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<DIV align=center><STRONG><FONT size=4><U>boletín solidario de
información</U><BR><FONT color=#800000 size=5>Correspondencia de
Prensa</FONT><BR><U>7 de setiembre 2012</U><BR><FONT color=#800000
size=5>Colectivo Militante - Agenda Radical</FONT><BR>Montevideo -
Uruguay<BR>redacción y suscripciones: <A
href="mailto:germain5@chasque.net">germain5@chasque.net</A></FONT></STRONG><A
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title="mailto:germain5@chasque.net CTRL + clic para seguir el vínculo"
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<HR>
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<DIV align=justify><STRONG><FONT size=3>Uruguay</FONT></STRONG></FONT></DIV>
<DIV align=justify><FONT face=Arial><STRONG></STRONG></FONT> </DIV>
<DIV align=justify><FONT face=Arial><STRONG>Naranjas amargas
</STRONG></FONT></DIV>
<DIV align=justify><FONT face=Arial><STRONG></STRONG></FONT> </DIV>
<DIV align=justify><FONT face=Arial><FONT size=2><STRONG>David y Goliat: obreros
rurales zafrales se enfrentan a una trasnacional belga de comercialización de
frutas, en un escenario laboral en el litoral norte calificado como de
esclavitud.</STRONG> <BR> <BR></FONT></FONT></DIV>
<DIV align=justify><FONT size=2 face=Arial><STRONG></STRONG></FONT> </DIV>
<DIV align=justify><FONT size=2 face=Arial><STRONG>Samuel Blixen <BR>Brecha,
Montevideo, 7-9-2012</STRONG></FONT></DIV>
<DIV align=justify><FONT size=2 face=Arial><A
title="http://www.brecha.com.uy/ CTRL + clic para seguir el vínculo"
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title="http://www.brecha.com.uy/ CTRL + clic para seguir el vínculo">http://www.brecha.com.uy/</STRONG></A></FONT><BR><FONT
size=2 face=Arial> <BR></FONT><FONT size=2 face=Arial></FONT></DIV>
<DIV align=justify><FONT size=2 face=Arial></FONT> </DIV>
<DIV align=justify><FONT size=2 face=Arial>El camión recorre los pueblos:
Quebracho, La Tentación, Colonia Esperanza, Chapicuy, Tres Bocas, Constitución,
San Antonio, Pueblo Lavalleja, Itapebí, un rosario de nombres sonoros que dibuja
la ruta del pobrerío en Paysandú y Salto. El que quiera trabajar, que se suba.
Hoy es la frutilla y los arándanos; después la naranja; después la cebolla. Las
cuadrillas de peones, hombres y mujeres, se meten en los pastizales infestados
de yararás, recolectan durante jornadas extenuantes y con jornales exiguos,
discuten cuando les descuentan los bolsos porque la fruta está dañada, les
reducen el salario, son suspendidos por protestar, son reprimidos por
sindicalizarse. Juntan coraje y ocupan chacras. </FONT></DIV><FONT size=2
face=Arial>
<DIV align=justify><BR>Entonces las empresas Caputto, Guarino, Costa de Oro,
Forbel, convocan a la Policía. Y cuando un juez reconoce el derecho a la
ocupación apelan, hasta que un tribunal de apelaciones decreta que "la toma"
viola derechos humanos fundamentales de los empresarios: la libertad, la
seguridad, el trabajo y la propiedad. Los peones deben desalojar, vienen a
Montevideo, intentan hablar con el presidente, exponen su caso ante los
diputados de la Comisión de Legislación del Trabajo, concurren a las mediaciones
del Ministerio de Trabajo. Ayer fueron los peones de Costa de Oro o los peones
del frigorífico Casa Blanca; hoy son los recolectores de Forbel: diferentes
víctimas, una misma explotación.</DIV>
<DIV align=justify><BR>Cincuenta años después de la "rebelión de los cañeros",
los empresarios que recién empezaban a plantar los naranjales cuando los
"peludos" tomaban ingenios azucareros parecen no haber aprendido nada de la
historia: cometen las mismas iniquidades, usan la misma prepotencia que a
comienzos de los años sesenta, cuando la represión de un sindicato recién
constituido llevó a un dirigente socialista a concluir que "puede más un
revolver 38 que un artículo de la Constitución"; y a los "peludos" en huelga, a
redoblar la apuesta: cambiar los objetivos salariales por la consigna "Por la
tierra y con Sendic", con todo lo que ello implicó.</DIV>
<DIV align=justify><BR>La historia que hoy trae a colación ese paralelismo es la
