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<DIV align=center><STRONG><FONT size=4><U>boletín solidario de
información</U><BR><FONT color=#800000 size=5>Correspondencia de
Prensa</FONT><BR><U>12 de febrero 2013</U><BR><FONT color=#800000
size=5>Colectivo Militante - Agenda Radical</FONT><BR>Montevideo -
Uruguay<BR>redacción y suscripciones: <A
title="mailto:germain5@chasque.net CTRL + clic para seguir el vínculo"
href="mailto:germain5@chasque.net">germain5@chasque.net</A></FONT></STRONG><A
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<DIV align=justify><STRONG><FONT size=3>Venezuela<BR><BR>Una derrota
anunciada</FONT></STRONG> <BR><BR></DIV>
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<DIV align=justify><STRONG>José Machete <BR>Aporrea<BR><A
title="http://www.aporrea.org/ CTRL + clic para seguir el vínculo"
href="http://www.aporrea.org/">http://www.aporrea.org/</A></STRONG><A
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title="http://www.aporrea.org/ CTRL + clic para seguir el vínculo"></STRONG></A><BR><BR></DIV></FONT>
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<DIV align=justify><FONT size=2 face=Arial>No tengo la menor duda de que con la
medida para aumentar el precio oficial del dólar, hemos recibido una contundente
derrota política y económica. Hace meses que la oposición y las empresas
privadas daban como un hecho consumado, esta devaluación y presionaban de
diversas maneras al gobierno, para que tomara esta medida, A pesar de los
desmentidos del gobierno, y de los esfuerzos que hiso para evitarlo, los
comerciantes fijaron sus precios en enero, de acuerdo a lo que ellos calculaban
que sería la devaluación y no estuvieron muy lejos de lo cierto. El gobierno
termino dándoles la razón o cediendo a sus presiones, lo cual deja muy mal
parado al gabinete económico del gobierno si es que se equivocaron en todos sus
cálculos y no fue una conducta premeditada y debidamente calculada. Por supuesto
que no es un "paquetazo neoliberal" ni mucho menos un "viernes negro
bolivariano" como la sempiterna fauna del izquierdismo infantil lo quiere
calificar. En todo caso, hasta ahora es una percepción que la oposición y sus
medios de comunicación, la han hecho parecer como la conducta de un gobierno
débil, inepto, que sin Chávez, cede con relativa facilidad, a la presión y al
chantaje de las grandes empresas. Lo cual la envalentona para profundizar su
ataque por esa vía y en ese frente, lo que significa que el combate no ha
terminado. Porque ciertamente una devaluación de un 46.5% de bolívar no es una
tontería y afecta al salario real de los venezolanos dada la dependencias
económicas persistentes que tenemos frente al dólar.<BR><BR>Al mismo tiempo la
autoridad del gobierno sufre un duro golpe porque no pudo evitar los aumentos
desmesurados de los precios ni la especulación. Es cierto que las medidas
económicas deben mantenerse dentro de un buen margen de discreción, para evitar
que los empresarios especuladores se aprovechen, como lo hacían cuando eran
ellos quienes dirigían la economía del país y compraban millones dólares antes
de cada devaluación, para sacarlos fuera del país y luego traerlos y venderlos
al nuevo precio. Pero en esta oportunidad, los únicos que no sabíamos nada de
las nuevas medidas económicas, aunque el silencio de Jorge Giordani nos hacía
sospechar algo, éramos los revolucionarios de a pie, los que no tenemos como
comprar dólares ni que nos lo vendan a 1 bolívar. Aunque tampoco los queremos
comprar, creemos y seguiremos creyendo lo que dice el gobierno y le apostamos a
la revolución y al socialismo. Con ellas algunas veces ganamos y otras las
perdemos, como nos toco esta vez... en que tanto los grandes empresarios como
los altos funcionarios públicos ya sabían.<BR><BR>Perder una batalla después de
tantas victorias no es una catástrofe irremediable, salvo que empecemos a buscar
culpables dentro de nosotros mismos, a sacarnos las tripas unos a otros en vez
de averiguar las razones y las causas de esta derrota que sin ser determinante
no deja de tener importancia. Estamos muy lejos de las situaciones que viven los
países totalmente capitalistas. Pero la existencia de una economía globalizada y
la imposibilidad de construir un socialismo aislado del resto del mundo no dejan
de afectarnos. Más que su poderío militar y económica que aun mantiene el
capitalismo, es su capacidad de manipulación sobre el viejo sindicalismo
economicista y lochero entre numerosos trabajadores y sectores sociales medios
nacional internacionalmente lo que le impide a los trabajadores y al pueblo
tomar el poder y adueñarse del gobierno, sobre todo en Venezuela donde la
