sobre otros autores no contienen sino
formulaciones discontinuas o indirectas de sus propias opiniones, de ellas se
pueden discernir algunos temas generales.</DIV>
<DIV align=justify><BR>Por ejemplo, de sus estudios sobre la India, emergen dos
cuestiones. La primera, una nueva apreciación del desarrollo histórico de la
India, opuesto a sus opiniones iniciales según las cuales se trataba de un país
con una sociedad sin historia. A pesar de que aún consideraba que las formas
comunales de la aldea hindú se habían mantenido estables a lo largo de los
siglos, toma nota de una serie de cambios importantes en el seno de estas formas
comunales que evolucionaron de una comuna basada en clanes a una comuna basada
en el territorio. La segunda, que su interés ya no se centraba, como en 1853, en
la "pasividad del pueblo hindú" sino en los enfrentamientos y las resistencias
frente a las invasiones extranjeras (fueran musulmanas a lo largo de la Edad
Media o contra los colonizadores británicos en su época). Señala, además, que
algunas de estas resistencias se apoyaban en los clanes y en las estructuras
comunitarias.</DIV>
<DIV align=justify><BR>En sus estudios sobre la India, Argelia y América latina
Marx percibió la preservación de formas comunitarias frente a las tentativas
coloniales occidentales por destruirlas y reemplazarlas por formas de propiedad
privada. En determinadas situaciones, como en Argelia, estas formas comunitarias
estaban directamente vinculadas a la resistencia anticolonial. A partir de ese
momento, las ideas iniciales de Marx a propósito del carácter "progresista" del
colonialismo también perdieron peso y fueron reemplazadas por una condena dura y
absoluta del mismo.</DIV>
<DIV align=justify><BR>La cuestión del "genero" en los pueblos indígenas, como
los iroqueses o la sociedad de la antigua Roma, ocupa un lugar importante en las
notas de 1879-1882, al igual del que había ocupado en los primeros escritos de
Marx, en particular en los años 1840. En este tema podemos comparar directamente
a Marx y Engels. En efecto, las notas de Marx sobre la obra del antropólogo
Lewis Henry Morgan Ancient Society fueron reescritas en 1880 o 1881. Engels las
descubrió justo tras la muerte de Marx y las utilizó como material para su
propio estudio que tituló El origen de la familia, la propiedad privada y el
Estado (1884). Aunque la obra de Engels contenga muchos errores, sigue siendo
globalmente positiva en razón de su rotunda defensa de la igualdad de las
mujeres. Se trata, de hecho, de la única obra consagrada enteramente a este tema
por un teórico importante del naciente movimiento socialista. De todos modos, a
diferencia de Engels, Marx tiende a evitar toda idealización de las relaciones
de género existentes en las sociedades "sin escritura", tales como el pueblo
iroqués. Siempre dialéctico, Marx sigue a Hegel discerniendo las oposiciones y
las contradicciones en el seno de cada esfera social; también en las sociedades
igualitarias y comunitarias. Tampoco parece que compartiera la visión simplista
de Engels según la cual, en Europa y en el Oriente Media se hubiera producido
"una derrota histórica de las mujeres" durante la transición de las sociedad de
clanes "sin escritura" hacia las sociedades de clases. Es probable que Marx, a
diferencia de Engels, viera las diferencias de las relaciones de género con las
de su época no solo como una relato sobre los orígenes de las sociedades de
clases sino como una fuerza potencial de resistencia al capital.</DIV>
<DIV align=justify><BR>Si las teorías de Marx sobre el nacionalismo, la
etnicidad y las clases tuvieron su punto álgido en sus escritos de 1869-70 sobre
Irlanda, las referidas a las sociedades no occidentales lo tuvieron en las
reflexiones sobre Rusia en 1877-82. Tanto en una serie de cartas, y en sus
borradores preparatorios, como en el prefacio a la edición rusa del Manifiesto
del partido comunista de 1882 que redactó junto a Engels, Marx comenzó a esbozar