de 180 obreros zafrales de la empresa Forbel, afiliados a la Organización
Sindical de Obreros Rurales (osdor), despedidos en junio pasado al comienzo de
la recolección de la naranja, en Paysandú, por una supuesta baja de
productividad.</DIV>
<DIV align=justify><BR>El vocero de Forbel, Jumil Crouzet, ha justificado la
medida en las pérdidas sostenidas de la empresa desde 2010, que fueron cubiertas
por los accionistas principales. En verdad, Forbel es propiedad casi exclusiva
de la trasnacional de origen belga Univeg, que se jacta de facturar anualmente 3
mil millones de euros, a través de sus filiales en 25 países, por la exportación
y comercialización de todo tipo de fruta. El grupo Univeg dice tener en
plantilla a 9 mil trabajadores; habrá que descontar a los 180 despedidos en
Paysandú y, más trágico aun, a Daniel Solano, un trabajador de Univeg en Río
Negro (Argentina) que desapareció a manos de Bora, un grupo policial de choque
convocado por la filial de la trasnacional durante la represión de los
conflictos ocurridos en la localidad de Lamarque, en diciembre de 2011. </DIV>
<DIV align=justify><BR>El conflicto en Uruguay comenzó en junio cuando toda una
cuadrilla fue suspendida porque, según la empresa, estaban cosechando a mano en
lugar de utilizar una herramienta específica, lo que implicaba una pérdida del
60 por ciento de la naranja acopiada. Pero, según los dirigentes sindicales, la
suspensión fue una represalia por las protestas y paros realizados a raíz de la
supresión, primero, de la media hora de descanso, y el reclamo posterior cuando
se modificaron las condiciones del acuerdo salarial que, además del jornal
básico, aseguraba un porcentaje por bolso recolectado. Aduciendo problemas
económicos, la empresa comenzó a pagar el plus a partir del vigésimo cuarto
bolso, lo que implicaba una rebaja salarial del 30 por ciento. </DIV>
<DIV align=justify><BR>Para el edil frenteamplista Walter Duarte, de la Junta
Departamental de Paysandú, existe la sospecha de que "algunas empresas"
pretenden cerrar, y por ello extienden el conflicto. Denunció que se está
produciendo el corte de árboles citrícolas, y preguntó si con ello "se
compromete el futuro productivo de Paysandú". En una sesión de la Junta, Duarte
refirió que "en algunos casos son inversores extranjeros, y si no les remiten
ganancias no les interesa continuar con la inversión, como es el caso de
Forbel". También reflexionó sobre el alto endeudamiento del sector con el Banco
República, "lo cual demuestra que el nivel de gestión ha generado problemas y
cualquier apoyo debe estar muy vigilado, porque si estas empresas cierran el
banco quedará con un enorme déficit. Son deudas superiores a los 10 millones de
dólares". El edil se refería a la pretensión de los empresarios citrícolas de
recibir asistencia financiera del Estado, a raíz de las fuertes heladas
ocurridas en junio.</DIV>
<DIV align=justify><BR>A comienzos de agosto, el ministro de Ganadería, Tabaré
Aguerre, anunció que el sector citrícola recibiría más de 7 millones de dólares
como subsidios y paliativos ante la crisis; y a la vez el Ministerio de Trabajo
anunciaba un régimen especial de seguro de paro para los trabajadores. Sin
embargo ese seguro de paro resultará absolutamente exiguo por la escasa cantidad
de jornadas trabajadas; y para aquellos que fueron suspendidos no habría
subsidio porque no llegaron a completar los 13 jornales mínimos. Al comentar el
pedido de subsidios, el edil frenteamplista Ruben García afirmó que "llama
poderosamente la atención que a 380 quilómetros de Montevideo los productores
citrícolas de Uruguay no se hayan enterado de un aparato que protege al citrus
de las heladas". Se preguntó si "no será que estas empresas están jugando a
vaciarse, dejando a los trabajadores en la calle para que el Estado deba
resolver los problemas".</DIV>
<DIV align=justify><BR><STRONG>Cultura feudal</STRONG></DIV>
<DIV align=justify> </DIV>
<DIV align=justify>Los 180 suspendidos a comienzos de junio fueron
reincorporados gracias a la presión sindical de los trabajadores; pero