presencia y el liderazgo de Chávez es un catalizador revolucionario. Claro que
el principal responsable es el gobierno pero cada uno de nosotros tiene su cuota
de responsabilidad. ¿Quienes son lo que salen corriendo a comprar en grandes
cantidades los alimentos y las medicinas que se agotan rápidamente? ¿Quiénes son
los que pagan precios especulativos sin ninguna necesidad? ¿Quiénes guardan
silencio ante el sabotaje, la obstrucción, el acaparamiento, la especulación que
hacen nuestros compatriotas en las propias redes estadales de distribución de
alimentos? ¿Quienes no se organizan para ejercer cabalmente el gobierno del
pueblo e impedir el boicot de los empresarios a la producción y la distribución
de alimentos? <BR><BR>En plena campaña electoral algunas personalidades
advirtieron sobre la posibilidad de obtener una victoria táctica electoral pero
que al mismo tiempo seria una derrota estratégica política. Entre otras
cuestiones señalaban el tipo de campaña electoral populista, que hicimos. La
dirigimos únicamente a conseguir votos, pero no se creó conciencia política de
nuestros propios intereses y de que, lo logrado hasta ahora, no era poco. De que
esos beneficios costaron, y cuestan bastantes recursos económicos del Estado,
esfuerzos y sacrificios de mucha gente durante muchos años de lucha y de trabajo
consecuente. Que: tal como lo dijo Vladimir Acosta en su discurso del 21
aniversario del 4 de febrero, había que defenderlos. . Por allí se nos coló un
consumismo desaforado que arraso con todas la ofertas de bienes, especialmente
alimentos y creó una situación que la oposición hiso aparecer como incapacidad
de un gobierno inepto y sin legitimidad democrática.<BR><BR>Ahora más que nunca
es necesario hacer un frente común, gobierno, pueblo armado y desarmado para
enfrentar al capitalismo y derrotarlos mediante una ofensiva en profundidad que
abarque la propiedad privada sobre los medios de producción, la productividad en
las empresas del estado y la eficiencia en la utilización de los recursos. Algo
de eso adelantó Jorge Giordani, pero fue muy superficial. Nuestros funcionarios
deben aprender a informar sobre la cuantía y forma en que se invierten los
recursos pero al mismo tiempo sobre los resultados. No basta con decir que se
invierten tantos millones en educación sin decir cuántos locales se construyeron
y a cuantos venezolanos se beneficiaron. El despilfarro, los excesos festivos y
el consumimos fomentan una irresponsabilidad ciudadana que raya en la anarquía.
Ningún país puede producir lo que necesita con dos meses de festividades
navideñas, empatadas con las carnavalescas las cuales, al menos el promovido por
la gobernación y las Alcaldías, en el Estado Bolívar. Son una rememoración de la
colonia y del mantuanismo, repartiendo dadivas tirándole caramelos, espejitos y
baratijas desde suntuosas carrozas al pueblo encandilado y ebrio de falsa
alegría. Así no se construye un país y mucho menos socialista. <BR><BR>Todos los
venezolanos debemos prepararnos para defender lo que hemos logrado. Ahora, la
oligarquía parasitaria, el empresariado rentista, el imperialismo y los partidos
políticos "puntofijistas" están contentos perciben un retroceso del gobierno y
están, más convencidos, de que pueden, aprovechando la ausencia de Chávez,
terminar de "rematar". <BR><BR>No creo que sea la hora de pasarle factura a
Nicolás Maduro o a Diosdado Cabello, ni a los ministros del gabinete a pesar de
que algunos de ellos e "equivocan demasiado" Ellos están haciendo lo que está a
su alcance. Pero la fuerza a la que se enfrentan es descomunal Aunque no deben
andar buscando justificaciones ni eludiendo responsabilidades. Ni dando
explicaciones sobre nuestros propios errores. Lo que tenemos es que
corregirlos.<BR><BR>De nuevo solo la unidad, en torno al inconstante proceso
revolucionario, cerrando filas al lado del gobierno y con la autoridad nacional
e internacional de Chávez. Podemos detenerlos y mantener viva la llama
revolucionaria y socialista.<BR><BR>Asumamos esta derrota tal como Chávez nos ha
enseñado, con la entereza y el coraje de un tigre sabanero, con la humildad de
las palomas y le certera picada de una cascabel a la orilla del
camino.<BR><BR>Que el pueblo en la calle y al lado del gobierno y de sus Fuerzas
armadas creando los mecanismos necesarios, corresponsablemente se constituya en
Órganos Superiores para optimización del sistema Cambiario, del Control de
Precios, de La Contraloría Popular de la eficiencia de los servicios públicos,
de la Participación y de la democratización en las decisiones, política,
económicas y sociales fundamentales etc. </DIV>
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