una teoría plurilineal del desarrollo y de la evolución. Estos escritos se
basaban en los temas plurilineales incorporados en la edición francesa de El
Capital. En los escritos sobre Rusia, Marx refuta de forma clara y reiterada,
que el contenido de El Capital pudiera conducir a una predicción definida del
provenir de Rusia e indica que las estructuras sociales de la aldea rusa
difieren de manera clara de las aldeas precapitalistas del feudalismo
occidental. Estas diferencias entre las estructuras sociales precapitalistas
occidentales y rusas permitían vislumbrar la posibilidad de formas alternativas
de desarrollo social y de modernización de Rusia, si ésta lograba evitar ser
absorbida por el capitalismo. En la medida en que las comunas rurales rusas eran
contemporáneas del capitalismo industrial occidental, una revolución social en
Rusia, basada en las estructuras colectivas de las aldeas, permitiría aprovechar
los recursos de la modernidad occidental evitando el sufrimiento del desarrollo
capitalista. Sin embargo, al vislumbrar esta posibilidad, Marx no proponía en
absoluto una autarquía o el socialismo en un solo país para Rusia. Eso
significaría un socialismo basado en un desarrollo económico y cultural débil,
idea que había criticado en 1844, como expresión de un "comunismo vulgar".</DIV>
<DIV align=justify><BR>Por el contrario, en el prefacio de 1882 al Manifiesto
Comunista, Marx y Engels afirmaron que una transformación radical sobre la base
de la comunas rurales de Rusia no sería posible mas que si iba acompañada de
transformaciones revolucionarias análogas por parte del movimiento obrero en
Europa occidental. Y afirmaron que la revolución rusa podía tener una base
comunista. Unos años antes Marx había definido a los movimientos anticoloniales
en China y en India, como aliados del movimiento obrero occidental. Criterio que
también aplicó a los movimientos nacionales de Irlanda y Polonia. En algunos de
sus últimos escritos sobre Rusia incluso fue más allá, afirmando que en una
Rusia no capitalista era posible el desarrollo comunista si la revolución rusa
fuera de la mano de una revolución en Occidente basada en el movimiento
obrero.</DIV>
<DIV align=justify><BR>En este libro he querido mostrar que Marx desarrolló una
teoría dialéctica del cambio social que no era ni unilineal ni exclusivamente
basada en las clases sociales; que su teoría del desarrollo social se hace más
plurilineal y, a medida que pasa el tiempo, su teoría de la revolución se
concentra cada vez más en la articulación de las contradicciones de clase con la
etnicidad, la raza y el nacionalismo. Es cierto que Marx no era un filósofo de
la diferencia en un sentido postmoderno (su crítica de una entidad central, el
capital, constituía la clave de bóveda de todo su trabajo intelectual), pero
centralidad no significa univocidad o exclusividad. La teoría social del Marx
maduro giró en torno a una idea de la totalidad que no sólo ofrecía un lugar
considerable a la particularidad y a la diferencia, sino que, en ocasiones,
hacia de estas particularidad (la raza, la etnicidad o la nacionalidad),
elementos determinantes de la totalidad. Es lo que hizo cuando sostuvo que una
revolución nacional irlandesa podría ser la "palanca" para ayudar a derrocar el
capitalismo en Gran Bretaña o cuando escribió que una revolución basada en las
comunas rurales rusas podía servir de punto de partida para un desarrollo
comunista a nivel europeo.</DIV>
<DIV align=justify><BR>Marx analizó cómo el poder del capital dominaba el mundo,
cómo este poder se extendía y creaba, por la primera vez en la historia, un
sistema industrial y comercial a escala mundial, al tiempo que formaba una nueva
clase de oprimidos, la clase obrera industrial. Desarrollando esta teoría
universal de la historia y de la sociedad, Marx, se esforzaba -como hemos
insistido a lo largo de todo el libro- de evitar generalizaciones abstractas y
