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<HR>
</DIV>
<DIV align=center><STRONG><FONT size=4><U>boletín solidario de
información</U><BR><FONT color=#800000 size=5>Correspondencia de
Prensa</FONT><BR><U>15 de setiembre 2012<BR></U><FONT color=#800000
size=5>Colectivo Militante - Agenda Radical<BR></FONT>Montevideo -
Uruguay<BR>redacción y suscripciones: <A
href="mailto:germain5@chasque.net">germain5@chasque.net</A></FONT></STRONG><A
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href="mailto:germain5@chasque.net"><STRONG><FONT
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size=4></FONT></STRONG></A></DIV>
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<HR>
</DIV>
<DIV align=justify> </DIV>
<DIV align=justify><STRONG><FONT size=3>Palestina</FONT></STRONG></FONT></DIV>
<DIV align=justify><FONT face=Arial><STRONG></STRONG></FONT> </DIV>
<DIV align=justify><FONT size=2 face=Arial><STRONG><FONT size=3>Diez años detrás
del muro</FONT></STRONG> </FONT></DIV>
<DIV><FONT size=2 face=Arial><STRONG><FONT
size=3></FONT></STRONG></FONT> </DIV>
<DIV align=justify><FONT size=2 face=Arial><STRONG>Es casi tres veces más alto y
seis veces más largo que el de Berlín. Sin embargo, para Occidente -que fue tan
sensible respecto al alemán- el muro israelí parece ser invisible. A diez años
de su creación, la indiferencia se refleja en el silencio con que los medios
internacionales hacen pasar desapercibido este aniversario.</STRONG></DIV>
<DIV align=justify><BR> <BR></DIV></FONT>
<DIV align=justify><FONT size=2 face=Arial><STRONG>Martha Landi
</STRONG></FONT></DIV>
<DIV align=justify><FONT size=2 face=Arial><STRONG>Brecha, Montevideo,
14-9-2012</STRONG></FONT></DIV>
<DIV align=justify><FONT size=2 face=Arial><A
title="http://www.brecha.com.uy/ CTRL + clic para seguir el vínculo"
href="http://www.brecha.com.uy/"><STRONG
title="http://www.brecha.com.uy/ CTRL + clic para seguir el vínculo">http://www.brecha.com.uy/</STRONG></A></FONT></DIV>
<DIV align=justify><FONT size=2 face=Arial><FONT size=3
face=Calibri></FONT><FONT size=3 face=Calibri></FONT><BR> </DIV></FONT>
<DIV align=justify><FONT size=2 face=Arial>"A fines de 2002 me encontré
marchando por las calles de A-Ram, un pueblo palestino cerca de Jerusalén. La
protesta era contra los planes de construir un muro en el corazón del pueblo;
cuando los activistas locales me mostraron el plano del trazado, yo ingenuamente
pensé que debía de haber un error. Mirando alrededor veía un pueblo como
cualquier otro, con casas, comercios, oficinas y escuelas a ambos lados de la
calle principal. ¿Cómo podía ser que un muro fuera a construirse en medio de
ellas y cortar al pueblo por la mitad? (.) Diez años después, un muro de cemento
de ocho metros de altura divide a A-Ram en dos. Caminando a lo largo del muro
-por la misma calle principal- ahora sólo se puede ver la mitad de las casas, de
los comercios, de las oficinas y escuelas que se veían antes. El pueblo, al
igual que las vidas de sus miles de habitantes, quedó partido en dos"
(</FONT><FONT size=2 face=Arial>Haggai Matar, activista israelí).*<BR><BR>Hace
exactamente diez años Israel comenzó a construir una barrera de separación entre
su territorio y los territorios palestinos que ocupa. El argumento esgrimido fue
-como siempre- la seguridad. No parecía difícil justificar esa decisión ante el
mundo: 2002 fue el año más cruento de la segunda Intifada, que había empezado
con manifestaciones masivas reprimidas sanguinariamente por Israel y continuó
con una escalada de atentados suicidas palestinos. </FONT></DIV><FONT size=2
face=Arial>
<DIV align=justify><BR>Sin embargo, los datos crudos del muro permiten
fácilmente inferir cuál era la verdadera intención detrás de la iniciativa: la
anexión y fragmentación del territorio palestino, que -al igual que la
construcción de colonias judías- busca crear hechos consumados y hacer imposible
la existencia de un Estado palestino soberano. </DIV>
<DIV align=justify><FONT size=3 face=Calibri></FONT><BR>En efecto, 85 por ciento
del muro está construido dentro del territorio de Cisjordania, y sólo 15 por
ciento sigue la Línea Verde (frontera reconocida desde el armisticio de 1949).