resultaron definitivamente despedidos cuando la empresa Forbel decidió
tercerizar la contratación de trabajadores mediante un acuerdo con la empresa
Sercos, de Salto. Tal como denunció el edil frenteamplista Saúl Villagrán, "un
nuevo contratista con la ayuda del representante de la Intendencia, en el Centro
de Empleo, contrató a trabajadores para sustituir a los sindicalizados, y por
supuesto que ellos debían ser dóciles, no sindicalizarse y no hacer el reclamo
intermedio. Eso lo confirmaron en sus declaraciones ante el juez varias
trabajadoras. Hoy queda más claro que nunca que sufrieron persecución sindical,
con la complicidad de funcionarios municipales, lo que daña la imagen del
Ejecutivo Departamental".</DIV>
<DIV align=justify><BR>El despido activó la ocupación de dos chacras, Santa
Berta y Nueva Savo, y del local de packing de Forbel, además de cortes de
tránsito en la ruta 3, hasta que la resolución del tribunal de apelaciones
intimó a la desocupación. Mientras en Paysandú se producía el desalojo, aquí en
Montevideo seis representantes de los despedidos intentaron acampar frente a la
chacra del presidente José Mujica, en Rincón del Cerro. Alertada por la guardia
presidencial, la Policía intimó a la delegación a retirarse hasta la calle
O'Higgins, donde también se les impidió levantar un campamento. Finalmente los
seis obreros -tres hombres y tres mujeres- acamparon en un terreno cedido por
una vecina del lugar. Franco Staggi, dirigente de osdor, dijo: "Venimos con la
idea de tener algún tipo de conversación con el presidente". Debieron
contentarse con dejar una carta en la Torre Ejecutiva. </DIV>
<DIV align=justify><BR>Simultáneamente, otra delegación de despedidos era
recibida en la Comisión de Legislación del Trabajo de Diputados, donde
detallaron el proceso del conflicto. A raíz de la exposición, miembros del grupo
parlamentario se trasladaron a Paysandú, pero no pudieron entrevistar a los
directivos de la empresa. Una reunión de mediación en el Ministerio de Trabajo,
a fines de agosto, fracasó por la ausencia de los mismos directivos, quienes
alegan ingenuamente que al estar tercerizada la contratación de trabajadores, la
empresa no tiene responsabilidad en el conflicto. La Dirección de Trabajo
resolvió citar a los responsables de las empresas encargadas de la
tercerización, mientras la comisión de Diputados resolvió citar a los directivos
de Forbel. </DIV>
<DIV align=justify><BR>El diputado frenteamplista Luis Puig interpretó la
postura empresarial -"una cultura poco democrática"- como parte de una
estrategia para destruir la organización sindical. "Las condiciones de trabajo
en Paysandú y en Salto -afirmó- implican una forma de esclavitud." Pero la
coincidencia en el partido de gobierno respecto a la caracterización de una
"conducta feudal" -que para el edil Villagrán justifica las ocupaciones "como el
único recurso que le quedaba a los trabajadores para defender sus derechos y
puestos de trabajo"-, así como la manifiesta preocupación del Ministerio de
Trabajo, no alcanzan para doblegar a los representantes de una trasnacional que
en 25 países, en cuatro continentes, despliega sus particulares métodos para
optimizar sus ganancias.</DIV>
<DIV align=justify><BR><STRONG>Sin descanso</STRONG></DIV>
<DIV align=justify><BR>Las voces de Fernando Gutiérrez y Pablo Pacheco, dos de
los zafrales despedidos por Forbel que concurrieron a la Comisión de Legislación
del Trabajo, son elocuentes para describir en forma descarnada, directa y
honesta, cómo se desarrolla la explotación laboral y la persecución
sindical.</DIV>
<DIV align=justify> </DIV>
<DIV align=justify>-Cuando Citrícola Salteña -creo que el dueño es Caputto- pasó
a Paysandú, comenzaron nuestros problemas: hubo una gran estrategia para romper
el sindicato. </DIV>
<DIV align=justify><BR>-Desde enero estamos tratando de negociar un convenio
laboral. Los convenios que venimos haciendo son zafrales; termina la zafra y cae
el convenio. Con Forbel hace siete años que venimos firmando ese tipo de
convenios. En enero comenzó la problemática de la crisis en el sector citrícola.