formales. Trató de entender, una y otra vez, las formas concretas como se
inscribía la universalización del capital y la clase obrera en sociedades y
grupos determinados. Bien en sociedades como la rusa o la hindú en las que el
capital no había penetrado totalmente, o bien en las que se entablaba una
interacción entre la conciencia de la clase obrera, la etnicidad, la raza y el
nacionalismo en los países industriales más desarrollados.</DIV>
<DIV align=justify> </DIV>
<DIV align=justify>Esto nos lleva a otra cuestión. ¿Qué nos enseña la dialéctica
social plurilineal y transcultural de Marx sobre la actual globalización
capitalista? ¿Son pertinentes en la actualidad sus perspectivas plurilineales
sobre el desarrollo social en Rusia y otros países no capitalistas de su
época?</DIV>
<DIV align=justify><BR>Creo que sí, aunque deforma limitada. Es cierto que aún
existen algunas zonas del mundo (como Chiapas en Méjico o las regiones
montañosas de Bolivia o Guatemala, así como otras comunidades parecidas en
America latina, África, Asia y Oriente Medio) donde sobreviven formas
comunitarias indígenas. No obstante, ninguna de ellas tiene una dimensión
similar a las de la India o Rusia en la época de Marx. No obstante, vestigios de
estas formas comunales acompañan a los campesinos en sus migraciones hacia las
ciudades y, sea como fuera, recientemente se han desarrollado importantes
movimientos anticapitalistas en determinados zonas de Méjico y Bolivia basados
en formas comunitarias indígenas.</DIV>
<DIV align=justify><BR>Sin embargo, en conjunto, estas regiones han sido
penetradas por el capital en un grado mucho más importante de lo que fueron las
aldeas rusas o hindúes en los años 1880. Aún así, el punto de vista plurilineal
de Marx respecto a Rusia, India y otros países no capitalistas continúa siendo
pertinente a nivel teórico y metodológico. Constituye un ejemplo importante de
su teoría dialéctica de la sociedad. Trabajó sobre la base de un principio
general según el cual el conjunto del planeta sucumbiría a la dominación del
capital y de sus formas de valor y, al mismo tiempo, analizó muy en concreto y
de forma histórica importantes y diferentes sociedades del planeta que aún no
estaban totalmente subyugadas por el capital.</DIV>
<DIV align=justify><BR>Muchas conclusiones teóricas de Marx que afectan a la
articulación de la clase con la cuestión racial, la etnicidad y el nacionalismo,
tienen una pertinencia total para nosotros en la actualidad.</DIV>
<DIV align=justify><BR>En los principales países industriales, las divisiones
étnicas (a menudo derivadas de la inmigración) han transformado a la clase
obrera. A este respecto, los principios que se deducen de los escritos que Marx
consagró a las relaciones entre clase y raza en el curso de la Guerra Civil
americana, entre la lucha por la independencia de Polonia y la revolución
europea de conjunto así como entre el movimiento independentista irlandés y los
trabajadores ingleses, tienen una pertinencia actual más que manifiesta. Los
escritos de Marx sobre estas cuestiones nos ayudan a criticar la mezcla de
racismo y represión (de los afro-americanos) en los Estado Unidos, a analizar
las revueltas de 1992 en Los Ángeles o, también, a comprender la rebelión de la
juventud en los suburbios parisinos en 2005. Pero, una vez más, la fuerza de la
perspectiva teórica de Marx se base en su rechazo a separar estas cuestiones de
la crítica del capital, lo que ofrece a las mismas un contexto más amplio, sin
que por ello la etnicidad, la raza o la nacionalidad se vean diluidas en la
clase.</DIV>
<DIV align=justify><BR>Estoy convencido que los escritos de Marx en los que he
concentrado mi estudio servirán para comprender mejor tanto una dialéctica
plurilineal del desarrollo social como los movimientos indígenas que hacen
frente a la globalización capitalista y una teoría de las relaciones entre
clase, raza, etnicidad y nacionalismo.</DIV>
<DIV align=justify>
<HR>
</DIV></FONT></BODY></HTML>