Su sinuosa y arbitraria ruta, que tiene más del doble de extensión que la Línea
Verde, está trazada para dejar del lado israelí los principales bloques de
colonias judías. Cuando esté terminado no sólo habrá fragmentado aun más el
territorio palestino (ya reducido a bantustanes), también habrá partido a
Cisjordania en dos mitades a la altura de Jerusalén. </DIV>
<DIV align=justify><BR>Desde que Ariel Sharon anunció la construcción del muro,
su ruta oficial ha sido cambiada o su construcción detenida en distintos
períodos. En ambos casos, debido a la controversia dentro de Israel sobre cuánta
porción de territorio palestino se debía anexar, o a que las demandas judiciales
de las comunidades afectadas llevaron a la Corte Suprema de Israel a frenar la
construcción mientras estudiaba los reclamos. En casos excepcionales (los más
emblemáticos: Budrus y Bil'in, por la lucha de sus habitantes) la Corte ordenó
que la ruta del muro fuera cambiada para devolverles a las comunidades
palestinas una porción (nunca la totalidad) de la tierra robada.</DIV>
<DIV align=justify><BR><STRONG>¿SEGURIDAD O ANEXIÓN?</STRONG></DIV>
<DIV align=justify> </DIV>
<DIV align=justify> El muro y su ruta también fueron motivo de debate entre
los distintos grupos de interés en Israel: los colonos más extremistas se
oponían a su construcción porque significaba poner un freno a sus ambiciones de
expansión ilimitada hacia el territorio palestino. Otros grupos vinculados al
estamento militar afirman que al no construir el muro sobre la Línea Verde
Israel ha puesto en peligro la seguridad de sus habitantes y de las fuerzas
encargadas de custodiarlo, por priorizar los intereses de un grupo específico
(los colonos) en detrimento de la seguridad general.</DIV>
<DIV align=justify><BR>Es que siguiendo la ruta del muro uno se encuentra con
varios lugares donde la construcción se interrumpe abruptamente y el pasaje
hacia el lado israelí es relativamente fácil. Las razones por las que esos
tramos no están terminados son varias y en algunos casos desconocidas: por falta
de financiamiento, porque pende una resolución judicial que podría cuestionar su
ruta, o porque la resistencia palestina es muy fuerte y ha atraído la atención y
condena internacionales. </DIV>
<DIV align=justify><BR>Algunos analistas afirman que a Israel no le conviene
concluir la construcción del muro, por la misma razón por la que aún no ha
definido sus fronteras definitivas: hacerlo significaría renunciar al territorio
al este de él y entregarlo a los palestinos, cuando todo el mundo sabe que para
los gobiernos israelíes "la tierra de Israel" es indivisible entre el
Mediterráneo y el Jordán. </DIV>
<DIV align=justify><BR>Más allá de la intención anexionista, el argumento de
seguridad es débil en sí mismo: es verdad que los atentados suicidas se
redujeron hasta desaparecer, pero fundamentalmente porque hubo una decisión
política de la resistencia palestina de ponerles fin y elegir otras estrategias.