Escuchando a los empresarios y solidarizándonos con la situación, porque se
trata de nuestra fuente de trabajo, el sindicato decidió trabajar con el mismo
convenio que tenía en el año 2011 y no pedir más en cuanto a lo monetario.</DIV>
<DIV align=justify><BR>-En plena negociación, cuando el conflicto ya estaba
declarado, la empresa tercerizó el trabajo. La empresa tercerizada nos tomó,
pero con un sistema de trabajo mucho menor en cuanto a lo monetario y a las
condiciones laborales.<BR></DIV>
<DIV align=justify>-En cierto momento firmamos un contrato individual con la
empresa Forbel, no como sindicato; de esa forma empezamos a trabajar. Cuando
ingresamos vimos que no teníamos media hora de descanso, por lo que pedimos a la
empresa que nos la diera para luego continuar trabajando como se debe. Queremos
que quede claro que nuestro afán es trabajar. Y la empresa nos echó, porque dijo
que no nos podían dar esa media hora de descanso debido a la crisis. Nosotros
consideramos que ese era un atropello. En ese momento la empresa tercerizó; nos
echó a nosotros por pedir la media hora de descanso y tercerizó el
trabajo.<BR></DIV>
<DIV align=justify>-En los convenios anteriores teníamos premio por antigüedad y
por calidad en la fruta cosechada, así como otros premios. Con la empresa
tercerizadora, no nos pagaron nada de eso.</DIV>
<DIV align=justify><BR>-Nosotros somos trabajadores mixtos: tenemos un salario
base por seis horas y media -que hoy en día ronda los 343 pesos diarios- y un
incentivo por bolso cosechado. El año pasado, durante la recolección de la
mandarina -es la primera fruta que se cosecha-, se pagaban 343 pesos más cinco
pesos el bolso, a partir del primer bolso. Si uno hacía 60 bolsos cobraba 300
pesos más 343, es decir, 643 pesos. A partir de que firmamos el contrato
-prácticamente lo hicimos con un revólver en la cabeza, porque si no lo
firmábamos no entrábamos a trabajar-, nos pagan 343 pesos por seis horas de
trabajo y cinco pesos a partir del bolso número 25. O sea que nos sacaron de un
plumazo 25 bolsos, que equivalen a 125 pesos. Sin embargo, ellos dicen que eso
no es rebaja salarial.</DIV>
<DIV align=justify><BR>-Cuando estaba por comenzar la fecha de cosecha de la
naranja y se debía arreglar un precio, nos ofrecieron pagar a partir de la bolsa
65. Ya habíamos dicho que no; todavía no se había negociado, pero esa era la
idea. Antes de que terminara la zafra de mandarina, nos echaron. Creemos que
esto se hizo como una jugada por parte de la empresa. </DIV>
<DIV align=justify><BR>-Nosotros cosechamos la fruta con una tijera tipo
alicate. Sorpresivamente se hace control de calidad, lo que consideramos que
está bien. Se debe volcar el bolso de naranjas, de aproximadamente 12 quilos, y
se revisan las naranjas una por una para ver si se encuentran naranjas
pellizcadas por la tijera -puede pasar, porque la tijera tiene filo- o
arrancadas a mano, en cuyo caso la fruta no llega a destino porque se pudre
antes. En esa cuadrilla a la que se refirió el compañero Pacheco, había cinco o
diez trabajadores que estaban trabajando a mano, haciendo mal el trabajo. No
obstante, la empresa suspendió a toda la cuadrilla.</DIV>
<DIV align=justify><BR>-Si no ocupábamos las dos chacras la empresa tomaría a 90
personas ajenas al sindicato, dejándonos afuera a nosotros, que tenemos una
relación laboral desde hace años.</DIV>
<DIV align=justify><BR>-Simplemente estamos pidiendo que nos tome para trabajar
una empresa en la que hemos estado trabajando desde hace diez años. Incluso
hemos aceptado que nos rebajen el sueldo. Como dijo el compañero, ya quedan sólo
dos meses de zafra.
<HR>
</FONT></DIV></BODY></HTML>