De hecho todos los días unos 60 mil palestinos entran a trabajar en Israel (sólo
la mitad con permiso legal).</DIV>
<DIV align=justify><BR>Un ejemplo reciente fue el pasado mes del Ramadán: por
primera vez se liberó el acceso a Jerusalén, y se calcula que unas 300 mil
personas de Cisjordania entraron en Israel -y hasta fueron a la playa en Tel
Aviv, muchas por primera vez en su vida-. Incluso miles de hombres jóvenes que
no obtuvieron permiso igual treparon el muro y entraron ilegalmente sin que se
registrara un solo incidente de violencia, dando la razón a los organismos de
derechos humanos, que vienen sosteniendo desde hace años que someter a todo un
pueblo al castigo colectivo por las acciones de un puñado de personas es una
política injustificada, inhumana y racista -además de un crimen de
guerra.<BR></DIV>
<DIV align=justify><STRONG></STRONG> </DIV>
<DIV align=justify><STRONG>IMPACTOS</STRONG></DIV>
<DIV align=justify> </DIV>
<DIV align=justify>Los datos aportados por la Oficina para la Coordinación de
Asuntos Humanitarios de la onu sobre los impactos del muro son tan elocuentes
como dramáticos.</DIV>
<DIV align=justify><BR>. La población palestina de Cisjordania no tiene acceso a
Jerusalén. Sólo quienes consiguen permisos especiales pueden entrar a través de
uno de los cuatro checkpoints que la rodean. Los autos con matrícula de
Cisjordania tienen prohibido circular por Jerusalén; esto incluye a las
ambulancias palestinas, que al llegar al checkpoint deben trasladar al paciente
-sin importar su gravedad- a una ambulancia israelí (si el enfermo tiene permiso
para entrar). Eso explica por qué muchas personas han muerto y decenas de
palestinas han dado a luz en los checkpoints israelíes. <BR></DIV>
<DIV align=justify>. Dentro de Jerusalén este, el muro ha dejado "fuera de la
ciudad" a muchos barrios, suburbios y aldeas del área metropolitana. Las
familias quedaron separadas, y la población residente fuera del muro perdió el
acceso a sus hospitales, escuelas, universidades, mezquitas y centros de la vida
económica, social y cultural. Estas áreas agonizan en una tierra de nadie, sin
servicios municipales ni urbanos, sin seguridad ni autoridades, y a merced de la
creciente criminalidad.</DIV>
<DIV align=justify><BR>. En Cisjordania, las 7.500 personas que han quedado
encerradas entre el muro y la Línea Verde (en la zona conocida como "de
costura") necesitan un permiso especial para vivir en sus propios hogares, sólo
pueden salir a través de un checkpoint, y no pueden recibir visitas. Esto ha
trastornado su acceso a los lugares de trabajo y estudio, su vida social y
familiar, así como la provisión de servicios a estas comunidades (ambulancias,
bomberos, proveedores de alimentos y combustible). Cuando el muro esté
concluido, 23 mil personas más estarán en esa situación. </DIV>
<DIV align=justify><BR>. Unas 150 comunidades cuyas tierras han quedado del otro
lado del muro deben obtener permiso "de visitante" para acceder a ellas a través
de "portones agrícolas" (controlados por soldados), que en su mayoría abren sólo
seis semanas al año durante la cosecha del olivo, y por un período limitado de
horas al día.</DIV>
<DIV align=justify><BR>. Como resultado de estas restricciones, los agricultores
han tenido que abandonar la producción más rentable y plantar granos de escaso
valor que requieren menos cuidados (con las consiguientes pérdidas económicas).
Muchos han tenido que abandonar totalmente sus tierras, y el Estado israelí se
las ha entregado a las colonias judías -revelando así el verdadero propósito de
esta política. </DIV>
<DIV align=justify><BR>. El muro hizo que decenas de miles de palestinos
perdieran su trabajo en Israel. Con una economía estrangulada, el alto
desem-pleo los obliga aún hoy a buscar esa opción, ya sea esperando durante
horas en un checkpoint a las cuatro de la mañana (si tienen permiso) o escalando
el muro clandestinamente y arriesgando ser heridos, arrestados o incluso morir a
manos de la policía militarizada.</DIV>
<DIV align=justify><BR><STRONG>CONDENA INTERNACIONAL Y RESISTENCIA
LOCAL</STRONG></DIV>
<DIV align=justify> </DIV>
<DIV align=justify>En 2004 -a pedido de la Asamblea General de la ONU- la Corte
Internacional de Justicia de La Haya emitió una opinión consultiva lapidaria
sobre el muro: afirmó categóricamente que -si bien Israel tiene derecho a
proteger su frontera- la ruta viola el IV Convenio de Ginebra, e Israel debe
desmantelar el muro construido sobre territorio palestino; y llamó a todos los
estados de la ONU a tomar medidas efectivas para obligarlo a respetar el
derecho internacional. Hasta hoy Israel rechaza este juicio, al igual que muchas
otras resoluciones de la ONU.</DIV>
<DIV align=justify><BR>La resistencia palestina comenzó al mismo tiempo que la
construcción del muro. Las aldeas que vieron cómo de la noche a la mañana su
vida cotidiana iba a ser trastornada empezaron a manifestar pacíficamente para
salvar sus olivos y sus tierras, recibiendo el apoyo de activistas israelíes e
internacionales. Ahora se articulan en el Comité de Coordinación de la Lucha
Popular y mantienen la resistencia desarmada pese a la brutal represión del
ejército: cientos han sido asesinados, heridos o arrestados, decenas de olivos
fueron incendiados y muchísimos animales han muerto por los gases lacrimógenos y
los disparos israelíes. </DIV>
<DIV align=justify><BR>Hasta ahora la lucha palestina logró que el territorio
anexado por el muro sea un 9 por ciento (en lugar del 17 previsto) y llamó la
atención internacional sobre la inhumanidad del proyecto israelí. Según los
palestinos, uno de sus principales logros ha sido "Mostrarle al mundo que no
somos los terroristas, sino las víctimas del terror". Aun así, Israel y sus
poderosos aliados han hecho oídos sordos al clamor palestino, al mandato de la
cij y a la condena de la sociedad civil internacional.</DIV>
<DIV align=justify><BR><STRONG>MÁS ALLÁ DEL MURO</STRONG></DIV>
<DIV align=justify><FONT size=3 face=Calibri></FONT> </DIV>
<DIV align=justify>Siendo el símbolo más fuerte de la ocupación de Palestina, el
muro no puede ser analizado sin el sistema asociado de permisos y los 500
checkpoints y otras formas de encierro y fragmentación (sin olvidar el bloqueo a
Gaza); todo lo cual constituye un proyecto perverso destinado a impedir el
movimiento de los palestinos dentro de su territorio, a desconectarlos de sus
centros urbanos (sobre todo de su capital, Jerusalén este) y a despojarlos de
más y más tierras para construir colonias judías, con el fin último de hacer
inviable un Estado palestino. En resumen, son las formas modernas de la limpieza
étnica de Palestina. Cada vez más intelectuales, dirigentes políticos y
activistas sociales coinciden en que la "solución" de dos estados ha dejado de
ser una opción válida y es necesario moverse hacia otro paradigma: el de un solo
Estado democrático y secular no sionista en toda la Palestina histórica, con
igualdad plena de derechos para sus habitantes, cualesquiera sean su adscripción
étnica, política y religiosa. En los hechos lo que existe hoy es un solo Estado
que gobierna desde el Mediterráneo al Jordán imponiendo dos sistemas legales,
jurídicos y políticos diferentes, sobre dos grupos distintos de población:
Israel es una democracia para quienes tienen nacionalidad judía, y un régimen de
apartheid para la población árabe. </DIV>
<DIV align=justify><FONT size=3 face=Calibri></FONT><BR>Esta es precisamente la
trampa en la que el Estado sionista se encuentra actualmente: como dicen sus
críticos dentro y fuera del país, ha sido el mismo Israel, con sus políticas de
ocupación y colonización, el que ha matado el proyecto de dos estados separados,
y ahora se enfrenta a un dilema crítico: democratizarse realmente (terminando
con los privilegios excluyentes del Estado judío) o profundizar el régimen de
apartheid que hoy impone a la población palestina a ambos lados de la Línea
Verde.</DIV>
<DIV align=justify><BR>Los más pesimistas consideran que para Israel el dilema
se resuelve con la opción más cómoda: mantener el statu quo (acompañado, como
siempre, de la retórica hueca sobre su voluntad de "negociar la paz"), en la
medida que -al menos hasta ahora- ni la resistencia palestina ni la presión
internacional han sido suficientemente fuertes para hacerle pagar un costo
político por sus acciones. </DIV>
<DIV align=justify><BR>Los optimistas, en cambio, afirman que el régimen actual
es insostenible, y que se equivoca quien crea que en el siglo xxi un Estado
puede gobernar indefinidamente un territorio sometiendo a la mitad de su
población a un régimen de discriminación institucionalizada, opresión y negación
de derechos; más temprano que tarde el estallido será incontrolable -sobre todo
en la región más inestable y cambiante del mundo.</DIV>
<DIV align=justify><BR>Es posible que los primeros tengan razón en el corto
plazo, y los segundos en el largo. Lo cierto es que la conciencia mundial sobre
la ilegitimidad del apartheid israelí crece día a día, junto con los éxitos
impresionantes del también creciente Movimiento de Boicot, Desinversión y
Sanciones (bds)** para acabar con él. El fantasma de Sudáfrica está siempre
presente, y en una perspectiva histórica no es difícil imaginar cuál será el
desenlace. Es cuestión de tiempo; y el palestino ha probado ser el pueblo más
paciente y resistente del mundo. <BR></DIV>
<DIV align=justify>* "The Wall Proyect" en +972
Magazine.<BR>** Véanse detalles sobre los logros del Movimiento bdf
en <A
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<DIV align=justify>
<HR>
</DIV></FONT></BODY></HTML>